Mañana comienza el Festival de Cine
Con entrada gratuita para todas las películas -por razones de capacidad, se recomienda retirar las entradas con anticipación en cada sala de proyección-, comenzará el martes el tradicional Festival de Cine Nacional, en su octava edición.
En el año 2006, Tandil Cine se adecuó a las normativas para festivales establecidas por el Incaa y retomó la instancia competitiva. El desafío supuso y significa aún la inclusión de diferentes expresiones y soportes audiovisuales de todo el país y lograr un adecuado equilibrio entre el prestigio artístico, el académico y el reconocimiento y afecto de la gente por sus artistas.
Este año el diseño entraña cuatro secciones competitivas: largometraje ficción, largometraje documental, ópera prima y cortometraje. El Centinela del Cine, que se otorgará a los premiados y a los reconocidos por su trayectoria, reúne en sus materiales constitutivos algunos de los rasgos del Tandil Cine: bronce y granito, representaciones de la voluntad de trascendencia del fiel custodio del séptimo arte y la perseverancia de los tandilenses en la defensa y promoción de su identidad y su cultura.
Se proyectará, fuera de competencia, ?Leonera?, de Pablo Trapero, jurado del Festival.
La película trata sobre Julia, que amanece en su departamento rodeada de los cuerpos ensangrentados de Ramiro y Nahuel. Ramiro aún vive; Nahuel ha muerto. Ambos, de un modo confuso y simultáneo, han sido sus amantes. Ella está embarazada de uno de ellos. Julia es enviada a una unidad penitenciaria, donde se alojan las reclusas madres y embarazadas. Allí, pasa los días iniciales abstraída y ajena. Dos personajes se incorporan a su vida. Uno es Marta, una compañera de reclusión que ya ha criado dos hijos adentro de la cárcel y que se convierte en guía y consejera; el otro es Sofía, su propia madre, un personaje ambiguo con el que Julia se reencuentra después de muchos años. Sofía trata de reparar los errores del pasado, ayuda a su hija, le contrata un buen abogado, le lleva ropa para el bebé, y de a poco restablece la relación con Julia. La causa judicial por la muerte de Nahuel, tiene dos posibles culpables: Julia y Ramiro, ambos recluidos en distintas unidades penitenciarias. Sus testimonios se oponen, el uno incriminando al otro. El hijo nace y se llama Tomás. La crianza en la cárcel es difícil. Sin embargo, Julia comienza a sentirse madre casi sin quererlo. Comprende que lo único que le importa es la nueva criatura que ahora la acompaña, que no hay para ella más vida que la de ese niño. Julia decide visitar a Ramiro a la unidad masculina donde es retenido. Los hechos de aquella noche son confusos para ambos, al igual que sus sentimientos. En el juicio, el testimonio de Ramiro será clave para determinar la sentencia de Julia. Su amiga Marta se convierte en su aliada; su madre, en su oponente. Una intenta enseñarle a ser madre en el lugar menos indicado para serlo; la otra, desea tomar en sus manos la crianza del niño, para que crezca afuera, libre. El duelo entre Julia y Sofía expresa la disyuntiva de qué es mejor para el niño, criarse en prisión junto a su madre o sin ella pero en libertad. Tras algunos años en prisión, Julia, acostumbrada al universo de la cárcel, se ha transformado en una mujer dura, que deberá luchar para recuperar su libertad y la de su hijo.
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