?Los destrozos son muy grandes y da mucha tristeza?, lamentó el propietario de La Pulpería
Luis González explicó que “estaba durmiendo cuando me llamó la policía diciendo que se había incrustado una camioneta en el negocio. Yo iba con la idea de que había sido un golpecito y cuando llegamos nos dimos cuenta de que había sido un desastre. Se había metido adentro del negocio directamente”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Cuando llegamos, los ocupantes de la camioneta no estaban, se habían dado a la fuga porque chocaron, se metió la camioneta adentro del local, quisieron sacarla pero no pudieron porque quedó trabada con las mesas, las sillas y las piedras que están en el frente. Dejaron mitad de la camioneta adentro y mitad afuera, se bajaron y se fueron caminando como si nada”, contó en diálogo con El Eco Multimedios.
A su vez, cuestionó que “la policía dice que no los podía detener porque no hubo heridos, así que me encontré con el negocio destruido y tener que averiguar quiénes eran los ocupantes de la camioneta. Hasta las 11 de la mañana no pudimos saber su identidad hasta que lo encontramos y vino a sacar la camioneta. Dijo que se había asustado”.
Respecto a la forma en la que averiguaron quién provocó el accidente, señaló que “en el momento en que se fue había dejado agenda y cédula verde en el auto. Entonces las revisamos, estaba a nombre de una sociedad anónima de Buenos Aires, después encontramos una dirección entre los papeles en calle Mitre. Fuimos, me atendió un chico, me dijo que había sido él, que no había visto la curva y me pidió perdón”.
Posteriormente, el conductor del rodado se presentó en el lugar y completaron los papeles del seguro. Además, sacaron la camioneta “porque era un peligro ya que una parte estaba en la calle y podía ocurrir otro accidente porque a la mañana no pasa nadie, pero a la tarde es un paseo casi obligado y algún auto se iba a chocar el vehículo”.
“Destruyó todo”
“Destruyó todo, mesas, sillas, vidrieras, heladeras, cuadros, equipos de aire, es como si en el living de tu casa se aparece una camioneta 4 por 4 doble cabina. Ahora estamos esperando a que venga la compañía de seguro para que vea lo que hay para empezar a limpiar”, sostuvo.
Y expresó que “es tristísimo esto. Las paredes de acá tienen 45 centímetros de ancho y en la vereda nosotros habíamos puesto piedras, algunas que pesan mil kilos. Hay unas ruedas de carro y fierro viejas que están enterradas y hormigonadas”.
A una de las piedras “la golpeó y la mandó adentro del negocio, eso demuestra a la velocidad que venía. A mí me dijo que venía despacio, pero eso no pudo haber sido así. Hubo otro accidente hace 7 años y el vehículo venía ligero, chocó la pared y apenas la movió. Este arrasó con piedras, rejas, pared, vidrios, una piedra de 800 kilos quedó dentro del negocio, ahí te das cuenta del impacto”.
“Parte de la mampostería saltó hasta la otra pared, hasta donde hay como 10 metros. Ha venido ligero el muchacho, te pide perdón pero ya la macana está hecha”, afirmó.
“Da mucha tristeza”
“El me aseguró que iba solo en la camioneta, pero mucho no se le podía sacar porque cuando vino ya estaba asesorado con todo el libreto armado. Yo lo único que quise fue solucionar el problema, sacar la camioneta, él tiene seguro, yo también, así que lo importante era buscar la solución, restaurar y abrir lo más rápido posible. Ahora viene el 31, nosotros tenemos reservas, queremos seguir trabajando, acá hay un montón de empleados que dependen de este negocio”, argumentó.
En ese sentido, indicó que “estamos tratando de acomodar todo, en cuanto la compañía de seguros me dé el ok empezamos a limpiar para ver si en una semana o 10 días estamos en condiciones de volver a trabajar. Ya diciembre lo vamos a perder y parte de enero, los destrozos son muy grandes y da mucha tristeza”.
Respecto al joven que ocasionó el accidente, precisó que es de Tandil y vive en Mitre al 200 y “argumentó que se comió la curva, pero la curva se ve bien, no te la podés comer y más a la hora que ocurrió el accidente, que era de día. Además es de Tandil, porque anda con agroquímicos y está haciendo unos trabajos en un campo cercano, capaz que ha pasado por lo menos 10 veces por acá”.
“No te podés comer la curva, o se durmió o no sé qué pasó. Es un misterio”, concluyó.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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