LU 22 ? nuestra madre está enferma
Señor Director:
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email En el primer minuto de aquel enero de 1970… iniciaba su transmisión regular, la tan esperada y ansiada LU 22 Radio Tandil, toda una novedad para la época.
Nos vamos a arriesgar ?si vale el término- y evocaremos más allá del título de los programas, que fueron construyendo la historia de la radio, con la gente, a los nombres de tantos periodistas, locutores, operadores, que pasaron por los estudios, dejando cada uno su impronta entre esas paredes:
Los hermanos Alcides y Homero Fortunato, Rubén González, Matilde Rodríguez, José María Guimet, Raúl Paggi, Ricardo González, Manolo Pérez Etchegoyen, Arturo Morera, ?Suncho? Hernández, Adelio Dacosta, Horacio Angelillo, Daniel Rosas, Alberto Guillén, Sergio Pinchenti, Pedro Suárez, Carlos Pina, Enrique Irijoa, Daniel Ferrer, Jorge Bruno, Helena Berestain, Nany Valls, Teresita Zumpano, Alberto Maffezzoli, monseñor Luis J. Actis, presbítero Jesús María Baretto, Beto Alonso, Enrique Lagoutte, Alejandro ?Coco? Ríos, Tinencio Fernández, Alberto Maschio, José María Reynoso, Marcelo Lester, los hermanos Swchindt, Nicolás Netri, Osvaldo Echeverría, Claudio Andiarena, Martín Ledesma.
Adriana Facio, Olga Falón, el ?Negro? Napoleón, Ernesto Reclusa, Juan Alberto Quero, José Stellato, Luis Ventos, Elías El Hage, Piero Montarulli, Juan Roque Castelnuovo, Carlos Chachero, Guillermo Rodríguez, el ?Negro? Castro, el ?Torta? Godoy, Ariel y Javier Copes, Marcelo Ferrari, los hermanos Techeiro, Juan Del Suburbio, Rubén Candelas, Lucía Gentile, Mario Piva, Andrea Rossetti, Víctor Aberl Jiménez, Rodolfo Bianchi, el doctor Héctor Equiza, Gustavo Chifflet, Nelson Castro, Norma Queen, Atilio Cassarotti y Rogelio Rotonda.
Al nombrar a tanta gente, sabedores que omitiremos a alguno seguramente, queremos invitarlo a que usted nos ayude a hacer memoria, y agregue a quien falte, y de esa manera adhiera a esta inquietud que no tiene otro objetivo que detenernos juntos a reflexionar sobre nuestra historia, nuestro pago chico, la historia de nuestra gente, que tiene que ver justamente con la historia de la radio madre de nuestra querida ciudad.
No es novedad que LU 22 está un poco enferma. Nuestra ciudad ha venido perdiendo, o entregando podríamos decir, a cambio de convertirse en una urbe pujante, aquellas cosas que nos dejaron las más hermosas imágenes de la infancia y la juventud, cosas entrañables que es imposible ya recuperarlas, simplemente se fueron, por ese camino del olvido hacia el pasado y se perdieron en una bruma oscura de indiferencia.
No se nos ocurre en este momento qué hacer por nuestra radio, tampoco deseamos crear un clima adverso contra nadie, sólo nos ha movilizado este sentimiento que nace desde el alma, de hacer un llamado de alerta, para que si en algún momento nuestra LU 22 nos pide ayuda, estemos a su lado. Porque es un poco lo mismo que pasa con las madres nuestras, nunca nos piden nada, aunque lo necesiten, jamás nos pedirán nada, está en nosotros darnos cuenta del momento y de su necesidad.
Esa es la idea. Todos y cada uno de los que crecimos y disfrutamos, nos informamos y sentimos su grata compañía a lo largo de nuestras vidas, debemos estar dispuestos a darle una mano a esa querida madre, vieja y sabia.
Que una radio cumpla cuarenta años en una ciudad es forma ininterrumpida, merece, mucho más allá de sus directivos, todo el respeto y el afecto de quienes son sus hijos dilectos de todos los días, nosotros.
Por eso, amigos conciudadanos, estemos alertas, no sigamos perdiendo nuestras queridas cosas, porque siempre las lamentaciones son tardías, lo mismo que cuando lamentamos no haber estado más con nuestra madre, luego de su muerte.
Pascual Pina
DNI 5.387.287
Luis Marcelo Montaruli
DNI 12.970.736
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios