Los municipales se movilizaron y advirtieron que extenderán el paro si no se alcanza un acuerdo
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Luego de las dos jornadas de paro de la semana pasada, el Sindicato de Trabajadores Municipales de Tandil –STMT- comenzó ayer con otro plan de lucha por 72 horas sin asistencia a los lugares de trabajo, que hizo su debut con una ruidosa movilización en la sede de Gobierno.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa protesta, que marcó una escalada en el conflicto que se desató en reclamo por un bono de tres mil pesos por el Día del Trabajador Municipal, se centralizó cerca del mediodía sobre calle Belgrano, frente a la comuna y en el interior del histórico edificio.
Allí, un importante grupo de personas protagonizó la manifestación que se extendió durante varios minutos e incluso generó algunas complicaciones en el tránsito en un horario de gran circulación.
En esta instancia de la negociación, la conducción gremial recibió una oferta que establece la entrega de un reconocimiento de 2.500 pesos a abonar en dos veces en enero y febrero. Sin embargo se negó a evaluarla hasta tanto no se retroceda con la decisión de descontar las jornadas no trabajadas.
El Ejecutivo, en tanto, objetó el plan de lucha impulsado por el gremio ya que en ningún momento se comunicó la negativa de otorgar un bono, menos aún ahora que se formalizó una propuesta que se acerca al monto pretendido.
La postura
del gremio
Mientras se desarrollaba la movida, el secretario general del STMT, Roberto Martínez Lastra, ratificó que “el problema son los descuentos de los días” y redobló la apuesta al señalar que “por cada día que descuenten vamos a hacer un día de paro más. Una vez que diga que no hay descuentos analizaremos la oferta”.
Con un pedido de actualización salarial del 45 por ciento pretendido para el año entrante y formalizado la semana pasada, el dirigente ratificó que “los compañeros están dispuestos a seguir” y que “si no hay una resolución seguiremos por tiempo indeterminado después del miércoles”, día en que se completan las 72 horas de paro.
E insistió sobre la solicitud que “nosotros lo dijimos con todo el tiempo del mundo, no nos sentamos en paritaria como nos tendríamos que haber sentado. No queremos descuento de días”.
Y responsabilizó al Gobierno por la situación desencadenada: “Lo más lamentable de todo esto es que el Ejecutivo está permitiendo que sigamos de paro. Si nos saca los descuentos, analizaremos la propuesta”.
Un bono de
2.500 pesos
Por su parte el secretario de Gobierno, Oscar Teruggi, se refirió al conflicto que se desencadenó ante la falta de acuerdo al pedido por un bono de tres mil pesos y que se agravó ante la decisión del Ejecutivo de descontar las jornadas no trabajadas.
En principio hizo alusión a las negociaciones que se concretaron durante el fin de semana con integrantes de la comisión directiva del gremio para desactivar la medida de fuerza que se inició ayer.
En ese sentido se respaldó en la postura oficial al señalar que “siempre hemos dicho que íbamos a dar algo”, con lo cual “hasta nos parecía poco razonable la medida de fuerza porque no había una negativa”, sino un pedido para que “nos aguantaran unos días hasta poder cerrar las cuentas”.
No obstante el funcionario resaltó el “esfuerzo” para poder estimar la oferta a presentar a la conducción, que establece un bono de 2.500 pesos a pagar en dos cuotas iguales el 15 de enero y el 15 de febrero.
“Nos parece que la pretensión que originó la medida está satisfecha”, defendió y en función de ello cuestionó que “no entendemos por qué la continuidad de la medida”, e incluso especuló que detrás de todo podría haber “una intención de establecer un conflicto sobre fin de año para una demostración de fuerza”.
Teruggi se respaldó en la última conversación que mantuvo ayer con el gremio, en la que “ni siquiera hablamos del descuento de los días sino las horas no trabajadas”, y recordó, tal como sucedió en conflictos anteriores, que se han dado “distintas situaciones”, en algunas de las cuales “se han descontado los días y en otras se ha acordado la devolución de esos días no trabajados; eso es lo que pretendemos”. Y ratificó que “en esto sí vamos a ser inflexibles”.
Una medida
“sobredimensionada”
En otro pasaje de la entrevista con El Eco Multimedios el secretario de Gobierno se centró en la advertencia que lanzó el sindicato de extender la huelga, medida que definió como “sobredimensionada” en relación a la discusión en la mesa, más aún “cuando hay una voluntad clara del Ejecutivo de un otorgamiento y reconocimiento de una suma”.
Respecto de la continuidad del conflicto reveló que “estamos en el límite de lo que podemos económicamente y también desde el punto de vista reglamentario muy cerca de lo que pretendemos que se haga”.
“Todo el mundo tiene derecho a manifestarse”, y para eso “hay dos maneras, o se descuentan los días no trabajados o se devuelven en horas no trabajadas”, dijo en referencia a una propuesta que “nos parece justa” y que establece la elaboración de un cronograma acordado entre el director y el delegado de cada área.
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