Los transportistas bloquean las rutas de la zona y anoche la tensión llegó al extremo
Los transportistas tandilenses lanzaron ayer un duro bloqueo de las rutas aledañas a la ciudad, por medio de los cuales impidieron el paso de todo tipo de cargas, a excepción de los camiones que llevaban leche, en un intento por lograr un colapso que obligue al Gobierno nacional y al agro a terminar con el conflicto.
La situación, de extrema tensión, tuvo su pico de mayor violencia anoche, al cierre de esta edición, cuando un camionero denunció ante la policía haber sido atacado a tiros desde dos automóviles, cuando circulaba por la Ruta 30, en cercanías del frigorífico Mirasur.
El transportista, al volante de un Scania, dijo que los balazos partieron de un Fiat Duna y de un Chevrolet Corsa, ambos de color rojo, vehículos con los que no pudo dar la policía.
Epicentros de los cortes
Para los camioneros, que actuaron en sintonía con sus pares de todo el país, el escenario no presenta alternativas: Como la Presidenta dio por terminado el tema retenciones y el agro continúa sin enviar granos a puerto, la subsistencia de los transportistas se ve seriamente amenazada.
?De acá no nos vamos hasta que haya una solución. Hace 80 días que no metemos un viaje?, fue el comentario más escuchado en los piquetes durante toda la jornada.
La movida de los transportistas comenzó por la mañana, con epicentro en el cruce de las rutas 226 y 30 y en La Vasconia. Pero muy pronto se sumaron otros bloqueos, en La Porteña y Cuatro Esquinas, por caso.
Allí, sin solución de continuidad, decenas de camioneros locales interrumpían el paso de los que llegaban a esos puntos conflictivos. La metodología era desviarlos hacia la banquina, e informarles a los choferes que deberían permanecer en esa situación ?por tiempo indeterminado?. Sólo se liberaba la circulación, tras unos minutos de espera, a los que transportaban leche. Y se habilitaba automáticamente el paso de ómnibus y vehículos particulares.
Con el correr de las horas, los piquetes fueron incrementando su volumen con la llegada de más y más rodados de gran porte. De manera paralela, crecía la tensión por la presión ejercida por los transportistas que se encontraban inmovilizados, sin posibilidad alguna de seguir viaje a destino.
Pese a que en los piquetes se informó que no había habido grandes inconvenientes, más allá de algún enojo circunstancial, anoche, en la intersección de las rutas 226 y 30 se registraron algunas escaramuzas y la situación llegó al límite del desborde.
?Los más caprichosos son los que llevan piedra. Insisten en pasar, pero les decimos que no. Igual, siempre se tiran el lance?, confesaron por la tarde en un piquete.
La razón central de la bronca pasó por una denuncia de los camioneros foráneos, que increparon a sus pares locales, reclamándoles que ?ustedes están cerca de sus casas, hasta pueden relevarse para ir a comer. Pero nosotros estamos acá, desde la mañana y sin nada?.
Fue por ello que alrededor de las 19 decidieron bloquear completamente un sector de la rotonda, lo que derivó en un gran embotellamiento de automóviles particulares, que debieron maniobrar peligrosamente en su intento, muchas veces fallido, por avanzar.
Ya cerca de la medianoche, todo se agravó, con constantes discusiones sobre la cinta asfáltica y cortes permanentes.
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Sin solución
Al anochecer, una delegación de autoconvocados del agro llegó hasta el lugar para informarse de la marcha del conflicto. Cerca de una gran fogata, un productor explicó a este Diario que ?la situación se está agravando. Nosotros les pedimos disculpas a los camioneros, pero no vamos a vender granos. El Gobierno debe darse cuenta de todos los daños que está causando: Por un capricho, ha frenado a los pueblos del Interior y ha generado toda esta situación de violencia?.
Un grupo de camioneros asintió y aprovechó para aportar su visión. ?Ya lo hemos dicho, estamos jugados. Tenemos que pagar el seguro, algunos hasta la cuota del camión, y darles de comer a nuestras familias?, dijeron. Y uno agregó: ?Yo, en los últimos tres meses, hice tres viajes de 40 kilómetros. Dígame, ¿cómo puedo vivir a este ritmo??, interrogó al periodista sin esperar respuesta.
El frío de la noche cerrada no lograba empero contagiar su rigurosidad a los afectados. Los piquetes tienen su propia sensación térmica, que sube a medida que transcurren las horas y no aparecen las soluciones.
La vigilia, en las rutas, suma componentes intolerantes. Y, a estas alturas, extremadamente riesgosos.
El agro sigue igual
Por su parte, los autoconvocados del agro participaron ayer de una asamblea regional en Rauch, en la que una reñida votación decidió mantener el alineamiento con la Mesa de Enlace y el levantamiento del paro hasta mañana viernes. Siempre, con restricciones a la comercialización de granos como premisa.
Marcelo Diez confió a este medio que la moción que se impuso apuntó también a mantener la presencia a la vera de las rutas, al aguardo de lo que suceda en el día a día. Ese es el mandato regional que se llevará a los titulares de las cuatro entidades madre del agro, que en las próximas horas decidirán de acuerdo al humor de las bases de todo el país.
Quedó en evidencia, asimismo, que la posición mayoritaria (11 votos) superó ajustadamente a la que perseguía el corte de rutas para cargas generales y, en consecuencia, un alejamiento de la estrategia de la Mesa de Enlace, que recogió la adhesión de 10 distritos.
Los productores, reunidos en El Paraíso, poco y nada dijeron anoche sobre la apertura de exportaciones de trigo, sino que centraron el debate ?en lo que pueda suceder luego del viernes?, siempre en un clima de real incertidumbre.
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