María Guzmán, la florista de la calle Yrigoyen
-No solamente en fechas importantes está en esta esquina, se la ve los fines de semana, con sol, lluvia…
-Hay otros vendedores ambulantes que sólo vienen para ocasiones especiales, pero yo estoy siempre, es verdad. Este es mi trabajo y soy responsable, tengo que cuidarlo.
-¿Cómo se comportaron los jefes en el Día de la Secretaria, compraron o no?
-Se han acordado, no todos, porque hubo quien al ver el cartelito que puse, ?Hoy es el Día de la Secretaria?, me decían ?me olvidé? y compraban un ramo o más.
-¿Para qué fechas se vende más?
-El Día de la Madre es el más importante, porque se regala a la hermana, a la madre, la abuela, la tía. Por lo general todos se acuerdan, es lindo cuando se tiene a la mamá para regalarle flores y cuando no está recordarla con mucho cariño. Personalmente creo que las flores hay que regalarlas en vida porque siempre viene una sonrisa como recompensa. También se vende bien para el Día de los Enamorados y durante los fines de semana.
-¿Cuáles son los inconvenientes y las ventajas de este oficio?
-Se pasa mucho frío y en el verano un calor intenso. En días como hoy, de tanto frío, aprovechamos el sol ?el ponchito de los pobres que le dicen- y me traigo un termo con café.
En cuanto a las ventajas creo que lo más importante es conversar con la gente, está quien viene siempre y a veces cuenta una confidencia, una alegría o una pena, y yo también trato de aconsejar siempre para bien, porque la vida es demasiado hermosa como para estar con cara de pocos amigos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email Un señor se acerca a la florista y aprovechamos para preguntarle si va a regalárselas a su secretaria.
-?Son para mi mujer?, dice después de elegir una hermosa rosa.
-¿Es el cumpleaños de ella?
-No, simplemente porque estoy enamorado.
Y se va con su rosa después de pagar y escuchar los buenos deseos de la florista de Yrigoyen.
SIEMPRE UNA SONRISA
-¿Hay clientes fijos?
-Sí, hombres y mujeres que gustan de regalar flores, que se llevan todas las semanas un ramo.
-¿Cómo es su relación con la gente del barrio?
-Excelente, no les incomoda que ponga mis baldes con las flores. Incluso hay una persona que tiene una florería cerca, que pasa y me saluda. También he hecho amistades, justamente hoy (por ayer) voy a almorzar con una vecina de la cuadra que me quiere muchísimo. Realmente soy feliz en esta esquina.
-¿Cuántos años hace que está?
-Cinco, siempre acá, nunca cambié de lugar.
-Según su experiencia una flor puede hacer que se diluya el enojo en una pareja.
-Sí, muchas veces me ha pasado que alguien ha venido a contarme ?me escapé al baile y ella está enojada, quiero quedar bien, vendeme lo más lindo que tengas?. Y cuando me vuelven a ver me han dicho ?quedé bien con el ramo?.
Pero no es lo usual que se regalen por una pelea o por como se decía antes ?te metieron los cuernos?, es porque te quieren, te aman, lo sienten. Ven que en la esquina hay alguien ofreciendo y los motiva a comprar un ramito.
-¿Vende hasta el último ramito?
-Generalmente, aunque a veces he tenido que tirar algunas flores, pero en pocas ocasiones.
-¿Cuál es su preferida?
-La rosa.
-¿Y el público qué dice?
-En época de fresias la buscan muchísimo, pero la rosa se vende todo el año. Cuando llegan los jazmines me los sacan de las manos, es increíble. También gustan mucho las margaritas o los crisantemos.
-Cuando usted ofrece a los automovilistas y éstos no le compran, ¿cuál es su actitud?
-Sonrío, en otra oportunidad me comprará.
-Lo suyo no es solamente la venta y adiós.
-No, porque les aconsejo sobre qué flor les conviene preguntándole para quién es, les doy las gracias y siempre mis mejores deseos.
-Hablando de deseos ¿tiene alguno en especial?
-Tener mi propia florería, o uno de esos puestitos que se ven en Buenos Aires o en Mar del Plata.
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