Lunghi anunció que el Municipio adquirirá la aparatología para la terapia del Hospital de Niños
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En conferencia de prensa, el intendente Miguel Lunghi convocó en su despacho en la mañana de ayer a todo su plantel ejecutivo y concejales del bloque radical, para -también en presencia de los medios- dar a conocer un anuncio trascendente para la Salud y todos los tandilenses: el Municipio adquirirá la aparatología necesaria para poner en funcionamiento la terapia intensiva en el Hospital de Niños, acción que demandará una inversión de 319 mil pesos, según se detalló.
“Nunca hemos estado en desacuerdo con la terapia intensiva infantil”, advirtió el jefe comunal, esto tras las críticas que expresaban “falta de voluntad política” por parte del Gobierno local para la implementación de la terapia intensiva pediátrica.
Admitió que durante este tiempo “no hubo una gran articulación de trabajo entre Provincia y Municipio”, por “muchas razones”, y argumentó que a esto también se le sumaron diferencias en torno a tiempos y visiones.
En otro punto significativo de su discurso, Lunghi insistió en que el Gobierno local nunca se opuso a la puesta en marcha de este área crítica del Hospital de Niños y que no hubo un capricho personal suyo. De cara al futuro próximo, garantizó que desde la comuna se trabajará junto a la Provincia para concretar este ansiado pedido de la comunidad tandilense.
Los inicios
En primera instancia, el jefe comunal optó por referirse a la evolución del Hospital. Se remontó a sus inicios, cuando se pensó un proyecto de “nuestro Gobierno que fue lanzado por mí en la campaña de 2003, y al darnos la ciudadanía el triunfo y como estaba en nuestra plataforma, avanzamos”.
Describió cómo era la situación en aquel entonces y las dificultades que presentaba la falta de disponibilidad de camas en las épocas invernales cuando el pabellón del Hospital Santamarina colapsaba. “Trabajamos, se hizo un proyecto sencillo”, dijo Lunghi, en el mismo lugar en que está hoy el Hospital de Niños.
Contó que “en ese ínterin el gobernador Solá me dio un crédito de 2 millones de pesos por el programa de fortalecimiento a los municipios y quedamos en que podía ser factible para comenzar el Hospital, pero con esa plata no lo armábamos bajo ningún punto de vista”.
Allí, el Intendente recordó que “se presentó la posibilidad de hablar con don Jorge Blanco Villegas, él se compromete a donar un Hospital de Niños totalmente distinto al proyecto que teníamos nosotros, con una nueva arquitectura por un valor de 4 millones de pesos”.
Según especificó Lunghi, el Hospital se construyó finalmente con “12 millones de pesos, que fueron aportados por Blanco Villegas; 2.750.000 que aportó la provincia de Buenos Aires para comprar equipamiento; y 750 mil pesos que aportó el pueblo de Tandil para comprar mobiliario, heladera, cocina, plasma, camillas; todo lo restante para que el Hospital funcionara antes del 17 de mayo”.
El destino
Advirtió luego que con la suma de dinero que aportó la Provincia “se compró toda la aparatología del Hospital de Niños para todos los sectores, el Gobierno es el que le dice a Blanco Villegas que por favor deje un espacio para la terapia intensiva infantil para el futuro”, recalcó. En ese entonces “se modificó con los arquitectos y dejó el espacio, y nosotros compramos los aparatos para todos los espacios”.
Explicó que “el tiempo fue corriendo” y “tuvimos que enviar dos respiradores al hospital central cuando tuvimos la Gripe A y tuvimos hasta 12 internados y nunca trasladamos a ningún paciente a ningún otro hospital de la provincia”.
“Se inauguró neonatología, que tiene un caudal de chiquitos importante, donde se pusieron respiradores y bombas de infusión de ese sector”, agregó.
Finalmente, recordó que se lograron inaugurar las instalaciones aquel 17 de mayo de 2007. “Empezamos a llenarlo de contenido, de pediatras, especialistas, armando la guardia con bastante dificultad. El doctor Equiza hacía varias guardias por semana totalmente ad honórem porque no conseguíamos pediatras para hacerlas y así fuimos avanzando”.
En este camino, recalcó que actualmente “el Hospital atiende 80 mil personas por año, está trabajando muy bien, se completaron las guardias, se avanzó muchísimo, y lo pusimos en pie dando un muy buen resultado y no teniendo que derivar cosas simples, como pasaba antes en el pabellón”.
Una movida correcta
Se refirió también al movimiento de padres que comenzaron a impulsar, reclamar y gestionar la terapia intensiva pediátrica. Aseguró que “es una movida correcta de familiares que querían la terapia. Yo les expliqué que teníamos problemas con la cantidad de pacientes, que no había una cantidad para terapia de mucho volumen, donde teníamos también inconvenientes de conseguir los recursos humanos que son terapistas infantiles y enfermeras”.
No obstante, aseguró que “los papás quieren la terapia y está bien. Son personas que han tenido sufrimiento con sus hijos y hay que estar en ese lugar”, pero confesó que “nosotros no podíamos afrontar todo este nuevo servicio”.
“Ellos se contactaron con el ministro Collia, quien habló con ellos y luego habló con nosotros. Convinimos en la necesidad de la formación de los recursos humanos, a través de Mar del Plata, que es de donde dependemos. Acordamos que venga un especialista a enseñar a terapistas, pero no hay una inscripción importante de pediatras interesados”, aclaró.
Falta de
articulación
Si bien el jefe comunal señaló que “avanzamos todos”, que desde el Municipio “en absoluto nos negamos”, recalcando además la conducta del ministro Collia y el fuerte reclamo encabezado por el grupo de padres, admitió que “no hubo una gran articulación de trabajo entre Provincia y Municipio, por muchas razones, a veces por trabajos diarios o la complejidad que puede tener la salud en la provincia de Buenos Aires y hace dos meses que nos enteramos de que se iba a abrir terapia infantil en Tandil el 1 de abril”.
Criticó que “no hubo una reunión conmigo, hubo conversaciones con el secretario de Salud a través de Mar del Plata, diciendo que iban a mandar los especialistas y enfermeras y que nos íbamos a reunir en poco tiempo en Tandil”.
Reconoció que así fue, haciendo referencia a la reunión que se desarrolló el viernes pasado puertas adentro de su despacho. En el encuentro y sobre las versiones de concejales de la oposición que no pudieron participar, aclaró que “le pedí al jefe de Gabinete que le dijera a Alejandro Topo Rodríguez que quería primero tener una reunión técnica con los dos equipos de trabajo totalmente médicos, que en ningún momento dejábamos a nadie afuera, que nadie se desgarre las vestiduras porque a nadie dejábamos afuera”.
Señaló que en esa reunión “se comenzó a hablar por primera vez de los recursos humanos, los funcionarios preguntaron por primera vez si estaban los aparatos y nosotros les comentamos que los aparatos estaban en neonatología que funciona muy bien, que estaba en terapia intensiva del Hospital Santamarina y en el shock room funcionando hace unos cuantos años con un desgaste que necesitábamos la aparatología nueva para poder abrir terapia. Uno de los médicos dijo entonces que se iba a demorar mucho más. No es eso lo que nosotros pretendemos, de ninguna manera”, indicó.
Conocer el lugar
A raíz de esta conversación, pidió que vayan al Hospital de Niños “a ver el lugar porque los que vinieron no conocían el lugar donde estaba terapia intensiva y es fundamental que cuando uno compra una casa para vivir, conozca la casa. Cómo está, en qué condiciones, si necesita algo. No hay mala intención, a veces hemos tenido no buena articulación”.
Aclarado esto, contó que luego los funcionarios provinciales “fueron al Hospital de Niños, acompañados por los directores y también Marcos (Nicolini), recorrieron todo, quedaron muy contentos, pero hay que hacer unos tabiques por la parte sucia y limpia. No es gran cosa, pero hay que hacer algo, entonces ya no se va a poder inaugurar el 1 de abril, como determinó el ministro”.
Manifestó en otro párrafo que “nunca hemos estado en desacuerdo con la terapia intensiva infantil, lo digo y repito, es que todavía no estaba el Hospital para una apertura, y si se hacía tenía que ser provincial, tenían que conseguirse también los especialistas que trabajaran con los terapistas y a su vez la terapia nuestra, por el montaje, el Hospital tenía que ser regional. Esta es la opinión del Intendente, que se la transmitió al Gabinete y que el Gabinete también lo comparte”.
El esfuerzo
a tiempo
Por último, Lunghi resaltó que “el esfuerzo que vamos a hacer no es que no lo queríamos hacer antes sino que considerábamos que el tiempo y la cantidad de internaciones podía ir esperando un poco y que la Provincia iba a hacer todo el servicio, entonces ahora nosotros para ayudar a la Provincia vamos a hacer un esfuerzo tomando recursos afectados, para que la Provincia traiga los recursos humanos y empezar a caminar de a poco con este nuevo servicio que nosotros consideramos muy importante”.
Insistió en ratificar que “en ningún punto de vista hemos estado en contra, lo que sí hemos dicho que son distintos tiempos y a lo mejor no me he sabido expresar, no lo he explicado bien y consideraba que se podía hacer en un tiempo cuando ya tuviéramos más armado lo que son las especialidades y la cantidad de terapistas, más la regionalización” u
“Acá no hay ningún tipo
de capricho de mi persona”
Apostando al futuro, Lunghi argumentó que “acá no hay ningún tipo de capricho de mi persona, menos habiendo sido un pediatra de 37 años que quiera impedir que se abra un servicio. Lo que he tenido es un razonamiento, números, estadísticas y he dado mi opinión. Eso es lo que he hecho con los responsables de la Salud de la Provincia de Buenos Aires”.
“Ellos (la Provincia) están decididos a poner terapia, lo hemos aceptado y vamos a trabajar con ellos. El Municipio va a hacer el esfuerzo máximo de comprar toda la aparatología necesaria para seguir mirando hacia adelante, para dejar de lado a veces la falta de articulación que hemos tenido, no somos un Gobierno que no escuchamos, soberbio ni insensible”.
Confirmó que para esto, se va a abrir “un concurso rápidamente, la aparatología que falta para abrir terapia es de 319 mil pesos”, y adelantó que “además voy a hablar con el ministro Collia para firmar un convenio simple y claro en el que la Provincia especifique lo que tiene que poner para terapia, es decir, los terapistas, la enfermería, los insumos, y poner una cláusula que vamos a seguir trabajando juntos para conseguir las especialidades que faltan, porque la terapia infantil se nutre de cirugías, de tratamientos importantes llevados adelante por especialistas”.
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