Los alumnos del Jardín de Infantes Zarini trabajaron con ?Un proyecto monumental?
En el marco del proyecto pedagógico institucional ?Patrimonio cultural, social y natural de Tandil?, la sala de cinco años del jardín Zarini decidió salir de recorrida por los monumentos más representativos de la ciudad.
Previo a la travesía, el día anterior conversaron en la sala sobre lo que iban a ver y quiénes eran los personajes homenajeados con esos monumentos.
Salieron en la combi de un papá, y cuando llegaron al cruce de Alvear y Rodríguez pudieron apreciar la carreta que representa la principal actividad de Ramón Santamarina: el comercio. Allí mismo volvieron a repasar la historia de este pionero y recordar lo que significó para Tandil.
Cuando llegaron al monumento a Fugl, bajaron y allí el profesor Pablo les contó quién había sido, toda su obra y legado. En el lugar pudieron apreciar el paisaje, sacar fotos y luego continuar.
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Mientras cruzaban el murallón los chicos reconocieron el valor del cuidado del medioambiente, mencionaron el peligro de arrojar residuos al agua, el riesgo de contaminación, las consecuencias de la no conservación de los espacios naturales y el derecho a preservar los lugares públicos.
Del otro lado, comenzaron a ascender para poder llegar a Don Quijote. La maestra dijo que ?los nenes estaban fascinados por la travesía: era toda una aventura, había que seguir el sendero, saltar charcos y atravesar el ramaje. Una vez en la cima, impactados, miraban a Sancho Panza y Don Quijote, que se erguían como dos centinelas; les contamos quién los había hecho y la importancia que tenían para la literatura universal?.
Otra vez se detuvieron a mirar el paisaje y descubrir desde lo alto qué pequeño se veía Fugl. Aprovecharon el descanso y merendaron junto a este hidalgo caballero y su fiel acompañante.
Experiencias
Antes de emprender la bajada, juntaron sus cosas, dejaron bien limpio el lugar y, en fila india, comenzaron a desandar el camino. Iban en dos tandas: adelante Pablo con un grupo y detrás, Erika con tres nenes y una nena.
Contó la maestra que en un momento, ?uno de ellos ?Patricio- me dice ?seño creo que estamos perdidos? se adelanta un poco y con la manito en la frente agregó: ?No, allá esta Pablo, vamos por el camino correcto?, a lo que Valentino acota ?yo tendría que haber traído la brújula? y así, al mejor estilo Indiana Jones seguimos nuestra travesía hasta los pies del Fundidor?.
Todos los nenes estaban sorprendidos de la dimensión de la obra y además de leer la placa las medidas de peso y altura, hicieron una breve reseña del motivo del homenaje, qué significaba esa actividad en Tandil, cómo se trabajaba, quiénes habían sido los primeros metalúrgicos, etc.
Continuaron el descenso y pudieron apreciar otros monumentos como el de Suteba, de los Desaparecidos y los arbolitos del grupo Renacer (explicaron que si bien no eran monumentos, eran otra forma de homenaje).
Las propuestas
Los días siguientes al paseo fueron de mucha charla y comentarios al respecto, los chicos seguían entusiasmados llevando al jardín información sobre las personas y personajes que habían descubierto. También pudieron leer y escuchar el libro El Quijote para niños, averiguar datos de Cervantes, visitar el taller del artista encargado de dos de las obras: el escultor Alberto Vinsennau, que los recibió muy amablemente en la Estación del Ferrocarril. Allí los chicos pudieron preguntarle todo acerca de esos trabajos.
Como resultado del proyecto surgió la construcción de un monumento, para lo cual usaron material de desecho (cajas, tubos de cartón, botellas plásticas, y envases de todo tipo) que utilizaron en grupos y luego, con ayuda de la maestra, fueron ensamblando como los niños querían y así se formó el ?Monumento de la patria? que pintaron con aerosol plateado y lo presentaron para los compañeros y docentes del jardín.
La maestra expresó que ?la experiencia tuvo un gran valor en cuanto a conocimientos, porque pudimos aprender un poco de historia, conceptos matemáticos como la tercera dimensión, ciencias naturales, lengua y literatura. En cuanto a los valores, surgió el respeto por nuestros antepasados, cuidado del medioambiente, normas de tránsito, de convivencia; y fundamentalmente rescatar la posibilidad de disfrutar de una salida y que ésta haya sido absolutamente placentera y haya generado en los chicos la inquietud de seguir descubriendo?.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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