Los Cardos no tuvo reacción frente al oficio de Sporting
Los Cardos sufrió otra vez el “síndrome” Sporting. Un equipo con el que suele tener pulseadas parejas, muy ajustadas, pero que casi siempre terminan con derrota para los tandilenses. Ayer, en la helada jornada de semifinales de la Unión de Rugby de Mar del Plata, las dificultades de los verdes para materializar sus méritos aparecieron otra vez, y fue derrota 14-10, para darles a los maristas el derecho a jugar la final frente a su clásico rival, Mar del Plata Club.
Se sabe que Sporting está un escalón sobre el resto en el nivel de la Unión, por la calidad y cantidad de jugadores con los que cuenta, y los resultados de los últimos años lo demuestran, ya que en las dos últimas temporadas apenas perdió un partido a nivel local, y fue la final de 2010 frente a San Ignacio. Aún así, Los Cardos siempre encuentra la forma de complicarlo, de darle batalla, de desnudar sus escasos puntos débiles. Claro que rara vez puede trasladar esa paridad al resultado final.
Ayer, en un clima durísimo para jugar y ver rugby, con frío intenso y lluvias intermitentes, Los Cardos insinuó que podía dar el golpe y cambiar la historia. Porque salió a jugar con la actitud adecuada, faltándole el respeto a Sporting e imponiendo sus propias virtudes. Entonces, más allá del penal tempranero de Jeremías Palumbo, facturarando una infracción en las 25 contrarias, Los Cardos se hizo dueño de la pelota, impuso el rigor de sus delanteros, y buscó, con cambios de frente y diferentes células de ataque, vulnerar la fuerte defensa marista. Probó por afuera, con algunas combinaciones de los backs, o con el pick and roll de sus delanteros, pero siempre priorizando el cuidado de la pelota. Claro que las fallas de coordinación en el line, donde tuvo a Nicolás Castiglioni como única opción segura, y en la segunda posición, le quitaron variantes al ataque y le hicieron perder buenas chances.
Sin embargo, a los 15 minutos, se logró una buena obtención en la hilera cerca del in-goal contrario, avanzó el maul, y los forwards percutieron hasta que Walter Birchmeyer logro apoyar. Los Cardos se ponía 5-3, y dominaba las acciones, sobre todo porque cada intento ofensivo de Sporting (una vez más manejado con maestría por Eduardo Zapiola), se encontró con sólidas respuestas defensivas, con tackles contundentes y mucha presión. Los Cardos tuvo un par de chances más que no logró concretar, y sobre el final de la primera etapa apareció una circunstancia que parecía allanarle más el camino: el tercera línea Juan Pablo Murias, muy nervioso desde el comienzo del partido, agredió a Gonzalo Usandizaga con un puntapié, y recibió la tarjeta roja dejando a su equipo con un hombre menos el resto del partido.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLos Cardos salió decidido a echar el resto. A esa altura el plan de juego era un recuerdo, porque avanzaba a puro amor propio. A dos minutos del final los delanteros tandilenses se posicionaron cerca del in-goal contrario, insistieron con el pick and go, y ante el resultado negativo de los intentos, Gastón Díaz Delfino, que había pasado de wing a medio scrum, probó por afuera. Sulpis habilitó con justeza a Sebastián Vázquez, que entró con el ángulo de carrera justo y logró apoyar. Sulpis falló la conversión y ya no le quedó tiempo para más a Los Cardos, que tuvo una posesión más, con un scrum en mitad de cancha, pero no supo encontrar el camino para acercarse al try salvador.
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