Lo que dejaron las vacaciones de invierno en la ciudad
El mundo de los payasos se focalizó en el Teatro del Fuerte y en doce subsedes, en tanto que la magia de los títeres tuvo lugar en el Centro Cultural Universitario y barrios periféricos de la ciudad. Los organizadores están más que satisfechos con los resultados de estos encuentros especialmente dedicados a los niños.
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Payasada
Este festival que culminó el fin de semana tuvo como uno de los principales protagonistas a Jorge Ojeda que recibió la Nariz de Oro por su trayectoria. Tanto en la apertura como en el cierre en el foyer del Teatro del Fuerte recibieron a las visitas artistas circenses, lo que daba al lugar un aspecto muy particular, por un lado la Banda Municipal le ponía ritmo a las tardes, mientras la pintura también tenía un lugar entre las narices coloradas y los sancos allá arriba, altísimo. Todos los días el menudo público se dio cita en dos funciones diarias disfrutando de la puesta, participando activamente con los artistas convirtiéndose en una parte más del espectáculo. También hubo funciones en los barrios y en distintos puntos de la provincia, en todos lados el éxito del Festival estuvo asegurado.
“Habrá que esperar a las próximas vacaciones –comentó una mamá llevando a sus chiquitos de regreso a casa-, realmente ha sido un lindo festival, los hicos disfrutaron mucho y yo también”, agregó.
Títeres
En el cierre, el titiritero admirado por varias generaciones, Luis Olguín, se reencontró con su público. Fue así que el Teatro Andariego El Gorrión que durante tantos años tuvo su sitio en la ciudad se trasladó luego a Ecuador pero felizmente la organización del encuentro lo convenció para venir al terruño ofreciendo la obra “Juancito y María en la calle de los fantasmas”, una obra clásica que representan los propios miedos pero enfocada con mucho humor en una ágil puesta en escena que finaliza desmitificando esa creencia con la colaboración del público menudo que primero se mostró asombrado, luego atento y risueño para finalizar con un cálido aplauso.
Finalmente Luis Olguín, escenógrafo, dibujante, escritor, entusiasta titiritero, socio fundador de la Asociación de Titiriteros Argentinos, creador y director del taller-escuela Municipal de Títeres de Tandil, miembro de la Red Latinoamericana de las Artes Escénicas de Costa Rica y de la Cooperativa de Servicios Culturales la Calle de los Títeres en Argentina, de la Unión Internacional de Marionetistas de Francia y de la Asociación Argentina de Actores fue homenajeado reconociéndolo como uno de los pilares fundamentales del movimiento titiritero argentino y latinoamericano. La emoción embargó a grandes y chicos, sobre todo a estos últimos que no esconden jamás sus emociones. Un hermoso cierre.
Finalmente Luis Olguín, escenógrafo, dibujante, escritor, entusiasta titiritero, socio fundador de la Asociación de Titiriteros Argentinos, creador y director del taller-escuela Municipal de Títeres de Tandil, miembro de la Red Latinoamericana de las Artes Escénicas de Costa Rica y de la Cooperativa de Servicios Culturales la Calle de los Títeres en Argentina, de la Unión Internacional de Marionetistas de Francia y de la Asociación Argentina de Actores fue homenajeado reconociéndolo como uno de los pilares fundamentales del movimiento titiritero argentino y latinoamericano. La emoción embargó a grandes y chicos, sobre todo a estos últimos que no esconden jamás sus emociones. Un hermoso cierre.
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