Maniataron y encerraron a un odontólogo durante un violento asalto
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En momentos en que se definía el desalojo de los terrenos tomados en Cerro El Granito, un odontólogo padeció el accionar de dos intrusos que irrumpieron en su consultorio de Sarmiento al 1300, entre Roca y 11 de Septiembre, que mediante amenazas con un arma tipo revólver, lo maniataron y le exigieron la entrega de dinero, para luego darse a la fuga con unos dos mil pesos que guardaba en una caja registradora.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl hecho ocurrió alrededor de las 8.15 cuando Germán Arenaza despidió a un paciente que ocupó el primer turno de la jornada laboral.
En ese momento ingresaron dos personas. Con cascos que les cubrían los rostros y empuñando armas de fuego, los asaltantes redujeron al profesional y le exigieron la entrega de efectivo.
Disconformes, mantuvieron el pedido con insistencia. Fue allí que colocaron precintos en las manos de Arenaza, a quien llevaron hacia el pasillo que conecta el espacio para la atención de clientes con su casa particular, al parecer, con intención de acrecentar el botín.
Sin embargo el damnificado logró zafarse y resguardarse en una habitación, hasta que una paciente lo liberó, frustrando el accionar.
“Pedían más”
“A las 8 atendí al primer paciente y a las 8.30 llegaba el otro. En ese ínterin entraron dos personas que me apuntaron con armas y me pidieron que les entregue la plata”, contó a El Eco de Tandil el damnificado en el inicio de su relato.
Entregó el monto en efectivo con que contaba en ese momento “pero seguían pidiendo más”, y enseguida uno de ellos “me ató las manos, me golpeó con la pistola en la cabeza y me llevaron para atrás”.
En el pasillo que dirige a la vivienda “siento que se afloja el precinto”. Allí “alcancé a meterme en otro ambiente de la casa, y como no sabían hacia dónde se dirigía, cerraron la puerta con llave y se fueron”.
Durante un accionar que no se extendió más de 10 minutos, Arenaza detectó después que habían colocado un cartel en la puerta del consultorio con la leyenda “vuelvo a las 9.30”, circunstancia que lo llevó a sospechar que en realidad la intención era permanecer unos minutos más en el lugar. “Seguramente fue para que pudieran trabajar tranquilos en la casa y que no entre nadie al consultorio”, estimó.
Encerrado en un sector de la vivienda alcanzó a ver que había ingresado una paciente del turno de las 8.30 a quien le indicó el lugar donde se encontraba guardada una llave de la puerta, que le permitió salir de allí.
Enseguida dio aviso al Sistema de Emergencias 101 Mejorado, que envió un patrullero para constatar lo sucedido. Después del trabajo realizado por los peritos en el lugar, se acercó hasta la comisaría Primera a radicar la correspondiente denuncia, que dieron paso al inicio de actuaciones por “Robo calificado por el uso de arma”, con intervención de la UFI 16.
“Imposible seguir atendiendo así”
Aún consternado por el episodio que le tocó vivir, Arenaza calificó el atraco de “muy violento” y estimó que “tenían otras intenciones”, dado que no se llevaron otros elementos, como los celulares.
Convencido, dijo que implementará otras medidas de seguridad en su consultorio “porque es imposible seguir atendiendo así”.
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