Lo que era una fiesta terminó con una menor apuñalada internada en el Hospital
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailUna vez más lo que debía ser una fiesta popular terminó en un hecho policial que ameritó la intervención policial como sanitaria, a partir de las serias lesiones que sufrió una menor quien resultó apuñalada por otra joven, por casusas que se tratan de establecer.
En medio del paso de los murgueros al son del carnavalito con el voluntarioso y creativo vestuario que las comparsas vestían para la ocasión, un suceso de inusitada violencia se registró detrás del palco oficial. Por causas que tratan de establecerse (los primeros indicios aludieron a una disputa intrafamiliar), una joven hirió de un puntazo a otra menor, de 15 años, quien rápidamente fue socorrida por sus pares, quienes la acercaron a una ambulancia con la que trasladaron de urgencia a la herida.
Una vez en el centro asistencial, los facultativos lograron estabilizar a la menor, quien al cierre de esta edición permanecía en observación en la sala de guardia, fuera de peligro.
Hasta el lugar se acercaron autoridades municipales como de la policía, desde donde trascendió que de las primeras averiguaciones la agresión devino de una disputa de larga data entre hermanastras. Así también se confió que tanto víctima como victimaria estaban identificadas y que ya habían iniciado las actuaciones con el correspondiente traslado a la fiscalía en turno.
Sobre la menor internada se la identificó como Ludmila Púa, en tanto que la presunta agresora fue reconocida con el nombre de Luciana Ramil, de 18 años de edad.
En cuanto a las autoridades comunales presentes, José Denisio confió a este Diario que hoy se tenía previsto una reunión con el Intendente, con quien entonces resolverían si ante lo ocurrido se decidía continuar o no con el carnaval.
Lo que era la fiesta
Hasta ocurrido el incidente, alrededor de las 23, las comparsas y murgas habían llenado de alegría, ritmo y color la avenida Machado en la duodécima edición del Carnaval de Mi Tandil. A las 20, desde 11 de Septiembre hasta Colón, desfilaron las agrupaciones ante la mirada de cientos de personas que disfrutaron de una noche diferente, con música y baile.
Este año, más de 900 personas desfilarán en el marco de esta verdadera fiesta popular.
La subsecretaria de Cultura y Educación Natalia Correa explicó que en esta oportunidad participan 17 grupos de Tandil y dos más visitantes, uno de Ayacucho y otro de Madariaga.
“Nuestro Carnaval tiene la particularidad de combinar diferentes estilos, murga, comparsa, hay para todos los gustos. En el palco, las murgas suben y realizan su presentación y están las tradicionales comparsas que en esta jornada tenemos dos, una de ellas con vestuario totalmente renovado”, afirmó.
“Por lo general, el número de murgas se va manteniendo, pero va variando porque algunos este año no participaron y el año que viene sí, ya que hay que tener en cuenta que esto es una trabajo de mucho tiempo, preparar el grupo y el vestuario y esto demuestra que también hay un compromiso por parte de los grupos, que no es simplemente venir y presentarse”, destacó.
Y añadió que “sobre todo las murgas tienen un contenido importante en lo que ellos relatan o recitan, las letras, las canciones, y por lo general son grupos anclados en organizaciones o barrios que tienen otra dinámica en la cotidianidad, que no viven exclusivamente para esto y mucho menos de esto, así que demuestra que los grupos se toman muy en serio la responsabilidad de participar y prepararse”.
“Estamos contentos con el nivel que los grupos han presentado”, sostuvo, pero remarcó que “el Carnaval lo hacemos entre todos, los grupos son los protagonistas pero también el público que se acerca a hacerlo”.
Recordó que el 20 de febrero el Carnaval se trasladará a Gardey, y el 27 a María Ignacia.
Los protagonistas
Natalia Blanco, de la murga Llankay, de Villa Aguirre, contó que “hace 25 años que participamos y lo hacemos en homenaje a mi abuelo, Alejandro Luján, que falleció hace 16 años. Siempre estuvo en comparsa y salía primero o segundo, siempre ganaba. Es una manera de recordarlo porque siempre nos inculcó bailar desde chiquititos, es lo más lindo. Somos cerca de 80 ya, cada año se suman más”.
Camila Córdoba explicó que hay niños de 2 años hasta personas adultas de 60 años o más. “Todo lo hicimos con mucho esfuerzo de cada uno y hacemos todo en familia y desde el corazón, eso es lo que importante. Venimos a disfrutar un momento y pasarla bien”, afirmó. Y explicaron que comienzan a preparar todo como 5 ó 6 meses antes. “Lleva mucho trabajo”, destacó.
A puro baile
Por su parte Dardo Casal, de Flor de Murga, enfatizó que “estamos felices por dos motivos: porque es Carnaval y porque estamos atravesando 30 años consecutivos”.
“No hay en Tandil un grupo que haya durado tanta cantidad de años consecutivamente, ni siquiera una mascarita individual, así que para nosotros es un Carnaval demasiado especial, donde estamos presentando ¿Quién nos quita lo bailado?”, manifestó.
Y recalcó que “estamos viviendo la fiesta del pueblo donde vienen todas las clases sociales, donde a pedido de los grupos y especialmente de Flor de Murga, no se debe cobrar entrada, y miles de personas vienen a ver el Carnaval. Estamos invitando mañana (por hoy) a las 15 en la Plaza Osvaldo Soriano (Machado y Alsina) a que vengan con el baldecito que los vamos a hacer sopita, vamos a jugar al Carnaval”.
Recordó que “empezamos sin nada. Cuando desfilamos en el primer Carnaval en el barrio de las Ranas, que lo organizaba la sociedad de fomento Moreno y Arana era diferente, hoy éste es un recorrido mucho más corto que en aquella oportunidad, que pegábamos una vuelta de seis cuadras. La noche que había mucha gente pegábamos tres vueltas, 18 cuadras. En estos 30 años han pasado más de mil integrantes por Flor de Murga”.
Identidad de barrio
En tanto, Mariano Falabella, de Las Pulgas, del barrio El Tropezón, expuso que “es un proyecto que se basa en la promoción y protección de derechos de los niños, niñas y adolescentes y uno de los proyectos es la murga Tropezón de Pulgas. Es el lugar donde ponemos en práctica muchas de las cosas que hacemos a lo largo del año, es mucho esfuerzo y trabajo por parte de mucha gente”.
“Se trabaja de manera colectiva, solidaria, democrática. Este año se eligió la temática de traer el barrio al centro, porque sentimos que hay muchas cosas que queremos decir y quedan en el barrio. De ahí surgieron las letras de las canciones, los referentes respetamos la voz de los chicos, que es lo principal. La idea fue hablar de lo bueno y lo malo del barrio. El centro de referencia está anclado en el barrio El Tropezón, entonces hay una identidad muy fuerte con la barriada”, enfatizó.
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