Los adolescentes ante la pérdida de un ser querido
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEs así que Patricia Labombarda, coordinadora del área de adolescencia de Salud Mental del HMRS, dialogó con El Eco de Tandil y detalló algunas características para tener en cuenta ante situaciones de pérdida o accidentes de gran magnitud.
En primera medida explicó que hay que tener en cuenta que en general los adolescentes son sanos y no se enferman habitualmente; sin embargo, en las causas de muerte más de la mitad se debe a causas externas violentas como accidentes, homicidios o suicidios. Otro punto importante a tener en cuenta son los servicios que utilizan dentro del Hospital cuando concurren a alguna consulta puntual; por lo tanto, cabe resaltar que usan el área de ginecología, obstetricia, traumatología y guardia.
Sin embargo, estos aspectos se ligan a la cuestión que es propia del adolescente que tiene que ver con atravesar esta etapa y con las características propias de la misma como es la sensación de omnipotencia. “En la adolescencia hay un padecimiento, entonces los chicos se invisten de una cosa omnipotente que tiene que ver con que nada les va a pasar a ellos sino que siempre esas cosas les pasan a los demás. Por eso es que muchas veces toman riesgos que después no pueden sortear”, advirtió Labombarda.
Sentido de pertenencia
Pero este sentido de omnipotencia que es característico de la etapa evolutiva de cada joven, viene acompañado también por la necesidad de pertenencia a un grupo; como un pasaje casi obligado entre el grupo primario que es la familia y el que se incorpora al mundo del trabajo o a la vida en sociedad en el sentido más amplio. Es por eso que cuando algo sucede dentro de ese grupo de pares, hay en un principio un espíritu solidario en el que los adolescentes pueden contenerse mutuamente.
“Lo que es importante destacar y dejar en claro es que el modo en que cada chico va a poder elaborar y digerir cada situación que se le presente, será según los recursos que tenga, el contexto, la capacidad de afrontamiento y seguramente por esto es que se dará de manera distinta en cada caso”, resaltó Labombarda.
Pasar por el duelo
Otra de los puntos importantes que resaltó la coordinadora del área de adolescencia de Salud Mental del Hospital es que cuando se piensa en el duelo no necesariamente debe haber un daño colateral.
“El duelo en sí mismo no requiere un tratamiento porque no es una patología, sino la pérdida de un ser querido y una circunstancia desgraciada de la vida. Para algunos es tiempo de llorar y los adolescentes muchas veces tienen dificultad para esto, sobre todo los varones; pero si no lo hacen no significa que no estén elaborando su duelo”, destacó Labombarda.
También agregó que un duelo por muerte accidental en un principio aparece como shock y luego puede traer algunas consecuencias tales como temores, pesadillas, crisis de angustia o ansiedad, entre otras cosas, que pueden estar relacionadas al contexto en el que se produjo el accidente o la pérdida.
Durante este período habrá una gran tristeza, un dolor profundo, pasará por momentos desesperación de lo que sucedió o descreimiento de que haya sucedido; pero el problema solamente aparece cuando todo ese proceso que debiese hacerse durante ese período de duelo, se sostiene en el tiempo más allá de lo esperable; “ahí si habría que consultar con un profesional”.
Ante estos acontecimientos, los adultos también cumplen un rol fundamental en el apoyo y contención de estos adolescentes que acaban de pasar por un hecho traumático.
La licenciada advirtió que muchas veces los adultos sienten que los niños o los adolescentes no tendrían que pasar por eso y quieren evitarles ese tipo de dolor, pero lamentablemente no se puede. “Por eso es importante saber que cuando lo tienen que atravesar dependerá del contexto psíquico, del ámbito familiar, del contexto social; por lo que según con qué recursos anda por la vida ese adolescente, será cómo pueda atravesar estas circunstancias tan dolorosas”, concluyó.
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