Los artesanos de La Movediza resaltaron la masiva afluencia de turistas al paseo
El año comenzó con buenas noticias para los artesanos y manualistas que ofrecen sus productos en el paseo de La Movediza. Resulta que el Municipio autorizó desde el 1 de enero su traslado desde el Centro Integrador Comunitario (CIC) a la base del cerro, en un 2010 que arrancó con todo en cuanto a la afluencia de turistas.
En un lugar de mayor visibilidad, los artesanos aprovechan las extensas jornadas laborales para entrar en contacto con los visitantes. Al mismo tiempo, esperan que la comuna comience, en febrero, las obras para montar una estructura fija en la que se ubicarán los veinte puestos. Este espacio aportará un mejor marketing a los productos y comodidad para quienes pasan unas doce horas diarias al frente del stand.
Es que durante el verano, todos los días entre las 8 y las 21, de acuerdo al estado del clima, los artesanos comparten extensas jornadas de trabajo, en las que ofrecen todo tipo de productos y recuerdos a los turistas.
Margarita Conde y Soledad Coronel, dos de las referentes, contaron que a La Movediza llega mucha cantidad de gente de distintas localidades del país. Algunos, en su mayoría procedentes de las provincias del norte, aprovechan el camino a la costa para ingresar a ver la réplica. También encuentran visitantes que comentan que están alojados en localidades balnearias y que se toman un día para venir a conocer Tandil.
Todos ellos hacen que La Movediza se muestre colmada en los horarios más convenientes para no padecer un golpe de calor al escalar el cerro: antes del mediodía y después de las 17.
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mosquitos
En La Movediza, los horarios en que más cantidad de gente sube al cerro son de 8.30 a 9.30 y después de las 17.
Durante la semana pasada la ola de calor hizo que los visitantes se acercaran después de ir a la pileta, ya que la subida implica un gran esfuerzo y el calor extremo no alienta a quienes se animan al ascenso.
Los artesanos observan que para muchos turistas implica un enorme sacrificio llegar hasta la cima, de la que rescatan las imponentes vistas y bajan ?desilusionados? con la réplica, de la que esperaban otra calidad conforme a la gran publicidad que tuvo.
Otro gran problema es la proliferación de mosquitos y moscas que inundan la zona y convierten el paseo en una verdadera tortura. Los visitantes más desprevenidos -los que no llevan repelente- deben abandonar el lugar a toda velocidad debido a las picaduras.
En cuanto a seguridad, al cerro fueron asignados policías en el marco del Operativo Sol y hay cuidacoches de confianza ?según los artesanos- que se encargan de custodiar los vehículos.
En referencia a las ventas, los artesanos se mostraron satisfechos aunque aclararon que están en plena temporada. Explicaron que los veinte stands cuentan con diferentes artículos y esperan, ansiosos, contar con los nuevos puestos para Semana Santa.*
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