Maggiori declaró frente al fiscal e hizo una larga defensa de su labor en la intervención del Hipódromo
El llamado a indagatoria, en este caso, versó sobre su paso por la Secretaría de Desarrollo Local, cargo que ocupó hasta que fuera reemplazado por Pedro Espondaburu, quien, como se informó, prestó declaración por la misma imputación: “Incumplimiento de los deberes de funcionario público”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa exposición de Maggiori revestía mayor trascendencia incluso que la del actual secretario, siendo que cuando éste estuvo al frente del área fue cuando se confeccionó el contrato de concesión y el pliego de bases y condiciones que motivaron, al entender del ministerio público, el reproche penal al no cumplirse con determinados controles que dicho convenio exigía.
Tal se detalló en la edición pasada, aún resta prestar declaración el director de Vialidad Guillermo Alasia (bajo el delito de “Peculado”), y el empresario Daniel Blanco, quien a la fecha no ha podido ser hallado en pos de notificarlo sobre la citación.
Una vez culminadas las indagatorias, el fiscal analizará todo el material probatorio reunido con los testimonios de los imputados incluidos, a partir de lo cual resolverá elevar la requisitoria a juicio.
La exposición
El ex secretario de Desarrollo Económico Local, entonces, se presentó ayer por la mañana junto al defensor particular Jorge Dames y, como era de esperar, la estrategia defensista no varió en la que el rauchense había proferido. Léase, endilgarle el poder de contralor a la Provincia a la hora de cuestionar lo que se hizo o se dejó de hacer en el circo de carreras.
Distendido y con ganas de hablar (la exposición demandó unas cuatro horas), Maggiori se despachó con una férrea defensa de su accionar al frente de la secretaría en pos de reactivar el Hipódromo. Argumentos que fueron volcados en una veintena de fojas que ahora engrosan el expediente judicial.
El ingeniero desarrolló una larga alocución cual tribuna política para explicarle al fiscal las razones políticas, sociales, que llevaron a que el Municipio interviniera para recuperar el histórico predio, considerando que el objetivo se logró con creces, enalteciendo incluso las obras que se hicieron en pos de reactivar el predio y la actividad turfística, con las consecuencias de mano de obra que ello generó, entre otros órdenes favorables de aquella decisión asumida.
Recién en las últimas fojas de la causa, Maggiori respondió sobre las preguntas que el fiscal tenía para hacerle respecto a las responsabilidades de contralor de la comuna a la hora de las obras comprometidas por el concesionario.
El interrogatorio como las respuestas fueron del mismo tenor, aunque más extensas de parte de Maggiori a la hora de defender lo que se hizo desde el Municipio y desligar responsabilidades. Insistiendo en que el poder de control lo tenía la Provincia.
Como lo había expresado Espondaburu, al entender de él, el predio estaba en condiciones y así lo aceptaron funcionarios provinciales que avalaron cada una de las competencias que se desarrollaron. A la hora de los incumplimientos de alguna obra comprometida, consideró que se realizaron y, cuando hubo algún retraso, se intimó vía carta documento para que se ejecutara, cosa que se hizo.
Como era de esperar, también coincidió cuando respondió sobre el sistema de riego de la pista, señalando que no había obligación alguna de parte del Municipio a la hora de exigir dicha obra.
Así, Maggiori transitó buena parte de la mañana declarando frente al fiscal y repitiendo lo que desde el Ejecutivo se resolvió imponer como postura ante el requerimiento judicial. Por lo que trasciende de los pasillos judiciales, las respuestas de los funcionarios hasta aquí no habrían ayudado a cambiar la opinión del fiscal que llevó a los procesamientos citados. El martes será el turno de Alasia, quien deberá responder sobre la utilización de un camión aguatero del Municipio para el Hipódromo. Después restará ubicar a Blanco, sobre quien pesa la imputación más gravosa a la hora de una eventual condena.
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