Los objetos intervenidos por artistas locales cobran relevancia en un proyecto conjunto
Los artistas han recibido o cueros de potro, aspas de molino, vertederos o cúltrum para confeccionar una obra. Las mismas ya han sido donadas para participar de una subasta que tiene como fin recaudar fondos para los museos.
El proyecto consiste en una exhibición de obras de los artistas que nacieron de expresiones pictóricas, esculturas y grabados en relación a los objetos asignados.
Los objetos elegidos tienen historia en Tandil y han sido intervenidos y transformados en obras de arte, que serán subastadas al finalizar la exposición.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailObjeto de José Rossanigo
El artista elaboró su obra en base a una lonja de cuero de potro y con pautas de trabajo muy flexibles. Una de las posibilidades sugeridas era la intervención del objeto, y otra, usar el material para componer la pieza final. Él optó por utilizar la lonja como parte de su obra.
-¿Qué propuso realizar?
-Primero, tuve en cuenta las razones de la convocatoria: el ?Bicentenario?, la colaboración hacia las entidades organizadoras y ?la argentinidad? en la forma más popular. Lo tomé como un juego, pretendí jugar con el tema, lo autóctono y lo lúdico y salió la idea del ?Pájaro e`mal agüero?, un ave de la mitología gauchesca.
-¿Cómo lo desarrolló?
-Es una obra artesanal, un móvil para jugar. La pieza de casi tres metros la construí con varillas de madera cilíndrica dobladas con vapor y las terminaciones del pico y espolones del ave, las realicé en cuero de potro cosido a mano.
-¿Le gustó el resultado?
-Si, estoy muy conforme ya que trabajé con gusto y tiempo. Produje lo que planifiqué y me satisfizo el resultado. La obra es un todo: la razón, la factura, el título y la estética: todos elementos que coadyuvaron a sentir que el juguete está logrado.
-¿Le satisface participar de este evento?
-Cuando fui convocado no tuve dudas de participar. Me agradó la idea, más aún si una de las entidades que se beneficiará con el evento es el Museo del Fuerte. Conozco de cerca a la institución y, a veces, se hace costoso el mantenimiento y conservación de lo que es, en definitiva, la tangibilidad de nuestra historia.
Objeto de Cielo Mejías
La artista intervino un aspa de molino y, al recibir el objeto, se puso manos a la obra pintando una de sus muñecas sobre un fondo de árboles, que es la estética que está trabajando últimamente.
Al principio no sabía con qué materiales la iba a intervenir, pero luego surgió la posibilidad de utilizar acrílico con una paleta bien colorida, en la gama de los cálidos y apenas un acento más frío. Luego la protegió con un barniz al agua que le otorgó la posibilidad de exponerse al exterior.
La obra está pensada para presentarse en un esquinero, e incluso se le puede agregar una base para darle mayor altura.
Sobre el evento expresó que ?me parece muy bueno, porque es una forma de reunir artistas que colaboren con el museo que siempre nos está dando oportunidades y que viene creciendo tanto en este tiempo. Me gustaría que la gente pudiera apreciar la obra, pero, para mí, el hecho de exponerla en el museo, ya es gratificante?.
Objeto de Nicolás Hernandorena
Su obra fue realizada sobre un aspa de molino de zinc. La utilizó en forma horizontal para componer el trabajo y sobre su labor dijo que ?Me gustó el desafío de integrar el soporte del aspa como uno más dentro de las obras que estoy realizando sobre papel o madera, sobre todo, para no realizar una imagen muy separada del trabajo actual. De hecho, en las últimas obras, estoy dejando espacios del mismo soporte como parte de la composición y aquí también dejé zonas en donde aparece el gris casi plateado propio de la chapa. Para equilibrar esos intervalos más bajos de luz, utilicé acrílicos y lápices de colores, que dieron forma a una niña trasportando su cajita musical?.
Luego, el aspa fue colocada en una caja de madera blanca que le hace de marco y barnizada.
El artista se manifestó muy contento con la posibilidad de participar de esta propuesta, ?por un lado, porque es un evento que ayuda a los museos y, en segundo lugar, por poder compartir el espacio con artistas muy importantes?.
En este sentido expresó que ?poder mostrar la obra significa un encuentro con el espectador que, de alguna manera, generará un mínimo diálogo, un intercambio. Uno crea la obra y la presenta para poder decir algo, poder transmitir un mensaje, conmover o impactar. Si algo de eso sucede, ya podemos sentirnos muy satisfechos. Sin embargo, es necesario que los objetos puedan venderse para que esta iniciativa sea completamente positiva?.
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