Les robaron dos veces en un mes y decidieron mudarse por miedo
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn esta oportunidad, un vecino de la calle Casacuberta al 1800 denunció que su vivienda fue el blanco de un robo por segunda vez en un mes y como consecuencia decidió mudarse, por temor a que vuelva a suceder.
Juan Manuel Beracochea, el dueño de la propiedad, contó que el último hecho ocurrió el viernes entre las 7.30 y las 13, mientras él y su esposa estaban trabajando. Todavía no alcanzaban a reponerse de que exactamente un mes y cinco días atrás habían sido víctimas de un ilícito de similares características.
En ambas oportunidades los malhechores actuaron a plena luz del día y lograron ingresar a la vivienda tras forzar las rejas de las ventanas con un cricket.
En el hecho ocurrido un mes atrás los delincuentes ingresaron a la propiedad por la ventana del living, que da a la calle, entre las 8 y las 12. Lo hicieron luego de violentar la reja con un cricket y una madera mientras él y su esposa se encontraban trabajando y sus hijos en el colegio. En ese momento, los ladrones desvalijaron la casa y se alzaron con todos los electrodomésticos que encontraron.
En el segundo hecho, ocurrido el viernes, entraron con el mismo modus operandi, pero en esta oportunidad por una ventana ubicada en la parte trasera de la vivienda. Como ya no quedaba prácticamente nada de valor para robar, se llevaron el único elemento electrónico que había en el hogar, una tablet y ropa de los nenes.
Juan Manuel Beracochea explicó que “tenemos seguro y pudimos reponer lo que nos robaron la primera vez, pero por suerte no habíamos alcanzado a llevarlo nuevamente a la casa así que se llevaron todo lo que encontraron, ropa de los nenes, mochilas, pero no había mucho más para robar, la única cosa electrónica que quedó que era una tablet del nene”.
“En el primer robo encontraron toda la casa despelotada mis nenes, porque nosotros dos estábamos trabajando y en esta ocasión llegó mi suegro y se encontró con ese panorama”, señaló.
“Tandil olvidado”
El dueño de la propiedad manifestó su indignación porque “llamás al 101 y tarda 40 minutos en llegar, pero si llamás a la comisaría tarda lo mismo. En la comisaría me dijeron que el 101 se maneja con 10 patrulleros en la ciudad y que si uno está lejos, viene el otro. El tema es que uno los llama cuando ve que hay gente mirando, cuando hay coches sospechosos o alguien dando vueltas y no vienen nunca. En la comisaría tampoco me saben decir porqué tardan tanto en llegar. Yo puedo entender lo del 101 pero no de la comisaría, fuimos y había siete patrulleros afuera”.
“En Semana Santa había 200 policías en toda la ciudad, hermoso para que el turista mire lo cuidada que está la ciudad. Pero la realidad es que hasta la ruta es ‘Tandil soñado’ pero del otro lado es ‘Tandil olvidado’. Si yo no tuviera seguro a mí no me paga nadie lo que me robaron”, cuestionó. Y añadió que “del otro lado de la ruta es otro Tandil”.
“Me tuve que mudar”
En tanto, el vecino sostuvo que “yo no entiendo lo que está pasando, me tuve que mudar, gastar en un alquiler, nadie sabe qué decirte y el Intendente sigue haciendo placitas. La verdad, yo lo aplaudo porque quedan hermosas, pero de los 200 policías que había en Semana Santa estaría bueno que aunque sea hubiera cien, y a los que están tomando mate en la comisaría que los saquen a pasear, aunque sea”.
Con total impotencia, afirmó que “yo no tenía necesidad de gastar tres mil pesos en un alquiler, ahora me veo en la obligación de cambiar esa plata por mi seguridad, estoy obligado a hacerlo”.
“Si en un mes te toman los tiempos, yo tampoco voy a vivir adentro de la casa con tal de que no me roben, me gusta disfrutar, poder irme de viaje, poder ir a tomar un café al centro, pero así vivís esclavizado en tu casa. Ya parece Buenos Aires esto, porque si salís tenés que dar una vuelta a la manzana para ver si hay algún movimiento raro, o llegar en horas diferentes, dejar el televisor de la habitación o del living prendido y también dejar alguna luz prendida”, reclamó.
Consultado acerca de si algún vecino vio algo, aseguró que no porque “es obvio que te están tomando los tiempos, cuando el de al lado también sale, ahí es donde se meten”.
“Tenemos miedo”
A su vez, aseguró que “en el barrio Canadá debe haber 30 casas, de las cuales a siete u ocho ya les robaron por tercera vez. Yo estoy levantando la voz en base a todo lo demás porque nadie quiere ni siquiera una foto de la casa porque te queda escrachada y después no podés hacer nada, ni alquilarla ni nada. Tenemos miedo y ni hablar de los tiros que se escuchan todas las noches, las picadas, los pibes que te están relojeando la casa”.
En tanto, indicó que si bien “uno piensa en no hacer la denuncia, pero es la única forma en la cual tienen que quedar asentadas las cosas, porque sino es un robo más, como los tres que me hicieron al taller hace un año y medio y nunca los denuncié porque pensé que no iban a encontrar nada. Pero uno se cansa y lo mínimo que tiene que hacer es denunciar, para que sea una molestia más para el Intendente, o para que le aprieten las clavijas a quien corresponda, es la única forma”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios