Luego de una larga recuperación, volvió a Tandil el operario quemado en el accidente de Ceres Tolvas
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn el día de ayer Leandro Lugones regresó a la ciudad tras recibir el alta médica desde el centro asistencial de Buenos Aires para continuar con su recuperación en la ciudad.
En diálogo con El Eco de Tandil, el propio Lugones y su mujer Laura Harkes explicaron que durante estos últimos tres meses y medio, Leandro estuvo internado en Ciarec, una clínica de rehabilitación y cirugía en Buenos Aires especializada en quemados críticos.
Cabe recordar que Leandro llegó al centro con las vías aéreas afectadas, el 30 por ciento del cuerpo quemado y fue entubado desde Tandil. Alejandra Caputto del Servicio de terapia intensiva del Hospital Santamarina fue quien actúo rapidísimo y lo entubó para que pudiera ser trasladado y atendido en la clínica pertinente.
Larga recuperación
Leandro tenía muy comprometido los brazos, el cuello y el rostro; además del problema con las vías respiratorias por lo que ingresó en coma inducido con respirador, pero los médicos decían que no podían curarlo externamente hasta que las vías estuvieran bien, ya que sin ellas no había posibilidad de vida.
“Desde que llegamos a la clínica, los partes médicos eran desalentadores y me decían que no había posibilidades de vida para mi marido, que el 50 por ciento lo ponían ellos pero que el otro 50 lo tenía que poner él”, recordó Laura quien además aseguró que aún inconsciente Leandro la escuchaba.
Por su parte, Lugones especificó que fue duro estar allá lejos de la familia y de su entorno pero “gracias a Dios” sintió el apoyo de todos y pudo salir adelante. “Igualmente mi pilar fundamental fue Laura, que iba desde las 8 de la mañana hasta las 9 de la noche todos los días”, recordó.
Luego de tres meses y medio de soportar distintas operaciones, tratamientos y de mucho dolor, Leandro logró volver a Tandil, donde familiares y amigos lo recibieron para brindarle todo el apoyo y el cariño.
“Clínicamente no hay una explicación para lo que pasó con Leandro porque ningún quemado con vías aéreas se recupera. En mi vida pensé sufrir tanto por esta persona, pero la fuerza y garra que le puso fue impresionante, nunca dudé que iba a salir porque él es una locomotora”, recalcó Laura.
Sin embargo, y a pesar de la felicidad por la vuelta a casa y por las personas que lo apoyaron día tras día, Leandro, emocionado hasta las lágrimas, resaltó la contradicción que siente hoy día: “Por un lado estoy feliz por la vuelta, pero por el otro me falta mi compañero”; en relación al fallecimiento de Marcos Bernazza.
El accidente y la investigación
Según lo que expresó Laura y aclarando el poco conocimiento sobre la temática, dijo que hay una causa penal como homicidio culposo y lesiones graves culposas. Hay que resaltar que Lugones todavía no pudo declarar ya que intentaron tomarle testimonio en Buenos Aires, pero los médicos pidieron una prórroga ya que todavía no estaba en condiciones emocionales para hacerlo.
Sin embargo, Leandro recordó lo que pasó la tarde del accidente y dijo que tanto él como su compañero bajaron al pozo. Bernazza se quedó arriba en la secadora en el pozo de noria, mientras que Lugones bajó hasta el fondo con una portátil que le dieron y eso provocó una chispa ya que “estaba en malas condiciones”.
Detalló que no cayeron de arriba de la tapa sino que estaban trabajando a 20 metros bajo tierra, por lo que cuando Lugones se incorporó de terminar su trabajo, Bernazza bajó hacia donde estaba ya que siempre se ayudaban y hacían el trabajo juntos.
“Cuando fue la explosión atinamos a salir y Marcos venía atrás mío”, recordó Leandro.
“Hemos perdido un compañero, no quiero que eso se lo olvide nadie. Nosotros estamos felices de estar acá pero no nos olvidemos de Marcos, que no está con nosotros. El está bien, las cicatrices son cicatrices y no es tan importante sino haber perdido a Marcos, eso es lo más triste de esto y por más que pase el tiempo, no se va a olvidar así nomás”, detalló Laura.
De aquí en adelante
Lugones tiene un alta ambulatoria, por lo que deberá hacer una rehabilitación que comenzará el lunes en lugar a especificar por la ART. El 21 de mayo, deberá volver a control y lo seguirá haciendo aproximadamente cada 15 días.
Laura confirmó que desde la empresa siempre estuvieron en contacto con ellos, pero el problema que tienen ahora es que volvieron y no tienen nada. Ahora están en la casa de un familiar pero deberán ir a un hotel ya que a raíz de la recuperación en Buenos Aires, tuvieron que entregar la casa que alquilaban así como también el auto que se habían comprado tres días antes del accidente. La recuperación de Leandro iba a llevar de seis meses a un año, por lo que Laura no podía mantener esos gastos ni mucho menos un alquiler de 2300 pesos durante el tiempo que duraba la recuperación.
El martes les avisaron que le daban el alta y pensaron que la recuperación la realizaban allá, pero en el Ciarec no hay más turno para los ambulatorios sino que hay prioridad para los que están internados, porque el lugar está colapsado. Es así que los médicos de un día para el otro decidieron que haga la rehabilitación y en ese tiempo no pudieron proyectar nada.
“Yo confío que desde la empresa nos puedan facilitar algo, porque realmente va a ser complicado. No estamos desesperados, porque lo que pasamos fue una lección de vida increíble y vinimos con otras herramientas que no teníamos, porque uno a veces piensa que sabe todo y hay cosas que hasta que no las vivís, no las podés entender. Yo les digo a todos que no somos los mismos, ni vamos a volver a serlo, somos dos personas totalmente distintas que han sufrido al máximo y que eso nos renueva las esperanzas y los valores de cada día”, concluyó Laura.
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