Los productores de Tandil inician el paro con debate, pero firmes en la Ruta 226
En consonancia con lo resuelto a nivel nacional por las cuatro entidades madres del agro, los productores del partido de Tandil levantaron el paro a partir de la 0 de hoy, pero confirmaron que mantendrán su vigilia a la vera de la Ruta Nacional 226, en El Paraíso, el tiempo que demanden las negociaciones con el Gobierno.
A esa determinación llegó en la víspera la asamblea de autoconvocados, que en el mediodía transcurrió con debate, en un clima algo diferente al de jornadas anteriores. Tanto es así que se impidió a este medio cubrir lo que sucedía en el interior de la carpa donde se llevaban a cabo las deliberaciones.
El punto controversial fue el levantamiento del bloqueo a camiones que transporten cereales y oleaginosas a puerto, lo que motivó diferentes interpretaciones. En rigor, se pidió a los productores que se abstengan de realizar operaciones de venta, y en todo caso, que las realicen en volúmenes mínimos e indispensables para cumplir con sus compromisos.
Asimismo, se ratificó una fuerte presencia tandilense en el acto del 25 de mayo en Rosario, adonde se viajará en ómnibus y vehículos particulares.
Asimismo, se abordaron aspectos ríspidos, relacionados con algunos cortocircuitos internos evidenciados en las últimas horas en las cuatro entidades y se mencionaron eventuales alternativas para el caso en que no prospere la mesa de diálogo con el Gobierno. Empero, los productores insistieron en la necesidad de mantenerse unidos y con un discurso uniforme, para no facilitar a la gestión K su objetivo de esmerilar al sector.
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Espera y desconfianza
Por la tarde, Claudio Ersinger, el titular de los lecheros serranos, analizó pormenorizadamente ante este Diario la marcha de los acontecimientos y describió con precisión el ánimo de los productores.
-¿Cuál es el estado de situación a estas alturas del conflicto?
-En principio estamos alineados con lo que se decidió a nivel nacional, o sea que en definitiva el paro se levanta y a partir de mañana (por hoy) se abre una instancia de diálogo en la que tenemos cifradas esperanzas de que rápidamente se dé algún tipo de señal. Pero la gente, de la ruta no se va. No se va en Tandil, no se va en Rauch, en Azul, en Juárez, en Olavarría, en Bolívar, no se va en ningún lado. La gente está muy descreída, no tiene ni un uno por ciento de confianza en lo que diga el Gobierno, entonces hasta que no haya una señal positiva no se va a cambiar la actitud. Por ahora, se acata lo que se decidió a nivel nacional, el paro se levanta y esperemos que mañana (por hoy) veamos por los medios nacionales que se reúnen las partes, que hay conversaciones fructíferas, un diálogo positivo. Y que a partir de mañana los dirigentes de la mesa de enlace puedan salir con un discurso en el sentido de que el Gobierno quiere y está decidido a resolver el problema que hoy tienen los argentinos, no sólo el campo. Los ciudadanos estamos cansados de tener un problema durante dos meses y medio, cosa que ya satura a la opinión pública.
-En este contexto, ¿qué plazos manejan?
-Nosotros tenemos un acontecimiento, una convocatoria para el domingo 25 de mayo en Rosario. Yo creo que para el domingo tenemos que tener un panorama de qué es lo que puede haberse resultado del diálogo entre el Gobierno y las entidades. Hasta esa fecha hay tiempo más que suficiente para resolver algo, si es que hay verdadera vocación de diálogo y de destrabar el conflicto. Hasta el domingo vamos a estar expectantes y confiados en que surjan novedades positivas y señales claras de querer solucionar el problema. Si no es así, veremos el domingo, cuando volvamos de Rosario, qué es lo que pasa en la Argentina.
Para afuera y para adentro
-Ya se especula con que si en estos días no hay acuerdo, o el Gobierno no da señales, el lunes el escenario podría ser diferente. En algunos piquetes se habla de endurecer las medidas, y bastante…
-Bueno, creo que eso es una cuestión lógica. Si en todos estos días de conflicto el Gobierno no preparó una batería de medidas para presentarle al campo en retenciones, lácteos, carne, trigo… Tuvieron tiempo más que suficiente para preparar algo que sea una mejor oferta. Porque esto es una negociación, y el Gobierno debe mejorar la oferta. Si en estos días no hay algo superador, el domingo se resolverá cuál es el nuevo esquema de protesta del sector. Veremos en qué consiste el endurecimiento, eso se verá.
-Con el levantamiento del lock out queda abierta la venta de granos. En Tandil, ¿cómo se abordó ese tema con los productores?
-Por supuesto, la venta quedó habilitada y los productores son libres de vender. Cada cual lo hará en la medida en que se lo dicte su conciencia. Si realmente tiene necesidad de vender, lo hará, venderá lo que necesite para cumplir sus compromisos y realizar las operaciones que tenga que hacer. Nosotros creemos que un elevadísimo porcentaje de productores está totalmente consciente de la situación y no va a hacer inversiones en estos días, y no va a vender cereales. Además, estamos en un momento en el que no sabemos qué es lo que va a pasar con las retenciones, así que no es un momento bueno para vender, porque no se sabe qué es lo que se va a cobrar.
Concesiones y fisuras
-La pretensión de máxima sigue siendo retrotraer la situación al 10 de marzo, más allá de temas como carne, leche, economías regionales. ¿Las retenciones se mantienen como la llave de un potencial acuerdo?
-En principio, como asamblea de autoconvocados de Tandil, nosotros entendemos que ése debería ser el punto de partida de la negociación. Creo que los productores estamos convencidos de que no podemos pretender volver al 11 de marzo y quedarnos en el 35 por ciento. Creo que debemos partir de allí y ver en qué tenemos que ceder según las necesidades del Gobierno. El Gobierno tendrá que exponer sus necesidades y será aspecto de negociación de la mesa de enlace ver hasta cuánto hay que estirarse, qué aspecto de la movilidad hay que tratar, si hay que ceder algún punto por un año o más. Son temas que hay que charlar, ambas partes tienen que poner sobre la mesa sus necesidades. Pero creo que el Gobierno no puede desatender esos otros reclamos del campo que usted menciona. Tendrá que entender que la sojización a la que tanto teme se da porque no estimula a las otras actividades. Está haciendo un esfuerzo en contra de su propia voluntad. Esos temas también son fundamentales y forman parte de la agenda; hay que tratar todos los temas por igual y resolverlos simultáneamente para que la mesa de enlace pueda considerar satisfactoria su actuación.
-Internamente, ¿cómo está el panorama? Porque se señalan fisuras y cortocircuitos entre las entidades. Incluso Alfredo de Angeli insinuó que lo estarían aislando, y respondió que cuenta con el respaldo de los autoconvocados…
-Las entidades siempre se manejaron separadamente, tuvieron sus posiciones por separado, visiones completamente diferentes de un mismo problema. En este caso se vio la conveniencia y la necesidad de salir juntos, y se está intentando que esa convivencia, en estas circunstancias, perdure lo máximo posible. Hay fisuras, hay puntos de vista, hay perspectivas diferentes, obviamente que así va a ser. Pero creo que esto va a confluir, algún día no muy lejano, en una única entidad que represente al agro. Así y todo, van a seguir habiendo opiniones encontradas y pluralidad de ideas. Pero esta vez, pese a las diferencias, también ideológicas, se decidió tener un comportamiento uniforme. Es muy probable que haya fisuras, pero debemos ser adultos y maduros para resolverlas internamente, lavar los trapitos en casa y salir con un discurso unificado.
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