Le desconectaban la pulsera magnética por horas
A la polémica decisión judicial que le concedió el arresto domiciliario a uno de los acusados por el cuádruple crimen de Campana, se suma que también en junio de este año se le otorgó un permiso para salir a trabajar, para lo cual le tenían que desconectar la pulsera magnética con la que lo controlaban por satélite.
Fuentes con acceso al expediente de Angel Fernández, uno de los acusados por el crimen de un matrimonio y sus dos hijos en Campana, señalaron que el 20 de junio de este año la Sala III de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Martín le concedió permiso para salir a trabajar bajo el argumento de que el lugar de trabajo era cercano. Fernández, mientras cumplía prisión preventiva en su domicilio en una causa por tenencia ilegal de armas, solicitó permiso para salir a trabajar en mayo de 2007 y el Tribunal Oral Criminal N° 3 de San Martín se lo negó, pero apeló la medida ante la Sala III de la Cámara y le fue otorgado, de acuerdo con lo señalado por las fuentes.
Lo llamativo que en su resolución, la Sala III, integrada por los jueces Héctor Cionco, Felipe Schiavello y Enrique Boitano, ordenó que entre las 8:00 de la mañana y las 15:00, a Fernández se le desconectara la pulsera magnética para que pudiera asistir a pocos metros de su domicilio para realizar “changas” como albañil.
Fernández tenía una condena de 25 años de prisión por violación seguida de muerte, dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal número 2 de San Martín. Ese mismo tribunal le otorgó la libertad bajo caución juratoria, pero Fernández volvió a reincidir (por el delito de tenencia ilegal de armas), y la causa recayó en el juzgado de turno, en su entonces a cargo de Nicolás Schiavo, quien le dictó la prisión preventiva pero con el beneficio de permanecer en su domicilio monitoreado con una pulsera magnética.
Ahora, Fernández, de 43 años, volvió a quedar detenido acusado de ser uno de los autores del crimen de Marcelo Mansilla y Sandra Rabago, el matrimonio cuyos cadáveres fueron encontrados el martes a la vera de la autopista Panamericana, a la altura de Campana, y de los hijos de ambos, de 12 y 8 años de edad.
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