Los chicos del Taller Protegido inauguraron un puesto de flores en la Plaza Independencia
El Taller Florido funciona en el puesto de la Plaza Independencia ubicado en Pinto y Rodríguez, que fue cedido por el Municipio al Taller Protegido. Allí antes estaba situada la Dirección de Turismo.
El espacio fue totalmente remozado y hoy luce distintos ramos con todo tipo de flores, además de las tradicionales plantas y plantines que los chicos del Taller Protegido ofrecen puerta a puerta.
La terapista ocupacional de la institución, Luciana Orellano, contó que la propuesta ?se nos ocurrió después de un largo tiempo, es un proyecto que tiene varios meses, de armar el Taller Florido?.
El objetivo fue generar un nuevo espacio para que los chicos con capacidades diferentes puedan trabajar. De esta manera, perciben un salario, pero además se integran a la comunidad con la ayuda de todos.
Es una novedad para Tandil que hasta el momento carecía de puestos fijos para la venta de flores, más allá de los comercios del rubro que cumplen un horario cortado y algunos vendedores ambulantes que se paran en diversas esquinas para ocasiones especiales.
?No había puestos en lugares fijos. Los chicos lo que hacen es también ir por el centro con ramos. A la vez, la venta ambulante del Taller, aparte de llevar todos los productos que tenemos, cocina, picles, budines, dulces, las macetas y plantas que cultivan en el vivero, estamos sacando, cuando están los días lindos o viene mucha mercadería, ramos de flores en los canastos y por suerte la gente responde muy bien?, dijo la terapista ocupacional.
Gabriela Rivas, la trabajadora social, marcó que los chicos saldrán por las calles para fechas especiales ?ahora viene el Día del Maestro, para el Día de la Primavera, que son ocasiones que por ahí dan más para regalar una flor?.
Las flores las provee un florista, que colaboró en la capacitación de los chicos y de las profesionales, ?porque al ser un emprendimiento nuevo, tuvimos que aprender todos?, destacó Gabriela Orellano.
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otro trabajador
El Taller Florido está abierto al público de lunes a domingo de 8 a 21 con turnos rotativos y en cada uno atenderán dos chicos por cuatro horas, aunque algunos hacen ocho con horario cortado.
?Asimismo en el taller los chicos cumplen 8 horas como cualquier trabajo y a la vez tienen su franco, sus vacaciones y perciben su sueldo?, explicó Luciana Orellano.
El proyecto es ambicioso, un verdadero desafío para estos chicos con capacidades distintas, ya que el puesto estará abierto trece horas por día. ?Estarán en contacto con la gente, en una zona muy turística, que hay mucho movimiento todo el día. Los chicos que vienen al Taller Florido son los que saben manejar plata, son independientes para moverse, saben venir y volver a su casa solos?, explicó la terapista ocupacional.
De todos modos, ambas profesionales los respaldan permanentemente y ante cualquier eventualidad tienen cómo comunicarse para pedir apoyo. Además, los fines de semana las dos hacen guardias para reponer la mercadería, ver cómo están trabajando y responder si necesitan algo.
?Pero también contamos con el apoyo, por ejemplo en la Plaza, con la gente de la Feria (de Artesanos), que nos ayuda un montón siempre y de muy buena fe. También el señor del kiosco de revistas. Siempre están atentos y si algún chico tiene que llamar por teléfono mientras realizan ventas domiciliarias, muchas veces han llamado de alguna casa?, destacó Gabriela Orellano.
Las flores
lo inspiran
Andrés Sirgo, uno de los despachantes de mercadería, se siente ?muy bien? trabajando en el Taller Florido. Dice que la gente lo trata bárbaro y le compra ?cuando el día está lindo?.
Para él es una experiencia nueva, porque antes le había tocado atender kioscos y el estacionamiento de la Terminal de Omnibus. Confiesa que le gustan más las flores: ?Seguro que sí?.
Los ramos tienen los precios y son accesibles, así que si la gente quiere colaborar, los valores están a la vista.
Más proyectos
?Por medio de la venta domiciliaria la ciudad nos conoce y sabe trabajar con los chicos y poder colaborar con ellos en algunas cuestiones que se pueden llegar a presentar?, valoró Gabriela Orellano.
-¿Generan recursos suficientes para mantener el Taller Protegido?
Luciana Orellano: -En realidad, con todos los emprendimientos son aproximadamente 66 chicos que están yendo al taller en los diferentes puntos, asimismo en 25 de Mayo 339, que es la sede principal; después tenemos el galpón en Aeronáutica Argentina y Chapaleofú. Todo lo que se recauda es para que siga funcionando el Taller y para poder darles un sueldo a los chicos, pero gira la rueda.
-Ese objetivo se cumple…
L. O.: -Se cumple porque podemos traer plantas siempre, proveernos de materia prima para la cocina, todo siempre sigue funcionando.
Ahora también estamos con los proyectos de reciclado de PET en Tandil, que se están dando charlas en escuelas para todo lo que es reciclado de plástico. Y estamos con el proyecto de aceite usado para hacer biodiesel, entonces estamos visitando todos los restaurantes, parrillas, deliverys, para que empiecen a donar el aceite usado. Es otro emprendimiento del Taller.
-¿Qué les toca hacer en este proceso?
L. O.: -El proceso lo hace el INTA. El Taller recolecta con ayuda de la VI Brigada Aérea.
Gabriela Rivas: -Se hizo un convenio con una empresa de Buenos Aires y el Municipio, donde el Taller Protegido es la institución beneficiaria.
-El de los envases, ¿no es parecido al del Hospital de Niños?
L. O.: -Claro, tenemos la máquina compactadora en el galpón de Aeronáutica Argentina y Chapaleofú. Lo que estamos haciendo es empezar a dar las charlas, en conjunto con la gente del Municipio y dejar bolsones en puntos estratégicos para que la gente pueda dejar el plástico ahí, acercarlo al Taller Protegido a 25 de Mayo 339. Los chicos se encargan de separar todo el plástico, las tapitas y luego por color, los precintos, se compactan y se manda a la planta recicladora.
-¿Dónde van a estar los bolsones?
L.O.: -Hay catorce puntos.
G.R.: -Generalmente, estamos trabajando con las escuelas porque nos pareció importante generar la conciencia del cuidado del medioambiente con los chicos. Igualmente se pueden acercar a los dos puntos del Taller. En las escuelas, los padres pueden hacer a través de los chicos el trabajo.
Y lo del biodiesel, nosotros estamos recorriendo los diferentes comercios y la gente, si no hemos pasado, se puede acercar al Taller o comunicarse al 43-0851 de 8 a 12 o de 15 a 19 para donar el aceite. *
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