Le sustrajeron de la puerta de su casa unas 15 garrafas a un repartidor de La Movediza
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Jorge Ignacio Irastorza (35) sufrió la sustracción de una quincena de garrafas de gas que se encontraban en la caja de la camioneta en la que habitualmente realiza un reparto.
El caso fue denunciado en la Seccional Segunda y el delito fue cometido durante la madrugada del lunes, en Piccirilli 950. Legalmente el caso está caratulado como “Hurto”.
El damnificado indicó a El Eco de Tandil que el hecho tiene un importante impacto en su economía, ya que significa “mucha plata. Cada envase vale 160 pesos. No es la carga sino que el problema son los envases, que la planta los cobra 34 dólares. No son míos sino que son de planta y tengo que reponer el total”, explicó.
El damnificado estimó que el hecho ocurrió luego de las tres de la mañana, aunque acotó que “no escuchamos nada y tampoco ningún vecino. Mi señora se levantó a las 6 -porque andaba descompuesta- y tampoco oyó nada”.
“Al horno”
Irastorza dijo que “hace dos años que la camioneta queda estacionada justo contra la ventana de mi habitación y jamás me han tocado nada”.
Se lamentó porque lo perdido “para mí es la herramienta de trabajo. Encima soy empleado y no tenemos un seguro que lo cubra, por lo que estamos al horno”.
El damnificado despegó de eventuales sospechas a la barriada: “La gente que conozco acá es trabajadora y no puedo desconfiar de nadie”.
El repartidor señaló que las garrafas robadas “ocupan por lo menos la mitad de la caja de la camioneta, por lo que en un auto no han venido sino en una camioneta. Han sido varias personas. Además el mínimo movimiento de las garrafas genera ruido y no escuchamos nada”.
Consultado acerca de si se trataba del primer caso de esa modalidad o si se conocían otros entre trabajadores del rubro, Irastorza dijo que no se enteró de algo similar. “Se hubiera sabido enseguida”, acotó.
Consideró que el robo “fue al azar, lo vieron fácil y se las llevaron, pero a mí me provoca un daño bastante grande”.
Al exteriorizar su sentimiento dijo que “no quiero que cuelguen a los responsables ni nada por el estilo, simplemente quiero que aparezca mi herramienta de trabajo”, culminó.*
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