Los sueldos médicos del sector privado duplican a los del público, un escollo que menciona Lunghi
Casi a tono con los argumentos que esgrime el Gobierno municipal con relación a las dificultades para avanzar con la incorporación de nuevos profesionales médicos en los hospitales Ramón Santamarina y Debilio Blanco Villegas, se conocieron datos que dan cuenta de la crisis sanitaria a la que asiste la provincia de Buenos Aires y buena parte de la Argentina.
Una decena de cargos profesionales está siendo ofrecida por el Municipio y, casi como confirmación de ese escenario generalizado, aguarda ser ocupada por interesados que cada vez parecen menos.
El problema de la enfermería es mundial. Ningún país tiene la cantidad que necesita. En el caso de la provincia de Buenos Aires el problema se agudiza por una cuestión salarial.
Es que mientras un profesional de ese rubro que se inicia en Provincia percibe un salario de alrededor de 1.100 pesos, en el sector privado o en dependencias sanitarias nacionales esa remuneración llega a 2.500 pesos.
Las cifras dan cuenta del aumento de la precarización de la situación laboral del sector. En la actualidad existe un plantel de 10 mil enfermeros en la Provincia. Si bien cuatro años atrás, 9.600 de esos trabajadores eran de planta permanente, el número descendió a 8.300.
Paralelamente, especialistas consideran que el problema también se ve atravesado por otras cuestiones: en cinco años, estiman, el 40 por ciento de los enfermeros que quedan en planta se jubila. Por lo que habrá 3.000 enfermeros nuevos para nombrar.
Con un presupuesto siempre acotado e insuficiente, existe una crisis crónica en el área de salud que se evidencia en la falta de personal, en las condiciones precarias de empleo, en la escasez de insumos e instrumental y en las deficiencias edilicias de los hospitales públicos.
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Pese a ello, desde el Ministerio de Salud que conduce el doctor Claudio Zin, niegan rotundamente que el sistema esté colapsado y explican cada una de las medidas adoptadas desde que asumieron, el 10 de diciembre pasado.
En la Provincia existen tres sistemas de contratación para el área: Planta (Ley 10.430), carrera hospitalaria (Ley 10.461) y becas. Dentro de este último régimen, con salarios que no superan los 1.900 pesos, están vinculados desde médicos y enfermeros hasta personal de limpieza y empleados administrativos.
Los becarios no poseen estabilidad laboral y perciben remuneraciones un 40 por ciento más bajas que los profesionales de planta. Sumado a ello, tienen igual carga horaria que el resto de los trabajadores de salud, no poseen aportes jubilatorios ni obra social y no les corre la antigüedad. Al mismo tiempo, cuentan con menos días de vacaciones y no gozan del beneficio de carpeta médica por enfermedad.
De acuerdo con los gremios, hay entre 6.500 y 8.500 trabajadores bajo esa modalidad. Sin embargo, desde Salud sostienen que no son más de 6 mil.
Las guardias
Por los bajos salarios y exigencias de muchas horas de guardia, se observa una emergencia generalizada de profesionales en áreas clave como pediatría. La situación es especialmente grave en neonatología, que trata a los recién nacidos, donde existen cargos sin cubrir en toda la Provincia.
Pero la pediatría no es la única especialidad de la medicina en la que faltan doctores. Existen carencias de similar envergadura en enfermería, uno de los pilares fundamentales de la salud pública.
Todos los sectores consultados coinciden, además, en la necesidad de contar con más anestesiólogos, terapistas, camilleros y emergentólogos.*
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