Los autoconvocados por la terapia para niños comprometieron a Mariotto y Bossio con la causa
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El grupo de vecinos que lucha por la Terapia del Hospital de Niños pudo dialogar con el vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto y el director ejecutivo de Anses Diego Bossio, el viernes pasado, cuando estuvieron en la ciudad cumpliendo una intensa agenda de actividades.
Sandra Bruno, una de las integrantes del grupo, explicó que “le pudimos dar el petitorio a los dos. Mariotto dijo que él se iba a comprometer con esta causa, que él va a conversar directamente con (Alejandro) Collia, igualmente le dijimos que ya tenemos reuniones con él. Luego hablamos con Bossio y él nos dijo que va a hablar directamente con el ministro de Salud de la Nación”.
Y evaluó este encuentro como “muy positivo, ellos estaban los dos muy comprometidos con la causa. Nos atendieron muy bien. Igualmente en el petitorio les dejamos aclarados todos los puntos”.
“Ahora tenemos que hablar con Collia para ver cuándo puede venir a Tandil. Vamos a esperar ver qué sale de esa reunión para planificar qué próximos pasos seguimos”, manifestó.
Por su parte, Silvia Rasmussen sostuvo que “le presentamos un petitorio donde les pedimos que nos ayuden porque yo no veo que nos ayuden los políticos de Tandil; hay algunos que sí, pero hay otros que no tanto”.
“No quiero que
vuelva a pasar”
Silvia Rasmussen compartió con El Eco de Tandil la dolorosa historia que la llevó a participar de esta lucha.
“Soy la mamá de Ian Tomás Daniel y mi hijo falleció el año pasado. El tenía un méduloblastoma, o sea un tumor y después se le hizo un cáncer, pero hubo que hacer todo en el Garrahan. Fui derivada allá porque no teníamos nada acá en Tandil”, relató.
Y continuó explicando que “lamentablemente, cuando ya estaba desahuciado, que nosotros no lo sabíamos, en la Clínica Chacabuco nos mandaron innecesariamente al Garrahan en ambulancia, solamente pudo viajar un familiar, así que tuvo que salir el otro como pudiera, en micro o auto, hasta el hospital. Cuando llegamos allá nos dijeron que no teníamos que haber salido de la clínica donde estábamos, que ya no había nada que hacer y que los profesionales ya lo sabían”.
“Para poder volver pedimos ambulancia y resulta que no la cubría la obra social, la había pagado íntegramente la Clínica Chacabuco. Estamos hablando de más de 4 mil pesos el viaje de ida para el Garrahan y era para sacárselo de encima de la clínica”, denunció.
“Después, averiguando, me enteré que ellos no quieren tener estadísticas negativas de muertes en la institución y por eso se los sacan de encima, eso es jugar con los sentimientos de las personas. No se merecía el nene vivir todo un traslado; ni siquiera tuvieron en cuenta que el nene ya estaba desahuciado y en lugar de estar con él y darle lo mejor de la calidad de vida que se le podía dar, se lo sacaron de encima”, expresó sin poder contener el llanto.
Y agregó que “a mi nene logré traerlo de vuelta en forma particular y ahí fue donde descubrimos que la Clínica Chacabuco había contratado una ambulancia del CAMI, el móvil 6. Habiendo terapia intensiva lo podrían haber trasladado al hospital, no había necesidad de mandar un nenito de 3 años y diez meses a Buenos Aires, por eso es que quiero que haya terapia intensiva en Tandil, porque se necesita”.
La madre resaltó que “yo no quiero que eso vuelva a pasar, lo nuestro ya fue; pero yo no quiero que ningún nene de Tandil ni de la zona tenga que volver a pasar por esto, ni el nene ni los familiares”.
Por eso alentó a que “tenemos que unirnos para ayudar a los chicos, nosotros estamos luchando para lograr eso, tener terapia intensiva y un oncólogo infantil en Tandil, porque de haber existido, mi nene y otros más podían haber tenido la quimioterapia en Tandil”.
Explicó que “trasladarse a Buenos Aires o La Plata implica estar todo el día en el hospital y a la noche tenés que ver dónde podés quedarte. Si tenés suerte, la Casa Garrahan te da lugar. En los casos de las provincias a veces la Casa de la Provincia logra tener un hospedaje, en otros casos no, pero la gente de Tandil no tiene donde quedarse”, explicó.
En ese sentido, resaltó que “yo tuve la suerte de poderlo afrontarlo económicamente, pero no todos pueden, y por eso mismo quiero que haya un oncólogo infantil en Tandil, para que el tratamiento se pueda hacer acá. No es tan complicado, es solamente poner un poquito de voluntad de parte del Intendente, de los políticos, de los médicos, un granito de arena de todos”.
“Yo he escuchado a muchos profesionales decir que no es necesario, pero sí es muy necesario. Hubo 78 casos el año pasado que tuvieron que ser trasladados. Yo voy a seguir insistiendo hasta que alguien me escuche, si no tengo respuesta de los medios de acá, iré a los nacionales, pero alguien me va a escuchar”, aseguró.
Y por último remarcó la importancia de que “los padres tienen que tener ayuda, porque nadie está preparado para cuando te dan la noticia de que tu hijo tiene un tumor, un cáncer o una leucemia. No tenemos ayuda de nadie. Queremos que tome conciencia la población, los políticos y los profesionales”. *
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