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Celeste es locutora nacional. Actualmente trabaja en El Eco Multimedios haciendo la producción y locución del programa radial “Nunca es tarde”.
Ha estado en la FM 97.1 de Mar del Plata desarrollándose profesionalmente en conducción, locución y producción. Estuvo en radio Uno de Buenos Aires en la conducción y locución de “Siguiendo la Luna” y también se desempeñó en radio Urbana 105.1 Tandil.
Ha hecho publicidades y artísticas para radio Power 100.3 de Pinamar y para radio Pop de Balcarce.
En radio D-Rock de Mar del Plata hizo conducción y también se desarrolló como movilera para FM Brava 94.9 de Mendoza, y realizó conducción y locución en radio Voz 106.9 de Tandil.
Fue prensa en el Festival Internacional de Cine de Mar Del Plata y participó de las publicidades nacionales de Adelgafruta, Tarjeta Mira y Banco Francés, entre otras.
Un libro
Demian, de Herman Hesse. Estamos hablando de un clásico que narra el pasaje de la niñez a la adolescencia de un niño de la postguerra, Emil, signado psicológicamente por muchos condicionamientos sociales, familiares y religiosos que se reformularán a partir de su acercamiento a un niño llamado Demian que, con su discurso y madurez, abrirá los pensamientos de Emil hacia un mundo nuevo, otro costado de la vida. Es un libro autorreferencial del escritor, y poderoso para cualquiera.
Un disco
“Ok Computer” de Radiohead. Luego de escuchar ese disco, cambió mi concepto de escuchar música. Entendí la música desde otra perspectiva. Fue la nueva gran influencia de finales de los ‘90, para los músicos y para los que escuchamos música. La nueva gran banda indie, que no dejaba de serlo, pero que con esas nuevas formas instrumentales y de jugar y experimentar con la electrónica que no tenía igual. Además, estaba un cantante como Thom Yorke que desafinaba como hechizado para encantarnos, eso pasó. Una banda indie que, sin dejar de serlo en su arte, se metió en la parafernalia de la industria y supo controlar las cosas para no dejar de hacer lo que querían y ser lo que eran.
Una película
Hay muchas buenas, “Abre los ojos” de Amenábar está muy bien desarrollada. Voy a elegir por sentimientos “La historia Sin fin”. Fue el film que, en mi niñez, me abrió los ojos al cine como arte. La manera en la que está contada la historia, la adecuada banda de sonido, personajes, maquillaje, escenografía, efectos. Nunca más me olvidé de esa película y después de ese film ya no me daba lo mismo ver cualquier película o que los efectos especiales fueran ‘medio truchos’… Fue un punto de referencia a la hora de criticar otras películas en mis comienzos como espectadora de cine.
Un espectáculo
“Nada que ver”. Es una obra de teatro, pero es un espectáculo al mismo tiempo. Como espectador uno es parte de todo eso, sino no funcionaria. Todo transcurre de una forma que te hace pensar cómo es que lo logran. Tiene una gran dirección, lo hacen artistas tandilenses, lo tenemos a dos cuadras y no tiene nada que envidiar a ningún espectáculo que se precie de muy bueno.
Un programa de televisión
“Clase Turista” o alguno de esos que viajan y muestran diferentes calles, sabores, gentes. Uno de mis sueños es recorrer el mundo y con esos programas permiten hacerlo de alguna manera.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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