Los 40 de Los Cuarenta
El siguiente es el texto:
“No es fácil escribir la historia y mucho menos cuando ésta empezó hace casi cuarenta años y en verdad nadie previó que iba a durar tanto tiempo, por lo que no queda más remedio que apelar a la memoria y con las fe de erratas que correspondan tratar de enderezar los errores que puedan contener lo que quiero relatarles.
Recientemente se reunió el grupo Los Cuarenta para rendir un sencillo y sincero homenaje a don Julio Del Castillo.
Mucha gente se habrá preguntado: ¿Quiénes serán Los Cuarenta? Les quiero contar de los que yo me acuerdo y además para que sirva para las próximas generaciones que allá por los albores de los años ‘70, había un grupo de futbol amateur que se juntaba en el club Independiente y otros que nos juntábamos en el club Gimnasia. Eramos pocos, entonces alguien decidió juntarnos y el doctor Mercader consiguió permiso para jugar al fútbol en Los Cardos, cedido generosamente a tal efecto. Allí estuvimos mucho tiempo y el grupo se fue ampliando, jugábamos religiosamente los sábados a las 15.
Luego al ser ya más, no sé si numeroso, pero sí más ruidosos, más molestos, nos trasladamos al club Gimnasia y Esgrima que había adquirido un predio en la calle de tierra pasando la Rural. Ahí armamos nuestra cancha de fútbol y nos fuimos organizando mejor, pero siempre sin ningún registro, quizás alguno llevaba sí la asistencia y el que mejor asistencia tenía estaba privilegiado para jugar. Recuerdo también que se pagaba una módica suma mensual para mantenimiento de la cancha, adquisición de pelotas, lavado de las pecheras etc., y el grupo se fue agrandando hasta que llegamos a ser cuarenta. Allí cerramos la inscripción, puesto que no se podía jugar 15 contra 15 y tampoco era justo que se quedara una gran cantidad de amigos sin jugar, así que voluntariamente en el segundo tiempo cada uno sin obligación entregaba su pechera a un amigo para que éste jugara en su reemplazo.
Claro que había también tercer tiempo. La cerveza con Fanta no faltaba nunca después de cada partido. Más adelante se fue profesionalizando un poco y pasamos a jugar en la cancha del club Figueroa, en Cerro Leones, donde se hizo un poco más competitivo. Daniel Romeo, Horacio Rodríguez, Carlos Pachamé, Vicente Pernía y otros buenos jugadores locales alternaban con nosotros, que conservamos siempre el privilegio de la antigüedad. Luego pasamos al club Hípico, Movediza, Banco Provincia, etc., donde se me pierde un poco la memoria ya que mucha gente se acercó al grupo y fue produciendo el trasvasamiento.
Desde hace un tiempo, estimo que diez años, un nuevo grupo unido a algunos de los anteriores, por el caso Mario Bertini, Mario Morel, Santiago Bertorello, Petete Bruni, Quique Bolier, Patricio Alonso, los hermanos Tifner, Campecchi, etc. (y perdón por los que involuntariamente me olvido), contrataron un predio también allá por la Rural y continúan con la misma metodología pero ya más organizados, lo que no sólo nos alegra sino que lo tomamos como la continuidad de nuestro grupo. Han hecho su cancha, han comprado todo lo necesario para la práctica del deporte y han conseguido formar un grupo sin fisuras en un deporte de fricción como es el fútbol. Es esta la primera vez que se escribe la historia del grupo Los Cuarenta, con errores seguramente, pero considero bueno que alguien lo escriba y luego alguien más memorioso lo perfeccione porque no cualquier grupo perdura durante tanto tiempo. Tengo en mi memoria una larga lista de quienes formaron parte del grupo inicial, como el Tano Pizzorno, los hermanos Juan Carlos y Victorino Pugliese, Juan Bisogni, Juancho Martínez, Horacio y Pico Mónaco, Julio Del Castillo y su hijo Pablo, Alberto Ordóñez, el “Guri” Ramil, “Quate” Belén, los hermanos Groppa (el “Papa” grande y el “Papa” chico), Coco y Chuni Monsalvo, el “Ruso” Canale y su hermano Walter, Jorge Sagrera, Caíto Alonso, Néstor Soria, Carlos Mesurado, Guillermo Raffo, Jorge Silva, Pascual Bianchini, “Tono” Civale, Marcelo Giaconi, Juan Buccolo, Jorge Vicente, Rubén Arbeo, el “Pato” Roca, Carlos Espósito, Totin Leonardo, Raúl Sechi, Vito Mezzina, el “Gallego” Menchón, Marcelo Rotoni, “Chorizo” López y su hermano, Gino Pizzorno, Carlos Pirovani, Carlos Romeo, Daniel Dorta, Rafael Caricato, Raúl Cobo, Adolfo Selsi, quien escribe está nota y muchos más a quienes pido perdón por el olvido.
He dejado para lo último a quienes han partido, seguramente desde algún lugar del cielo estarán contentos de saber que este grupo, nacido allá por los ‘60 continúa, y se habrán alegrado por el hecho de que el domingo nos vieran a todos juntos y no duden que todos tuvimos un recuerdo para ellos y compartimos, a la hora del brindis, un buen vino con ellos. Muchas gracias a todos por estos 40 años”.
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Agasajo
En su discurso, Raúl Chambrillón expresó que “en particular, en el Día del Maestro, elegido al azar por el destino, estamos agasajando precisamente a uno de ellos: don Julio Del Castillo, uno de los pionero de este grupo. Escuchaba por radio Continental que se va a poner en marcha un curso especial de ‘Maestro de maestro’, que son precisamente maestros que se van a perfeccionar para enseñar y preparar sus pares para mejorar la enseñanza en nuestro país y me dije ‘qué suerte que nosotros nos adelantamos y ya estamos agasajando al primer egresado, por que don Julio Del Castillo ha sido un verdadero ejemplo de vida, en lo personal, en su profesión a la que le ha dedicado gran parte de su vida y hoy aún lo vemos batallando y ha sido un verdadero maestro en el deporte, para el que se ha hecho siempre un lugar compartiendo la profesión con el deporte lo que nos llena de orgullo. Por todo eso quiero decirle en nombre de todos los que estamos hoy aquí y de mucha gente que se alegró al enterarse de este homenaje: muchas gracias don Julio por su trayectoria impecable y por habernos honrado con su sincera amistad”.
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