Los jóvenes, lejos de la política y cerca de lo solidario, la tendencia argentina y tandilense
Al 74% de los argentinos de entre 10 y 24 años no le interesa la política y a casi la mitad no le importa la religión. El estudio que midió esta tendencia fue realizado por la consultora TNS Gallup, en conjunto con la Universidad de Palermo, y se conoció hace pocos días al ser publicado por medios capitalinos.
Uno de los datos más significativos es el masivo desinterés que tienen los jóvenes por la política. El 74% contestó que no le importa el tema, y apenas un 15% dijo sentirse satisfecho con la política actual.
Sin embargo, también 8 de cada 10 dijeron sentirse representados con la frase ?uno de mis principales objetivos es ayudar a los que tienen problemas?, una adhesión que supone un valor por ?la solidaridad y la cohesión social?, según Gallup. ?Esta opinión -aclaran- es más marcada entre las mujeres y mucho más fuerte en el interior que en Capital. Entre los porteños, cae al 57%?.
Desencanto, doble discurso, insatisfacción, son algunos de los motivos que empujan a los jóvenes hacia formas de participación ajenas a los formatos tradicionales. Pero no son los únicos: a la propia crisis o resignificación de algunas instituciones hay que sumar transformaciones que las exceden. Según los expertos, también influyen cambios socioculturales que han hecho retroceder el peso de lo comunitario en favor del ?yo?. En una época de mayor individualismo, dicen, se desvanecen las ataduras a la Nación y la comunidad. Todo lo colectivo cotiza menos.
Los especialistas explican que están surgiendo formas de participación democrática que no coinciden con las valoradas por los adultos. Y aseguran que los jóvenes no son antipolítica ni se retraen en una apatía desinteresada: sólo prefieren ámbitos no partidarios y ?rechazan la lógica amigo-enemigo, como fórmula de antagonismo permanente?.
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jóvenes, solidaridad y política
Daniel Herrero es docente de la Facultad de Ciencias Económicas y está a cargo de un banco en el cual los estudiantes donan parte de su tiempo, de manera solidaria, a instituciones civiles.
El proyecto surgió en el 2003 ?cuando comenzamos a tener reuniones con organizaciones sociales para ver en qué medida los estudiantes, que aún no colaboraban, podían sumarse a ellas?.
En cuanto al impacto, señaló que ?hubo una gran receptividad tanto de los chicos como de las ONGs y rápidamente comenzaron a publicarse actividades solidarias, tal es así que hoy las organizaciones tienen que elegir entre más de un voluntario. Podemos decir que hay mucho interés? completó.
En ese banco de voluntarios comenzaron a programarse actividades solidarias de todo tipo, pero con el paso del tiempo las entidades civiles fueron requiriendo cuestiones específicas para mejorar sus organizaciones tanto interna como externamente.
?Han ido muchas de ellas organizándose hacia actividades que tienen que ver con las carreras de administración o contadores, entonces hoy tenemos muchos chicos que hacen una práctica relacionada con su perfil futuro perfil profesional?, sintetizó el respecto.
Se trata de planes de comunicación para aumentar asociados, asesoramiento en cuanto a la regularización de su situación en personería jurídica, estado de las finanzas, varios aspectos a veces difícil de resolver sin algunos conocimientos específicos.
?Eso tiene que ver con la organización y gestión de las organizaciones sociales, que a los chicos les sirve y mucho porque en realidad están estudiando eso, por eso ya es una teoría de aprendizaje y servicio con la que trabajamos?, explicó Herrero.
Hay otras que son netamente solidarias ?que son muy enriquecedoras porque reciben un reconocimiento y un cariño en las organizaciones de parte de los abuelos, niños o adultos con los que trabajan?.
?No veo que mayoritariamente
estén participando en partidos?
En cuanto a la cercanía de los jóvenes a lo solidario y el alejamiento de la política partidaria, el universitario reflexionó que ?definitivamente hay un nivel fuerte de aceptación y participación en tareas solidarias como manera de involucrarse con lo civil, y no veo que mayoritariamente estén participando en partidos, salvo en pocos casos?.
Por ello, señaló que percibe ?no hay mucho interés en ellos por la participación inclusive en la propia política universitaria, es escaso el nivel de participación en ese sentido?.
Y agregó que ?sin embargo en las prácticas solidarias el apoyo es realmente muy grande porque tenemos más de un centenar de chicos en ello y se organizan con sus horarios de estudio, para no perder cada cursada, y por suerte las ONGs son muy flexibles, se trata de un sistema muy aceptado éste que tenemos?.
?Uno ve que no tienen interés?
Sobre las explicaciones a la negativa a militar en los partidos políticos, entendió que ?se trata de una respuesta compleja con una gran cantidad de factores sociales, porque no tiene exclusivamente que ver con la imagen de la política en nuestra sociedad en los últimos 20 años?.
También aseveró que ?un poco los jóvenes son el reflejo del resto de la sociedad y los adultos. No me arriesgaría a simplificarlo en una sola frase, pero lo que sí veo es lo que ve la mayoría que es un desinterés en los jóvenes, lamentablemente, por participar en estructuras partidarias. Y no es así o no se ve eso en la participación de ellos en organizaciones civiles no partidarias mucho más flexibles que generan opinión pública y que hacen a un rol activo ciudadano. Si eso es bienvenido, tratamos de explorar generando foros como espacios de debate sobre problemas de la ciudad o de su futuro profesional como jóvenes universitarios?.
Por lo que cerró señalando que ?uno como docente ve que los jóvenes no tienen interés en participar en los partidos, lamentablemente, porque es una pena?.
En la política dicen
que cuesta sumarlos
También consultado sobre la relación que establecen las nuevas generaciones con la solidaridad y la política, el joven Marcos Nicolini -que preside la UCR y es secretario de Gobierno del Municipio- explicó que hay dificultades para incorporarlos.
?Obviamente que cuesta hacer y los partidos políticos a lo largo de estos 25 años de democracia han tenido problemas. Hay que consolidar la democracia porque hay cuestiones en las que no ha dado respuestas en cuanto a la integración social? entendió.
Y explicó al respecto que se han atravesado ?procesos económicos que han generado mucha desconfianza y eso es lo que hay que revertir, porque cuando se logre revertir eso creo que se irán acercando más jóvenes?.
Nicolini destacó de todos modos que ?en Tandil la Juventud Radical y Franja Morada, que es la juventud del partido en la Universidad, han sumado jóvenes que están trabajando?.
Además, entendió como positivo el fenómeno: ?Siempre es bueno que estén trabajando desde otras organizaciones, porque es una forma de ingresar a la vida política si se quiere, no en lo partidario pero sí en cuanto a tratar de buscar soluciones para los problemas que tiene la sociedad. Luego, si quieren participar de los destinos de una ciudad, una provincia o un país, tienen que canalizarlo necesariamente a través de un partido político. Por eso también es bueno que estén comenzando en un club, en una ONG, donde sea que quieran hacerlo, porque los partidos tienen que buscar formas de atraer a los jóvenes?.
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