Le usurparon la casa mientras trabajaba en La Madrid y amenaza con prenderla fuego
El denunciante le contó a El Eco de Tandil que hace dos meses se radicó temporalmente en la vecina localidad y dejó su vivienda del barrio Las Tunitas sola, cerrada, con sus muebles, heladera, televisor, ropa y pertenencias dentro.
Hace unos 20 días le avisaron que su inmueble había sido ocupado y regresó de La Madrid. Al dirigirse al barrio, Fabián Molina descubrió a una familia habitando su casa, la misma que construyó hace 6 años con la ayuda de distintas instituciones en un terreno que le había cedido Alicia “Tita” Brivio cuando era concejal.
De acuerdo a la información que pudo recolectar, un matrimonio de jóvenes con dos hijos menores de edad ingresó a su casa tras violentar la puerta principal. La mujer sería vecina de la zona, circunstancia que le habría proporcionado el dato de que la vivienda se encontraba sin habitantes.
Molina relató que además de dejarlo en la calle “me han vendido las cosas, me han robado, no sé qué habrán hecho”, y agregó que rompieron la cerradura de la puerta principal para entrar a la casa, que estaba cerrada.
Cuando se encontró con esta sorpresa “fui a la fiscalía. Hice la denuncia hace 18 días y me tienen de acá para allá. La causa la tiene (el fiscal, Gustavo) Morey. Me dijeron que en 15 días me iban a devolver mi casa, pero ya pasaron”.
En el desamparo
“Estoy viviendo en la calle; duermo en la Terminal o en la casa de un amigo; voy de acá para allá; y no quiero ir a prender fuego la casa porque hay gente y voy a ir preso yo”, reflexionó.
“Por eso hago las cosas bien, como deben ser”, pero “estoy durmiendo en la calle teniendo mi casa”, sostuvo el albañil que recibió ayuda de Cáritas, de De Corazón Tandilense, de Desarrollo Social y de uno de sus patrones con los materiales, ya que la levantó con sus propias manos.
“Yo no tengo ningún problema en ir y sacarlos. Prendo fuego mi casa. Ya está. Después que no me vengan a meter preso. A mí no me gustaría hacer esto, pero me están obligando”, advirtió.
Lamentó que las demoras de la Justicia podrían llevarlo a cometer un delito, ya que hoy se encuentra en situación de calle y sin absolutamente nada. “Quiero que apuren las cosas porque yo no doy más y en cualquier momento voy a ir preso”, afirmó y aclaró que nunca alquiló el inmueble.
Por otro lado, explicó que en Las Tunitas suelen registrarse usurpaciones y si bien viaja por trabajo, fue la primera vez que le ocuparon la casa. De todos modos, ya le habían robado mientras estaba ausente.
“No quiero
ir preso”
Fabián Molina trabaja como albañil y lo suelen contratar para obras de piletas que comercializa una empresa local. Estar en la calle le impide llevar adelante una vida ordenada, en la que necesita descansar, bañarse y cocinar.
“Yo quiero que la Justicia se fije bien. No vaya a ser que después ellos mismos me lleven preso. No quiero ir preso”, sostuvo y relató que tiene antecedentes por hurtos y peleas “de hace años”.
“Hoy ya tengo mi nieto, mi hija es grande, no puedo caer preso más. Hace 5 años que estoy afuera ya. Cuando salí, el Patronato (de Liberados) me dio una mano para hacer esa casa para que no ande en la calle, no robe y que me quede tranquilo en mi casa. Tita Brivio me dio el terreno hace 22 años”, expresó.
Compartió el malestar que le generó regresar a su casa y ver que estaba ocupada por terceros. Además, debió dejar su empleo para resolver esta situación. “Si tuviera trabajo, alquilo algo. En cualquier momento voy a explotar porque yo necesito mi casa. Esta gente de algún lado vino y a ese lugar se tiene que ir, tienen familiares acá, son del barrio”, dijo indignado.
Y remató: “Lo único que pido es que se apuren porque va a ser tarde cuando la Justicia reaccione. Nada más”. u
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