Los chacinados de Tandil avanzaron en el proceso que les permitirá obtener su certificación de origen
Las empresas locales nucleadas en la Asociación del Salame Tandilero avanzaron ayer formalmente hacia la certificación de denominación de origen como Salames de Tandil, emitida por el Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación.
Tras un largo proceso encarado por algunas de las principales firmas productoras de la ciudad, la novedad se conoció ayer, a partir de la aprobación por parte de la Comisión Evaluadora de Denominaciones de Origen e Identificación Geográfica.
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La llamada denominación de origen se utiliza para designar un producto originario de una región, provincia, departamento, distrito, localidad o de un área del territorio nacional y cuyas cualidades o características se deban “exclusiva o esencialmente al medio geográfico, comprendidos los factores naturales y los factores humanos”.
A esto se apuntó en los últimos años por los productores, a partir de las fortalezas que marcaban para sus propios chacinados, con características ya conocidas y valoradas en todo el país.
Desde el Municipio de Tandil se resaltó que el importante logro obtenido por las empresas fue celebrado por el intendente Miguel Lunghi, quien expresó las felicitaciones a estas firmas locales y manifestó la satisfacción del Municipio por este paso para consolidar a la industria alimenticia tandilense”.
Por su parte, el secretario de desarrollo Local de la comuna, Pedro Espondaburu, explicó que el objetivo central de la denominación de origen “es lograr la diferenciación de los productos fundada en su calidad y las características particulares del entorno donde son producidos y de la manera en que son elaborados, para que los consumidores cuando estén frente a esos productos puedan distinguirlos y elegirlos por esas cualidades”.
Desde el Municipio de Tandil se resaltó que el importante logro obtenido por las empresas fue celebrado por el intendente Miguel Lunghi, quien expresó las felicitaciones a estas firmas locales y manifestó la satisfacción del Municipio por este paso para consolidar a la industria alimenticia tandilense”.
Por su parte, el secretario de desarrollo Local de la comuna, Pedro Espondaburu, explicó que el objetivo central de la denominación de origen “es lograr la diferenciación de los productos fundada en su calidad y las características particulares del entorno donde son producidos y de la manera en que son elaborados, para que los consumidores cuando estén frente a esos productos puedan distinguirlos y elegirlos por esas cualidades”.
“Es muy importante porque se han detectado al menos 15 empresas de distintas provincias y ciudades que no son Tandil, pero que utilizan la palabra Tandil en sus productos, de modo que se puede estimar que eso tiene un significativo valor de mercado”, resaltó el funcionario.
El Proyecto de Tandil para obtener la denominación de origen Salames de Tandil fue impulsado por distintas empresas, llevando a cabo un proceso de certificación ante el Ministerio de Agricultura de la Nación y contando con el acompañamiento de equipos técnicos de la Universidad Nacional del Centro y del Municipio a través de la Secretaría de Desarrollo Local, que dio su aval institucional y por escrito para la presentación del proyecto, así como por diversos organismos provinciales, se indicó.
Los primeros pasos públicos de la aparición y la búsqueda de esta denominación de origen se conocieron en febrero pasado, en el marco del Festival de la Sierra, donde, junto a la peña El Cielito, encararon acciones conjuntas que, según trascendió, continuarán en las próximas ediciones.*
El Proyecto de Tandil para obtener la denominación de origen Salames de Tandil fue impulsado por distintas empresas, llevando a cabo un proceso de certificación ante el Ministerio de Agricultura de la Nación y contando con el acompañamiento de equipos técnicos de la Universidad Nacional del Centro y del Municipio a través de la Secretaría de Desarrollo Local, que dio su aval institucional y por escrito para la presentación del proyecto, así como por diversos organismos provinciales, se indicó.
Los primeros pasos públicos de la aparición y la búsqueda de esta denominación de origen se conocieron en febrero pasado, en el marco del Festival de la Sierra, donde, junto a la peña El Cielito, encararon acciones conjuntas que, según trascendió, continuarán en las próximas ediciones.*
El proceso
Ayer, esa comisión evaluadora por votación de la mayoría le dio el visto bueno al protocolo presentado oportunamente por el Consejo del Salame, complementado y fundamentado por productores de chacinados locales que expusieron los argumentos ante el jurado que deliberó en el hotel Etoile de Buenos Aires.
Tras pasar la prueba de aceptación de la denominación de origen ahora restan los pasos administrativos del Ministerio de Agricultura de la Nación.
Por el Consejo del Salame de Tandil estuvieron presentes su presidente, Pablo Cagnoli de Cagnoli SA y su vicepresidente Carlos Panighetti de Cabaña Las Dinas. También fueron acompañados por Germán Etchechoury de Granja El Reencuentro, Javier Menéndez de la Charcutería Tandilera y Juana Echezarreta de Estancias Integradas, que cerró la jornada con un agradecimiento a la Comisión Evaluadora y a todos los que sumaron su apoyo a este proyecto. Expresó que “el resultado de esta votación nos genera una gran responsabilidad y nos alienta a seguir trabajando como siempre, por la máxima calidad”.
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