Los jóvenes buscados en Brasil afirmaron que están trabajando, tras perder sus pertenencias
Poco antes del mediodía de ayer, amigos y familiares de Federico Acosta y Benjamín Vázquez se sorprendieron al observar que las cuentas de mensajería de los jóvenes estaban habilitadas, lo que generó una explosión de alegría.
Se trata de los jóvenes de 23 años de los cuales no se tenían noticias desde hace tres semanas, cuando anunciaron que continuaban como mochileros por el sur de Brasil y que se iban a dirigir a Camboriú.
?La noticia que tenemos es que estaban con vida, que fue lo más importante para nosotros. Tuvieron un serio problema con la policía, ya que los encontraron durmiendo en un lugar inapropiado?, fue lo primero que comentó Daniel Acosta (padre de Federico) a El Eco de Tandil.
Explicó que ayer ?estuvimos bastante tiempo conectados y conversamos mucho. Se dificultó luego porque al ver que entró, también se conectaron otros amigos y no podía responder a todos?.
Federico dijo a sus familiares que ?les desarmaron la carpa y se la tiraron a un pequeño río. Las pertenencias también se las tiraron al agua, incluyendo al celular. Por eso es que la compañía nos daba que el celular estaba con crédito y ellos no lo usaban, apagado y con la casilla de mensajes llena?.
Según el relato de los jóvenes, ?la policía los habría llevado a Migraciones, donde comprobaron que no tenían antecedentes. Allí les habrían ofrecido un trabajo. Les dan casa y comida y en una combi los llevan y traen al lugar de trabajo?.
Indicaron que viven ?junto a unas 14 personas más? y que se dedican a ?cargar y descargar camiones con electrodomésticos, aparentemente en un puerto franco?.
Daniel Acosta sostuvo que ?a medida que avanzaba la charla, Federico comenzó a decir que se daba cuenta de lo que pasaba al ver que todos los amigos entraban a conectarse?.
La explicación de tantos días sin contacto con los familiares sería que sólo tienen franco los domingos, que están en un lugar alejado y que recién este fin de semana habrían tenido un adelanto de sueldo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDudas despejadas
e incógnitas
Daniel Acosta admitió que en un primer momento hubo dudas acerca de si realmente estaban chateando con su hijo. ?Cuando siguió hablando con mi otro hijo le preguntó si había vuelto a jugar al fútbol. Mi hijo Mariano me dijo que por la terminología y los sobrenombres de los sobrinos concuerda. Luego los amigos nos cuentan que las preguntas y la charla cerraban?, indicó.
Sin embargo, Federico ?no contestó dónde es la empresa y tampoco nos dio un contacto para que lo llamemos, ni tiene televisor porque no sabe lo que pasó en el país?, aclaró el padre.
Admitió que ?no sabemos en qué condiciones se conecta. Todavía hay muchas suposiciones negativas sobre lo que le está ocurriendo a mi hijo. La gran alegría es que está con vida?.
Historia abierta
La preocupación de la familia Acosta es que los jóvenes ?están desvalidos? y que como ejemplo de los riesgos que corrieron ?un agregado militar nos dijo: ´Festejen juntos este almuerzo como el cumpleaños de su hijo. Le podía haber ocurrido otra cosa´?.
Acosta padre recalcó que ?para nosotros no es un hecho terminado, porque no encontramos a nuestro hijo en un restaurante y nos dijo que se queda hasta el fin de temporada?, ya que aún hay muchas dudas.
?Se fue de mochilero para tener libertad, pero está sumido en la necesidad. Perdió la libertad que fue a buscar para hacer trabajos que en Tandil nunca hubiera hecho?, fue la reflexión final.*
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