Lunghi admitió que hay “una brecha de desigualdad en la calidad de vida”
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Enfocado en el Bicentenario, pero inspirado en la mística de los pioneros que construyeron la identidad tandilense, el intendente Miguel Angel Lunghi abrió ayer el 62do. período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante. Esta vez, el jefe comunal agradeció a los vecinos haberlo elegido para un cuarto mandato, evitó enumerar todas las obras que ejecutó en sus 13 años de gobierno y trazó sus políticas en tres ejes: salud, seguridad e igualdad. Además, reconoció que existe una “brecha en la calidad de vida” entre distintos sectores de la ciudad y sostuvo que lo desvela “lo que falta”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLunghi le habló durante 45 minutos ante los veinte concejales a gran parte de su gabinete de secretarios, directores y coordinadores, autoridades militares y de las fuerzas de seguridad, integrantes de ONGs y representantes de diferentes cultos religioso que estaban ubicados en la barra del recinto.
Los nuevos aires en la conducción del país también soplan en Tandil. Al menos, algunos cambios se reflejaron en las palabras del Intendente, que no invirtió demasiados párrafos en repasar sus otras tres gestiones y tampoco utilizó nombres propios al mencionar a la Provincia, como otrora lo hiciera con Daniel Scioli.
El discurso se dividió en cinco bloques, con una introducción o apertura, el desarrollo de los tres ejes para este año que son salud, seguridad e igualdad, y un remate cargado de la mística radical. Las dos únicas citas textuales que realizó fueron al socialista José Ingenieros y al ex presidente Raúl Alfonsín, y sólo pronunció los nombres de Alicia “Tita” Brivio y Jorge Blanco Villegas, dos impulsores de hospitales que se inauguraron durante sus primeros doce años de gobierno, y a Debilio Blanco Villegas y al socialista Juan Nigro como propulsores de la Usina.
Por otra parte, sus palabras navegaron entre la visión de un futuro apuntado al Bicentenario, el reconocimiento de un crecimiento acelerado y la nostalgia del Tandil que aún era pueblo, forjado con la identidad de los pioneros, por las familias tradicionales, donde todos se conocían.
En transición
El acto comenzó a las 10.20, cuando el Intendente y el presidente del Legislativo Juan Pablo Frolik izaron la Bandera y se entonaron las estrofas del Himno Nacional. Luego, los concejales votaron por unanimidad sesionar los segundos y cuartos jueves de cada mes, a las 10.
En principio, agradeció los votos que lo mantendrán por otros cuatro años en el Sillón de Duffau. “Significa un honor renovado, una responsabilidad que se acrecienta y que exige redoblar al máximo mi esfuerzo y compromiso por todos los tandilenses”, dijo.
En segundo término, habló de “un cambio de época” del país y repasó que genera “esperanza, nuevos aires institucionales y también, como en todo proceso de cambio, incertidumbre, de la mano de una coyuntura económica compleja que naturalmente incide sobre los municipios y sobre el ánimo de la sociedad”.
Además, valoró el “esfuerzo” de los tandilenses para el pago de las tasas que “sumado a una administración seria y responsable, ha permitido mantener el Municipio en marcha, aun con limitaciones, pagar los salarios, brindar los servicios y garantizar el funcionamiento de un sistema de salud público igualitario y de excelencia”.
Por otro lado, reiteró que “estamos en un momento económico delicado, todavía de transición en el país” y anticipó que habrá obras demoradas o que marcharán a ritmo más lento, “pero lo enfrentamos redoblando nuestra mística, nuestra energía y nuestro compromiso de gobernar para todos y seguir manteniendo mi despacho de puertas abiertas a las ideas y al diálogo, que son la quintaesencia de la democracia. Reafirmamos también que estamos y estaremos trabajando fuertemente con políticas sociales en los sectores más vulnerables de la comunidad”.
Ultima parada:
el Bicentenario
Tras las primeras consideraciones, el jefe comunal invitó a los concejales “al viaje hacia el Tandil del Bicentenario” y les propuso ser “protagonistas de la marcha”, parte de un desafío “más allá de cualquier signo político”. En esa línea, reiteró el objetivo de convertirla en la primera ciudad de rango intermedio con mejor calidad de vida de la Argentina.
Al igual que en los últimos años, Lunghi anunció que “continuaremos bregando incansablemente por un verdadero federalismo, por una reforma integral en la distribución de recursos que garantice la autonomía económica y política de los municipios. El siglo XXI, se dice, es el siglo de las ciudades. Y esto implica fortalecer y dar herramientas concretas a los estados locales para hacer frente a las nuevas demandas y necesidades de sus habitantes”.
Planteó como objetivo central de su cuarto gobierno resolver las demandas del presente y sentar las bases firmes de los próximos 15 años, “de manera planificada y participativa”. En ese sentido, aseguró que no se hace el distraído ante los conflictos ni se cree el dueño de la “única verdad” y marcó que profundizará las políticas de Estado para “la realización de una ciudad sana, segura e igualitaria”.
Ya sobre su rol político, Lunghi manifestó que “si algo se me ha ido acrecentando con el paso de los años es que cada vez me mortifica más lo que falta por hacer en los sectores que más lo necesitan. Casi nunca pienso en todo lo que hemos logrado. De manera permanente me desvela todo lo que aún resta por concretarse”.
Antes de pasar al primero de los ejes, describió la tensión entre la identidad de la ciudad y su crecimiento “avasallante” que “exige más que nunca que el Estado municipal y la actividad privada -verdadera polea del progreso en Tandil- caminen juntos como facilitadores del desarrollo. Como ya lo he dicho en otras ocasiones, considero que el futuro de Tandil es el desarrollo ordenado, sustentable, igualitario y que conserve la escala humana de nuestra ciudad”.
La salud,
su campo
El pediatra le dedicó unos siete minutos a los temas netamente vinculados con la salud, un área de la gestión que lo apasiona.
En principio, remarcó que “la salud es un derecho y ha sido una de nuestras prioridades”. Al mismo tiempo dijo que en doce años de gobierno generó un Polo Sanitario “de excelencia” y dijo que está orgulloso porque en otros municipios se conoce como “modelo Tandil”.
Agregó que en la “manzana de la salud” se evidencia un “círculo virtuoso” entre la sociedad y el gobierno, con el Centro de Salud Mental que lleva el nombre de su creadora Alicia “Tita” Brivio y el Hospital de Niños donado por Jorge Blanco Villegas y su familia.
También reconoció a los profesionales y al personal del Sistema de Salud Público, al tiempo que informó que terminaron la ampliación del depósito de la farmacia del Hospital y la obra de la Unidad de Oncología Infantil en el centro pediátrico, con la compra de aparatología realizada a partir de donaciones.
Entre los proyectos, enumeró la creación de los hospitales odontológico y oftalmológico, la finalización de los consultorios externos, el crecimiento del servicio de internación domiciliaria y la atención durante las 24 horas en los centros de salud más grandes.
Anunció que “estamos trabajando en la conversión del actual Dispensario de Vías Respiratorias en un Centro de Prevención de Salud, donde todos los análisis básicos y diagnósticos por imágenes podrán realizarse en un sólo lugar, en el mismo momento sin dilación de tiempo para el paciente”. Y resaltó que “nos queda por delante la ansiada concreción del Seguro Municipal de Salud”.
Se comprometió a profundizar el trabajo en Atención Primaria, y aseguró la continuidad de los programas de Salud Sexual y de Nutrición Comunitaria. Además, resaltó el nivel de cobertura en las vacunas del calendario.
Por otra parte, anunció líneas de trabajo en la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles. Una de ellas será una encuesta municipal sobre los factores de riesgo, como la hipertensión arterial, la diabetes, el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo.
En seguridad
todo es nuevo
Un tiempo similar le dedicó al segundo eje, donde el jefe comunal marcó que “el Tandil seguro no puede quedar librado sólo a la retórica de las buenas intenciones”, reconoció que “es un reclamo unánime de nuestros vecinos” y se mostró comprensivo con las víctimas de los robos, que pierden más que sus pertenencias, “le roban también la fe en las instituciones que deben velar por su seguridad”.
El Intendente resaltó la creación de la Secretaría de Protección Ciudadana, que busca “combinar equilibradamente la prevención situacional, que se orienta a reducir las oportunidades para la comisión de delitos, y la prevención social, que apunta a incidir positivamente sobre condiciones o factores que generalmente acompañan a la violencia y el delito, como la desocupación, las carencias educativas, las desigualdades sociales profundas, entre otras”.
Mencionó los proyectos para ampliar la capacidad operativa del Centro de Monitoreo y sumar más tecnología de video vigilancia, ampliándola a la zona rural. Además, anunció que en lo inmediato se incorporarán 33 agentes a la Policía Local y otros 120 durante el año, por lo cual a fines de 2016 habrá 280 efectivos en las calles, con más vehículos, motos y bicicletas. Al mismo tiempo, repasó el resto de las herramientas que esperan incorporar con la recaudación de la Tasa de Seguridad.
En materia de Asistencia a la Víctima, adelantó que elevará un proyecto de ordenanza para crear el Programa de Acceso a la Justicia para víctimas de delitos graves y de violencia familiar o de género, que no tengan acceso al patrocinio de un abogado, que será costeado con la Tasa de Protección Ciudadana.
La integración
En cuanto al Tandil igualitario, el pediatra recopiló aspectos vinculados a la ayuda social y a la infraestructura de los barrios para mejorar la calidad de vida. En este sentido, dijo que muchos vecinos “reclaman con derecho y con respeto” obras de envergadura que proyecta realizar con los 80 millones de pesos del Fondo de Desarrollo Provincial.
“En nuestra mente, en nuestra concepción política y en nuestro corazón hay un solo Tandil. En la realidad y en la praxis de la gestión, sabemos que hay una brecha de desigualdad en cuanto a la calidad de vida, que no aceptamos, a la que no nos resignamos y que día a día luchamos para reducir. En ello está puesto todo nuestro esfuerzo y dedicación”, subrayó.
“Reinventar las energías”
Lunghi se ubicó como parte de “una generación de tandilenses que deviene de los ritos sociales y culturales de los tandilenses más antiguos” y agregó que sigue siendo su orgullo “que me siga doliendo un bache. Que me apasione pintar una escuela, transformar un baldío en una plaza donde se juega, se camina y se sueña”.
En contraposición, sostuvo que tiene la responsabilidad de encabezar un gobierno que tiene que sentar las bases firmes de los próximos quince años, de “un Tandil líder, moderno, diverso y abierto; innovador, productivo, creativo, con igualdad de oportunidades, que se fortalezca en el conocimiento, la educación, la cultura y en los valores cívicos, conservando y fortaleciendo su identidad”.
Valoró la fuerza del trabajo y se comprometió “a reinventar las energías para estar nuevamente a la altura de los acontecimientos”.
Por último, les dijo a los concejales que “todos nosotros somos frutos del árbol de la democracia. Aquí estamos por decisión de nuestros vecinos. La democracia es para nosotros lo que la nube al cielo, la harina al pan, el barco al mar, la sombra al árbol, la tiza al pizarrón, el leño al fuego. Por ella trabajamos, debatimos, soñamos. Tenemos un cielo en común y ese cielo es la democracia que entre todos seguimos construyendo día a día desde nuestro pequeño lugar en el mundo” y abrió las sesiones ordinarias “con el espíritu de profundizar honestamente juntos una tradición democrática plural y para siempre”.
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