Los bomberos sofocaron varios incendios antes de las lluvias
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Dotaciones de ambas dependencias acudieron a una veintena de llamados de alerta, todos vinculados a incendios de pastos de diversa magnitud. Afortunadamente, en ningún caso hubo que lamentar víctimas ni pérdidas de bienes.
Uno de los casos más preocupantes fue que se reavivó un foco en el Paseo de Los Pioneros, tras el pánico que generó el enorme incendio de 300 hectáreas sobre los cerros de esa zona, ocurrido entre el viernes y el sábado pasado.
Además, ardieron 18 hectáreas de pastos naturales en Granja Los Pibes. Hasta el lugar acudieron en dos ocasiones, a las 19 y regresaron cerca de las 23.15.
A las 14, en un día agobiante, ardió un lote de 50 por 100 metros de pastos en el kilómetro 143 de la Ruta Nacional 226. Una hora más tarde, los bomberos se dirigieron a combatir las llamas en un terreno de 10 por 200 metros ubicado en Caseros y Muñiz.
A las 18, desde Roser al 1400 avisaron que ardían 18 hectáreas en la zona y a las 21.25 se quemó una superficie de 50 por 100 metros de pastos en Dorrego 761.
Cerca de las 22.10, una dotación del Cuartel Central también sofocó las llamas en un predio de 50 por 50 metros de pastos ubicado en la calle Teresa de Calcuta.
Baldíos y
banquinas
En tanto, el Cuartel de Villa Italia arrancó a las 9.30 del lunes con un incendio de pastos de 10 por 30 metros en Azucena e Iraola, del barrio La Movediza.
Además, debió controlar el fuego sobre 50 metros de banquinas en la Ruta Nacional 226 y en acceso a la Base Aérea y horas más tarde, actuaron ante otro caso similar a la altura del Destacamento de Seguridad Vial.
Por otro lado, ardieron un poste de luz en Neuquén y Ugarte, 5 hectáreas de rastrojo de trigo en Galicia y Dante Alighieri, y 3 hectáreas de pastos y malezas en avenida Juan B. Justo 470.
En un monte
Una ardua tarea debió desarrollar una dotación de Villa Italia sobre 2 hectáreas de un monte ubicado en el kilómetro 126 de la Ruta Provincial 30, entre el Parque Industrial y la rotonda de Cerro Leones.
Allí se quemaron unas treinta plantas de gran porte, junto los pastos secos.
En tanto, ayer la lluvia trajo alivio a los servidores públicos, quienes aguardaban que siguiera lloviendo de manera lenta para evitar anegamientos y casos de desagotes de viviendas y locales comerciales.*
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