Mariano Bujacich, un músico tandilense en el Tortoni
El mítico Café Tortoni tiene un aura legendaria, famosa, convocante para cualquiera. Turístico por excelencia encierra una historia inabarcable de 150 años de arte y cultura. Es el claro paradigma del café porteño, con todo lo que eso implica. Una leyenda situada sobre la Avenida de Mayo, donde supo funcionar la Peña Literaria de mayor predicamento de Buenos Aires, liderada por el pintor Benito Quinquela Martín. Sumergido entre tanta tradición mitológica y los duendes de Dolina que todavía sobrevuelan el mismo escenario subterráneo, allí inmerso, está el pianista Mariano Bujacich (23 años), que integra el show for export ?Sensaciones del tango?.
Su vocación
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Accedé a las últimas noticias desde tu email?Desde chiquito era músico, no tengo el recuerdo exacto de cuándo comencé a tocar el piano, que estaba en casa y es de mi abuela Mabel. Uno de pequeño va a donde le gusta, y yo fui al piano. Cuando me preguntaban qué iba a ser cuando sea grande, yo decía arquitecto, descartando que músico de por sí ya sería. O sea, me suponía que en el caso de tener que elegir una carrera sería arquitecto, además de músico. Fui a profesores hasta que ya no me rendían tanto y luego al Conservatorio en Tandil. Luego dejé dos años y ahí fue cuando me puse a escuchar mucho tango y Piazzolla, y luego me vine a estudiar?, resume.
-Tu viejo, Alberto, fue un gran estímulo…
-Sí, le encanta. De chico tocaba la guitarra y cantaba entre amigos, no sé, lo mío vendrá de ahí? Al momento de venirme a estudiar casi no lo pensé y mis viejos (mamá Estela) me apoyaron mucho. Es una carrera larga y para conseguir trabajo tenés que meterte mucho en el ambiente y en ese sentido el Tortoni también me viene bárbaro. Económicamente acá, en Argentina, no es fácil, muchas veces tenés que dar clases particulares para vivir.
Hace menos de un año que toca el bandoneón: ?Siempre quise tocarlo porque escuchaba mucho tango y me decidí antes de que sea tarde. El bandoneón es un instrumento alemán y allá es de segunda, y cuando llegó acá, al país, se empezó a utilizar de manera importante para el tango, que estaba naciendo. Desde ese entonces es sinónimo de tango. Al tango sin bandoneón le está faltando algo?, cuenta, al tiempo que explica cómo se creó dicho instrumento como empequeñecimiento del órgano y cómo llegó a nuestro país, demostrando que más allá de la composición y de sus largas horas de ensayo, también es un estudioso de la historia del tango, la música que más lo apasiona junto al jazz, y los instrumentos que la componen.
En jazz admira a los pianistas estadounidenses Keith Jarrett y Brad Mehldau, pero su máxima referencia musical es Astor Piazzolla: ?Es completísimo, la personalidad, cómo toca el bandoneón y cómo compone. Es un tipo que sacó al tango de los bares y lo llevó a concierto?.
-Al tango se lo asocia mucho con el cabaret y ustedes en el show representan un poco eso también.
-Claro, el tango nace en los cabarets y el espectáculo es una mezcla de todo lo que encierra el tango. El baile, las mujeres, la noche, el cabaret, los guapos, también se actúa un poco el tema ?Cambalache? y su vigencia. Al ser un show para turistas, tocamos los tangos clásicos y también hay una parte de malambo y candombe.
Yo no solía ver espectáculos de tango para extranjeros y me fui sorprendiendo poco a poco y me gusta mucho. Después uno aspira a seguir con algo que sea sólo música (el show abarca 15 artistas entre baile, canto e interpretación). Hace un mes que estoy tocando en el Tortoni y la mayoría de los días hacemos dos funciones, y voy con ganas de seguir mejorando.
La llegada al show
-Sé que tuviste que preparar tu debut con poco tiempo y mucho material de estudio, ¿cómo te las arreglaste?
-En total son 22 temas los que tocamos y a mí me dieron la partitura de once y la otra mitad me habían dicho, más o menos, cómo eran las armonías. El primer show me tuve que arreglar con eso y salió todo bastante bien con algunos errores lógicos del caso que se fueron puliendo y que en el momento se siguen de largo. Igual es un poco así, te contrato hoy y mañana empezás y te las tenés que arreglar, ?hacete tocando en vivo?. Y para mí es mejor así, porque el vivo te obliga a superarte. Es como se dice, una tocada en vivo significan siete ensayos.
-¿Y cómo se te abrió la posibilidad de tocar el piano en el Tortoni?
-Fue gracias al bandoneón. En la facu me enteré de un grupo que necesitaba alguien que tocara ese instrumento, y como estaba aprendiendo y quería seguir mejorando, me sumé al grupo. Tras poco tiempo de ensayo la pianista cuenta que le salió un trabajo en Tortoni y estaba entusiasmada, pero no se animaba mucho porque tenía cierta exigencia, había shows todos los días y muchas veces dos funciones por noche. Entonces le comenté que a mí me interesaba y que en realidad yo era pianista, que tocara un tiempo, se sacara las ganas y me dejara luego a mí el lugar. A una semana de que comience ?Sensaciones del tango? se bajó y terminé agarrando yo. Me hicieron una prueba, les gusté y arranqué. Yo suelo tocar, en piano, mucho de (Astor) Piazzolla que es más complejo, sobre todo armónicamente, que el show que hacemos.
?Sensaciones?? se compone por tangos más clásicos, van desfilando los bailarines con distintas vestimentas y el fondo musical va retratado la época, no cronológicamente, pero abarca temas desde la década del ?10 al ?70. Algunos de los tangos que interpretamos son ?Choclo? (Villoldo), otros de Gardel, de D?Arienzo, ?La trampera? (Troilo), ?Derecho viejo? (Arolas), ?Milongueando en el ?40? (Pontier), y en la segunda parte está ?El día que me quieras? (Le Pera), ?Uno? (Mariano Mores), ?Recuerdo? (Pugliese) y ?Libertango? (Piazzolla) que es el último para que se luzcan los músicos, sin voces ni baile.
-¿Tenés noción del Café en el que estás tocando?
-Cuando me dijeron del Tortoni sabía que era un café mítico y que con seguridad hacían buenos shows de tango clásico. Y sabía que era bueno entrar en ese ambiente. De espectáculos anteriores que se hayan hecho no sé tanto, sí que Dolina estuvo haciendo durante muchos años su programa de radio (?La venganza será terrible?). Es un café en el que siempre hay gente, a toda hora, nuestros shows siempre son a sala llena y tiene todo eso que pide el Tortoni, que dé mucha fuerza, que se escuche lo que hacés.
-¿Qué otros shows has hecho?
-Empecé tocando el piano en el Hípico en Tandil, dos veranos cuando estaba de vacaciones allá. Y acá hice algunas funciones junto con una compañera de la facultad, Malena (soprano) en distintos lugares, restaurantes, una noche estuvimos en el Hotel Faena y fue muy lindo, con ella no hacíamos tango, era estándar de jazz, canciones muy conocidas de los años ?20 ó ?30, el pop de aquella época. En Tandil, además, estuve tocando con Pipo Person, saxofonista que también toca el clarinete.
A poco de recibirse de compositor
?Mi objetivo inmediato es recibirme?, titula. Le queda una materia, (Composición IV) y la tesis para culminar la Licenciatura en Composición. Si concluye a fines de 2008, egresará luego de 4 años y medio de carrera. Ingresó al Instituto Universitario Nacional del Arte en el Departamento de Artes Musicales y Sonoras ?Carlos López Buchardo?, tras un año previo de preparación en Capital Federal y para concluir deberá presentar una tesis que consiste en componer una obra que se toque en vivo en el Conservatorio e incluya entre 10 y 12 instrumentos, por lo que confiesa que si no llega a reunir tantos músicos amigos, tal vez hasta deba contratar otros.
?Y el día de mañana? es verdad que el pianista puede acompañar a un cantante o tocar solo, pero me veo formando un grupo propio, desde el piano o bandoneón, que haga tango en su forma clásica y que luego se vaya abriendo y reciba influencias de otro estilo. Eso sí, que aplique todo lo que yo estudié a lo largo de la carrera, música clásica, contemporánea y más bien europea, es lo que aspiro poder unir al tango, la música nuestra porteña, la que siento como propia?, cierra.*
Gracias a todos los lectores que escriben para participar de esta sección. Si usted desea sugerir algún personaje para ?La entrevista? debe escribir a luispepoibarra@yahoo.com.ar.
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