Los tenistas bonaerenses no se olvidan del terruño
En este sentido, en diálogo con BAnoticias, se refirieron a lugares de sus ciudades que marcaron parte de sus vidas, en la infancia y la adolescencia.
Ellos recomendaron sitios que nadie puede dejar de visitar, de acuerdo con la consideración general.
Carlos Berlocq nació y creció en Chascomús, por lo que recordó horas de juego y diversión en el Club Atlético.
También la laguna, corazón y emblema de esa ciudad “ideal para realizar deportes y actividades acuáticas”.
Enfatizó que la costanera es un lugar “muy lindo con bares y restaurantes”.
Chascomús representa un plan perfecto para “relajarse y disfrutar”, opinó Berlocq.
Tandil
El tandilense Juan Mónaco, recordó al club Independiente, donde dio sus primeros pasos como deportista y también rememoró el colegio San José, del cual conserva aún muchos amigos.
Pico manifestó que las sierras son su lugar predilecto: “Son un gran atractivo seguramente porque nací con ellas, y cada vez que regreso me siguen sorprendiendo”, afirmó.
Como lugar preferido mencionó el Lago del Fuerte, donde dijo que hay “naturaleza pura”, con “lugares increíbles e impensados”.
Para conocerla sugiere hacerlo por ejemplo en bicicleta, para disfrutar y apreciar al máximo las bondades del destino serrano.
Mónaco también recomendó a los turistas visitar el Lago del Fuerte, el Monte Calvario y la zona turística de Don Bosco.
Mariano Zabaleta, también oriundo de Tandil afirmó: “Tuve la suerte de haber nacido allí”.
Coincidió entonces con Pico al destacar la belleza de la zona del Dique con sus establecimientos gastronómicos alrededor.
Mar del Plata
y Azul
El marplatense Horacio Zeballos también habló sobre su ciudad y recordó que el mar fue testigo de sus extensas jornadas de actividad física.
Zeballos aseveró: “La costa es impagable para entrenarse”. Y rememoró las sensaciones de salir a correr por la costanera.
Las primeras jugadas de “Cebolla” fueron en el Edison Lawn Tenis, fundado por su padre en 1984, y considerado un “semillero” importante del tenis en Mar del Plata.
El Monumento a la Bandera, ubicado en Playa Grande, es uno de sus sitios preferidos por la vista que ofrece del mar y destacó el paisaje de los balnearios del sur.
También recordó las tardes de chocolatada con los reconocidos churros rellenos.
Consideró que vale la pena viajar a 20 kilómetros de Mar del Plata para conocer Sierra de los Padres y Laguna de los Padres, donde se pueden degustar exquisiteces en alguna casita de té.
El tenista azuleño Federico Delbonis, quinto jugador del equipo argentino, relató que el Parque Sarmiento (diseñado por el paisajista Carlos Thays) y el arroyo Azul fueron escenario de su infancia y adolescencia.
“Cuando sos chico podés pasar mucho tiempo. Es muy tranquilo, una ciudad con muchos espacios verdes”, señaló.
El Club de Remo, institución emblemática de Azul, tiene un lugar importante en su biografía. Delbonis expresó: “Disfruté mucho de mis días de entrenamiento allí”, donde comenzó a practicar este deporte a los 12 años.
Antes lo había hecho en el Club Bancario, desde los 7, edad en la que se inició en el tenis.
Para quienes quieran conocer Azul, aconsejó recorrer la “pintoresca” serranía e invitó a degustar la “buena gastronomía” que poseen los restaurantes de esa región.
“Es ideal para pasar un día tranquilo”, remarcó, así como se refirió al balneario Almirante Brown.
“La gente se reúne tanto de día como de noche en los bares que se encuentran en ese paseo urbano”, relató.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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