López y Ferro campeón: ?Mi mérito es tener bien al grupo?
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Oscar López vive su hora más feliz como director técnico de primera división. Con Ferrocarril Sud, su club de origen, se consagró como el mejor equipo de la Unión Regional Deportiva 2011, al ganar ambos torneos de la temporada.
“Amarillo” dialogó con este Diario para repasar la brillante campaña de los tricolores.
-¿Cómo vivís los días posteriores a la consagración?
-Se vive más relajado, disfrutando estos días libres hasta volver al trabajo el 26. Desde el 7 de febrero y hasta el miércoles pasado fuimos creciendo de a poco. Al principio las metas no eran a corto plazo, pero se fueron dando los resultados.
-¿Cómo fue dándose el desarrollo de la temporada?
-Cuando me hice cargo del equipo dije que había un plantel del club, y que lo podíamos potenciar con la llegada de jugadores. Así fue que incorporamos a Emiliano Aranda, Juan Sánchez y Damián Villar. Era lo que necesitaba y después me la jugué con los chicos del club.
Desde el primer momento les dije que el que se ponga la camiseta de Ferro se tenía que matar en los entrenamientos y en los partidos.
Al profe Lucas Rodríguez le pedí un equipo que estuviera muy bien físicamente, y él planificó todo para que fuera de esa manera. Se hizo mucho fútbol, nos fuimos dando cuenta donde estábamos parados, y el equipo me iba gustando.
-¿De entrada te diste cuenta de que estaban para cosas importantes?
-Sí, porque en el Apertura arrancamos ganándole a Juventud Agraria y enseguida vino el partido con Santamarina, que estaba en el Argentino pero con un plantel muy completo. Ganamos 4 a 1 de visitantes y eso nos permitió ir creciendo en confianza.
En las definiciones le ganamos por penales a Sarmiento de Ayacucho, con lo justo a Villa Aguirre y la Unicén, y llegaron las finales con Defensores del Cerro. Ellos venían goleando y fueron dos partidos difíciles, pero en cancha nuestra hicimos la diferencia.
-¿Lo más difícil era repetir en el Clausura?
-Definimos un sábado y el miércoles siguiente teníamos que arrancar de vuelta. Les dije a los jugadores que ya se venía otro torneo y no nos podíamos relajar.
Ganamos los dos primeros partidos y ahí Martín (Ribas) me dice que no podía seguir jugando. Para nuestro esquema era difícil reemplazarlo, aunque Damián (Villar) venía poniéndose bien y era una solución para nosotros.
-¿Ahí llegó la etapa más crítica de toda la campaña?
-Claro, porque perdimos con Velense teniendo algunas bajas, incluso le tuve que pedir a Franco Reynoso que me jugara de “8” porque no tenía ese puesto. Y con Defensores de Ayacucho podríamos haber empatado, pero perdimos 2 a 1.
Ahí nos avisaron de que en vez de ocho se clasificaban cuatro, así que juntamos al grupo y les planteamos la situación. Estábamos quintos y había que recuperarse, le ganamos a la Uni y desde entonces no perdimos más puntos, así que terminamos segundos.
-Ahí les tocó Grupo, ¿era otra buena medida?
-Sin dudas, porque ellos bajaron jugadores del Argentino B. Se hizo un partido bárbaro, con diez por la expulsión de Daniel Candia. Lo pudo ganar cualquiera de los dos, terminamos 1 a 1 y pasamos en los penales.
Contra Velense no me gustó tanto el equipo en el primer tiempo, pero en el segundo tuvimos otra mentalidad y ganamos claramente.
Ya con Sarmiento, lo puse a Matías (Southwell) para equilibrar en el medio con el Muela (Gustavo Arozarena) y dándole otra función a Pedro (Etchegaray). Hicimos bien las cosas y el 1 a 1 fue un buen resultado, pero quedaba la revancha para el miércoles.
-¿La revancha se planteó de manera diferente?
-El martes a la noche me avisaron que Southwell y Emmanuel Villegas habían llegado a la quinta amarilla. Tuve que mandar a Leo Candia de “3” y a Facundo Franco, que sabía que me iba a cumplir otra vez.
El partido fue muy parejo, encontramos el gol antes del descanso y en el segundo tiempo sabíamos que se nos iban a venir con todo. Estuvimos bien parados y sólo se nos complicó con la expulsión de Juan (Sánchez). Rodrigo (García) entró bien en el medio y metió el pase para el gol de Villar, que definió todo.
-Contame algo más del cuerpo técnico.
-Lucas Rodríguez es un profesional cien por cien y fue el primero que elegí para ser preparador físico. Viene trabajando todos los años con la Reserva de Boca y lleva muy bien al grupo.
Después yo había hablado con Marcelo Urtiaga, pero decidió seguir jugando. Así sumamos a Angel Porfilio como segundo profe y con Eduardo Díaz, siempre trabajando juntos. Todos aportaron lo suyo.
-¿Y vos qué mérito te adjudicás o qué virtudes tuviste?
-Mi mérito es tener bien al grupo, ser también compañero de los jugadores. El noventa por ciento me conoce bien cómo soy, que sé respetar los momentos para joder y los momentos para trabajar. No tuve problemas con los jugadores, ellos siempre aceptaron la forma de trabajo.
-Terminó la segunda final con Sarmiento y te fuiste al vestuario poco después. ¿Fue tu manera de celebrar de manera más íntima?
-Realmente, al primer torneo lo disfruté más. Porque Ferro venía sin ganar nada durante años y era algo especial.
Ahora lo disfruté de manera diferente. Nos juntamos a festejar, me hicieron un par de notas y sentí que mi función estaba cumplida. Me senté en el vestuario, los felicité uno por uno mientras llegaban y lo celebré con la gente que estaba ahí.
-¿El apoyo dirigencial fue valioso?
-Sin dudas, Edgardo Vázquez ha hecho un trabajo importante y se nota pasando por la sede o por la cancha. Y la subcomisión de fútbol nos dio todo lo que le pedimos, nunca nos faltó nada de lo que necesitábamos. Ellos confiaron en mí y siempre les estaré agradecido.
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