Les robaron mientras dormían y despertaron con una decena de policías en su vivienda
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Un matrimonio fue víctima de un singular hecho, que afortunadamente no tuvo consecuencias mayores ya que delincuentes ingresaron a su vivienda y les robaron mientras dormían.
Cuando se despertaron, tenían la casa llena de policías y no entendían qué había ocurrido. El hecho tuvo lugar el jueves, alrededor de las 6.30, en Barrientos 1060.
Liliana Sazatornil, dueña de la casa, contó que “estaba durmiendo y empecé a sentir gritos, portazos, patrulleros y que me llamaban. Me levanto, salgo al pasillo, y había un policía que me preguntó si estaba bien. Yo no entendía nada, estaba durmiendo, y me dijo: ‘Señora, tiene toda la casa abierta, le han robado’”.
Los delincuentes ingresaron a la vivienda tras violentar una puerta tipo ventana corrediza del lateral de la casa. La mujer explicó que detrás de esa ventana “tengo una madera que no deja pasar el sol y está atornillada. La desatornillaron y por ahí entraron al living comedor”.
El botín fue “todo lo que había sobre la mesa”: el contenido de una cartera de Sazatornil, el de la billetera de su esposo que había cobrado al jubilación, dinero que tenían en un jarrón, una notebook de su hija que es profesora y que todavía la está pagando en cuotas, una filmadora, una máquina de sacar fotos, dos celulares, dos relojes y algunos electrodomésticos de la cocina. La cantidad aproximada de dinero en efectivo que robaron fue de unos 2 mil pesos.
Sin embargo, no se llevaron nada del almacén que está ubicado delante de la casa y que pertenece a Sazatornil y su marido. Ellos suponen que no tuvieron suficiente tiempo, ya que fueron sorprendidos por el canillita en pleno robo.
El alerta
Fue el diariero quien hizo la denuncia a la policía, ya que cuando llegó a la casa, tal como lo hace todas las mañanas, vio que estaba una reja abierta. Es que después de ingresar al hogar, los delincuentes abrieron la puerta que comunica con el almacén para salir más rápido.
“Al llegar el diariero, ve que estaba la reja abierta, entonces cuando fue a tirar el diario vio que había una persona adentro. Entonces él le dijo: ‘Buen día’ y el chico salió disparando. Era un chico joven, pero dijo que había alguien más adentro porque escuchó ruidos. Entonces se fue a la esquina y llamó a la policía. En ese interín se fue el que estaba adentro. No era uno solo”, relató la mujer en diálogo con El Eco de Tandil.
“Yo creo que nos han estado vigilando porque sabían muy bien por dónde entrar”, indicó.
Al despertarse, Sazatornil y su marido se encontraron con diez policías adentro de la casa y cinco patrulleros afuera. “Gracias a Dios que no nos había pasado nada a nosotros porque dicen que ellos temían que nos hubieran hecho algo”, expresó.
Y agregó que “tenemos mucho miedo porque es increíble pensar que estábamos durmiendo mientras esas personas estaban acá, nos podrían haber hecho cualquier cosa”.
Respecto a otros robos sufridos, contó que “me habían robado en el quincho en una noche de tormenta pero en la casa, no. Sí tuve dos asaltos a mano armada en el negocio, hace tres años el primero y dos el segundo”. *
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