Luego de treinta años de cuotas, los vecinos del barrio Falucho I terminan de pagar sus viviendas
A comienzos de la década del setenta, los 282 asociados de la Cooperativa tenían una necesidad y encontraron una solución en común, de naturaleza asociativa.
?Se animaron y lo lograron. Y no les fue fácil. Muchos recuerdan aún los problemas, avatares, alegrías y desilusiones, y hoy en día los ven superados y se sonríen?, recordó el edil de Unión Peronista, Carlos Mansilla.
El concejal trajo dos recuerdos de su infancia, ?que contienen dos grandes enseñanzas?, para destacar la iniciativa: ?Cuando el barrio Falucho I estaba en construcción acompañé a mi padre a la obra ?contó?. Lo habían llamado porque había una discusión entre el ingeniero de la empresa constructora y el capataz de obra de la cooperativa, el querido Don Politano: una pared estaba mal levantada?.
?En nombre de la cooperativa, mi padre dijo que tiraran la pared abajo: ?Las casas hay que hacerlas bien?, dijo. El interés de la constructora era ahorrar costos para ganar más. El interés de la cooperativa era hacer las mejores casas?, reflexionó.
?También recuerdo el día de la entrega de las casas ?siguió el concejal?; 282 familias juntas recibiendo las llaves de su nuevo hogar. Algunas mudándose ese mismo día. Los alquileres cada vez más caros y la ansiedad eran las razones. Las cuotas que pagaban los asociados habían llegado a ser muy elevadas. Gran parte de un sueldo era para pagar la casa. En la escuela del barrio (construida también por la cooperativa) se hizo el acto, había un montón de gente y el montón de tapitas de Coca Cola más grande que había visto en mi vida. Siempre es necesario y posible hacer un esfuerzo, hay que animarse. Y siempre también habrá recompensa?.
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Para Mansilla, ?hoy los asociados del barrio Falucho I viven otros días de gloria. ¿Quién pensaba que 30 años de ?cuotas en pesos? pasarían tan rápido? ¿Quién piensa hoy en otra manera que permita a una familia acceder a una vivienda buena, bonita y barata que no sea asociándose a sus vecinos y de la mano del Estado??.
?Siempre el Estado, en todas sus instancias, tiene algo que hacer para ayudar a las familias?, consideró el concejal.
Mansilla trajo a colación una situación personal para cuestionar ?qué se hace en Tandil? por el problema habitacional y ?por qué un obrero hoy no puede vivir en un barrio como el Falucho?.
?La experiencia de la Cooperativa y sus asociados son el ejemplo a seguir. Aún en las peores crisis económicas se puede pensar en positivo y seguir adelante. Cercana a cumplir sus cuatro décadas, esta entidad ha cubierto la necesidad de vivienda de más de 2 mil familias. Y lo sigue haciendo, como siempre, con los mismos problemas e incertidumbres que al comienzo y con el mismo animo de siempre?, reflexionó el abogado, e instó a que ?las cosas hay que hacerlas bien, con esfuerzo, hay que animarse, porque siempre hay recompensa?. *
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