Mariano González, que seguiría en Porto, les responde a los lectores
En lo de González se vive un clima ameno. Mamá Mirta convida torta y el ?Pelado? Jáuregui ceba mate. Papá Daniel anda dando vueltas. Rodean la escena cuadros de los hermanos futbolistas, Mariano y Pablo, que mientras tanto se debaten en un choque a la play station. Esperando su turno ?Nico? Gorosito, que luego les pasa el trapo a ambos. Por allí también andan Claudio y la más pequeña de los hermanos, Daniela, que pregunta dónde dejaron el diario Olé y, tal vez, se dedique al periodismo deportivo. Pero el foco de las atenciones se lo roba la verdadera estrella de la familia, Agustín, que con poco más de un añito provoca desmanes y carcajadas por donde pasa. El pequeño ?hijo del mayor de los hermanos a quien homenajea con su ?Bocha?- baila como nadie la canción publicitaria ?Vivir como esta gente? y a su madre se le caen las babas.
En este contexto se dio el primer paso de ?La entrevista?, realizada por los lectores del diario, más alguna consulta puntual de rigor periodístico sobre el presente inmediato de Mariano González que comienza expresando: ?Estoy esperando que los dos clubes se pongan de acuerdo (Porto y Palermo, dueño de su pase), están negociando el tema del dinero. La idea de Porto es que me quede y la mía también. Ya se han reunido y las negociaciones van encaminadas?.
-¿Palermo pide 2 millones de euros?
-Un poco más. Eso salió en los diarios pero en realidad es así: el pase vale 4 millones y por el préstamo pagaron 800 mil, entonces, ahora debería pagar Porto los otros 3 millones doscientos y ahí están negociando, que sí, que no, pero se van a poner de acuerdo porque es negocio para todos.
Lectores ?académicos?
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Accedé a las últimas noticias desde tu email-En mayo de 2006, Marín confesó que uno de sus grandes errores fue tu venta. Dijo lo siguiente: ?Era muy criticado; la gente no lo recuerda, pero decían que tenía un balde en la cabeza, decían que era un atropellado (ríe Mariano). Lo pusimos en venta, publicamos edictos durante 15 días por 808.000 dólares. Nadie trajo 809.000. Logré que se quedara a préstamo por un año sin cargo, se dio vuelta y explotó?. ¿Qué te genera eso que dijo?
-Fue error de ellos. Yo creo que más proyección que la que tuve en los primeros 15 ó 20 partidos, que fue cuando me compraron el pase, no tuve todavía. Mis primeros partidos fueron los que más llamaron la atención, que el presidente (Marín) diga que después de que ellos me vendieron, exploté y todo eso es? una opinión equivocada. Yo considero que teniendo un jugador con la proyección que tenía yo, lo más lógico hubiese sido retenerlo uno o dos años más y después intentar venderlo por una cantidad mayor.
-Si de la ciudad de Marsella te ofrecen un contrato de muchísimo dinero, el Porto te ofrece la renovación del contrato y sabés que podés conseguir otro campeonato, más alguna Copa Internacional, y Racing de Avellaneda te pide urgentemente que vuelvas al club para que no se vayan a la B… ¿vos, qué haces?
-(Sonríe). Ocurre que a esta altura del profesionalismo los sentimientos no cuentan y lo mismo me pasa ahora, yo tengo la idea fija de quedarme en Porto, pero si del Palermo me dicen, ?mirá nene, tenés que venir y quedarte acá porque soy el presidente del club y a mí se me ocurre?, lo tenés que hacer sino querés tener problemas. En cuanto a sentimientos obviamente que siempre quiero volver, el otro día vi el partido contra Gimnasia (LP) y sentía ganas de jugar, veo los partidos de los otros equipos en el fútbol argentino y me genera una cosa que no se ve en otro fútbol, así que volver a Racing y tratar de ayudarlo sería un sueño, pero el problema es que no sería tampoco la solución.
-Cuando llegaste a Racing, y vivías en la pensión de Berazategui con otros jugadores de Tandil como Pucho Barsottini, Nicolás Godoy y el Negro Idiart, ¿te imaginabas una gran carrera como la que estás haciendo?
-No, ni se me pasó. Cuando estábamos ahí pensábamos que todos íbamos a jugar en primera. Pero así también siempre soñás que vas a ganar el Mundial y todavía ni lo jugué. Es difícil de adivinar, lo que sí pensaba es que todos íbamos a jugar porque todos teníamos condiciones. Finalmente sólo Pucho y yo quedamos jugando de los chicos de Tandil, salen 10 y queda siempre la mayoría en el camino, lamentablemente.
-El hincha de Racing que te cruza en la calle, ¿qué te dice hoy en día?
-En Buenos Aires no me he cruzado con ninguno todavía y acá (en Tandil) me dicen, ?Eh loco tenés que volver? y me da como cosa porque no sé qué decirles… obviamente que me encantaría volver pero es difícil.
-¿Qué se siente llevar la casaca celeste y blanca y que toda la tribuna te ovacione cuando hacés un gol?
-Es una de las cosas más emocionantes que tiene el fútbol argentino, la hinchada de Racing es muy seguidora. Que la gente grite tu nombre es algo difícil de describir, hay que vivirlo para saber lo que se siente.
-Cuando vos estabas en Racing, ¿veías algún indicio que te llevara a pensar que el club estaría como está hoy?
-Sí, cuando llegó Blanquiceleste al club fue una revolución porque tenían un poder económico importante y consiguieron salir campeones. Todo el mundo hablaba de lo bien que estaba Racing, después cuando empecé a jugar yo las cosas empezaron a cambiar, comenzaron los problemas, por ejemplo, con mi pase y se veía que todo no era lo mismo. Iba a ser difícil porque Racing tenía una deuda muy grande, y pagarla y al mismo tiempo tener un club ordenado es difícil. Yo creo que bastante bien lo están llevando, porque al primer atraso se puede dictar la quiebra y ya hace como 7 años que están.
-¿Es cierto que cuando te iniciás en un club y te lleva a la fama después con el tiempo te dan ganas o sentís que tenés que volver a ese club que te vio nacer, o simplemente es verso?
-A mí me gusta jugar en Racing, me gusta el estadio de Racing, me gusta la hinchada de Racing y cuando uno tiene buenos recuerdos eso pesa, tal vez si yo debutaba ahora me hubiese salido todo al revés y no tendría ganas de volver, pero los momentos felices que viví hacen que quiera volver siempre.
-¿Se puede decir que gracias a Ardiles tu juego en Racing fue definitivo para llegar a jugar en los grandes equipos de Europa?
-Sí, porque él me marcó. Tenía una manera de jugar bastante particular y siempre me consideró un jugador ideal para contraatacar. Nosotros jugábamos en bloques, no teníamos marcas muy agresivas, salíamos muy rápido de contra y aprovechábamos la técnica que teníamos con la velocidad, así también sufríamos pero era un equipo que contragolpeaba muy bien y hacia muchos goles. Y yo con mis características pude explotar lo que al técnico le gustaba.
La vida
-Los clubes de Buenos Aires están llevando chicos desde 12 a 17 años. Por tu experiencia, ¿cuál sería la edad para llevarlos y por qué?
-Yo creo que a partir de los 15 ó 16 sería lo ideal, porque los chicos del interior alcanzan a jugar en cuarta y en primera en sus clubes de origen, como me pasó a mí, compiten contra gente más grande y llegan con otra experiencia. No estoy de acuerdo con que se vayan a los 12, 13 ó 14 porque todavía tienen muchas cosas para vivir en su lugar.
-¿Cuál es el momento más difícil para un chico de 15 años que le sale la oportunidad de ir a jugar a Buenos Aires?
-Los primeros momentos de adaptación, al principio por ahí es todo nuevo, pero los primeros meses cuando uno se empieza a acostumbrar es bastante duro porque se empieza a extrañar y más si todavía no podés jugar. ?Si encima no juego, mejor me vuelvo con mi mamá?, es lo primero que pensás. Revertir ese momento es difícil.
-¿Creés que tu triunfo sumado a la fama y a la plata influyó de algún modo en tu vida normal?
-Mi vida cambió, obviamente, puedo hacer las cosas que me gustan, por ejemplo, viajar. Por otro lado, la exposición que tengo me lleva a tener algunos comportamientos, pero mi personalidad sigue siendo la misma. La gente que me rodea y mis amigos son los mismos, la esencia no cambia.
-¿Te sentís una persona carismática?
-Sí, creo que sí. O sea, nunca tuve problemas con nadie y tampoco tuve problemas con gente que está en el mismo ambiente que yo, no es que caiga bien porque juegue al fútbol o por otra cosa. Por ejemplo, el año pasado llegué al Inter y me encontré con jugadores top como Crespo, Burdisso, Samuel, Zanetti, Cambiasso y pensaba que tranquilamente me podían dejar de lado, pero se ve que les caí bien y como con ellos me pasa siempre en todos lados. No sé si es carisma o qué, pero me brindo de la misma manera con todas las personas sin fijarme en nada, ni hacer prejuicios hasta sacar mis propias conclusiones y creo que eso ayuda.
-Sinceramente, ¿esta vida te hace feliz?
-Sí, porque tengo todo lo que quiero, lo que siempre soñé y lo que me hace bien. No tengo de qué quejarme.
-¿Alguna vez sentiste que tuviste que ceder algo, o pagar un precio alto a nivel personal por el fútbol?
-Sí, el sólo hecho de irme a Buenos Aires para apostar al fútbol y dejar todo lo que tengo acá es un precio muy alto. Y al ir a Europa mucho más, porque desde Buenos Aires venía cuando quería, infinidad de cosas dejé de hacer con mis amigos, baile de la farándula, viaje de egresados, cualquier cosa. Yo veo fotos del día del padre o de la madre y me doy cuenta que no estoy en ninguna. Pero valió la pena porque hoy yo puedo estar con ellos sin tener problemas.
-¿Qué copiaste de tu viejo fuera de lo futbolístico?
-Creo que los valores, no los copié, me los enseñó. La familia, los amigos y respetar a todos por cómo son. Después obviamente cambian los caracteres, yo soy más dócil y mi viejo tiene carácter más fuerte pero los valores y la buena educación creo que es lo que más aprendí.
-¿Mariano Andujar no se enojó con vos por el hecho de que salgas con su prima (Débora)?
-Nooo, no se enojó. Al contrario, él me hizo el aguante porque estábamos juntos en el Palermo, sino capaz que es medio loquito y me rompe todo (sonríe). Al principio se puso medio celoso, pero nada más.
-A propósito de Andujar, alguna vez leí una nota suya en Olé contando historias sobre la mafia siciliana. ¿Vos tenés alguna anécdota para compartir?
-Sí, no se ve en realidad la mafia en la calle pero nos hemos enterado de muchas cosas. No es que vas caminando por la calle y explotan bombas, pero te enterás de cosas. Oímos cómo han matado dirigentes políticos que estaban en contra de la mafia y después por ser jóvenes conocimos gente de boliches que notábamos el respeto que le tenían y después nos enteramos el porqué.
La carrera
-¿Qué lugar ocupa el fútbol en tu vida?, ¿qué importancia le das?
-Muy importante, después de mi familia y mis amigos está el fútbol, entra en el podio. Le doy la importancia que se merece porque es mi trabajo y porque es una posibilidad única donde puedo asegurar muchas cosas en el futuro. Desde el momento en que me fui a Buenos Aires a vivir solo le di la importancia que se merece.
-¿Hasta el momento en qué club te sentiste más cómodo?
-Cómodo, cómodo (piensa) la pasé bien en todos lados, en Racing tenía muchos amigos y estaba en mí país, en Palermo viví buenos y malos momentos, en Inter encontré muy buena gente y amigos, salí campeón, en Porto lo mismo. Si tengo que elegir por comodidad? Independiente de Tandil porque está a 10 cuadras de casa (risas).
-¿El gol más importante?
-Eso no es difícil, por lo que significó, por cómo se dio, porque fue en uno de los estadios más importantes del país, el cuarto a Boca, sin dudas.
-¿Quién fue el jugador que más te enseñó?
-De ver más que nada y copiar, no es que haya tenido un jugador que me diga ?hacé esto?. Yo copiaba mucho a Riquelme, tuve una época en la que me parecía un poco pero después preferí explotar lo que mejor sabía hacer que era correr y todo eso (sonríe). Yo copiaba todo, hasta cómo se viste, pisadita, tiraba caños, eso era cuando jugaba en la quinta, más o menos, ¿te acordás que me llegaron a comparar con Verón? Pero la realidad es que cuando llega el momento de la verdad tuve que explotar otras cosas, como la velocidad, que tienen que ver más conmigo.
-¿Cuánto influye un representante en el fútbol?
-En mi caso influyó mucho. Yo tenía un representante antes que no estaba muy capacitado, en el sentido de contactos y manejo, que dentro del fútbol es muy importante porque hoy por hoy los negocios se hacen más por amistad que por otra cosa. Cambié de representante por uno que está considerado a nivel mundial como uno de los mejores (Fernando Hidalgo), que tiene entrada a todos los clubes y eso ayuda. Yo estuve en el Inter, más allá de que ellos se hayan fijado en mis condiciones y en lo que podía aportar, gracias a la llegada que tiene mi representante. Con otro representante no sé si hubiese llegado ahí.
-¿Pablo juega mejor o peor que vos?
-Yo siempre dije que juega mejor, capaz que tiene otra cabeza (risas). Porque es zurdo, físicamente es más grande, tiene una velocidad muy importante y una calidad diferente, después obviamente que hay que estar dispuesto a hacer el sacrificio y bancarse algunas cosas que va en el carácter de cada uno. Yo creo que en cuanto a condiciones estamos muy parejos y las otras cosas influyen bastante para llegar, quedarte en el camino o jugar en otra categoría.
-¿Existe en el deporte el miedo a ganar?
-Yo creo que a ganar no, a perder seguro. Eso es lo que diferencia a los grandes jugadores, el que menos miedo tiene es el que más posibilidades tiene de ganar y se ve en todos los deportes, golf, tenis, etc. Un jugador con miedo puede ser un problema y me ha pasado. En mis 6 primeros meses en Porto tuve miedo, no a perder, sino a equivocarme y eso me llevaba a equivocarme más aún. O sea, intentaba hacer las cosas fáciles, asegurar un pase a un compañero que estaba a cinco metros y la daba mal, cosas así.
-Hay un lector especial, a la vez agresivo y simpático, que cuestiona si ¿es verdad que sos hincha de Independiente de Avellaneda?
-(Sonríe). Naaa, soy de Racing.
-Y también pregunta, ¿qué se siente salir campeón cuatro veces estando en el banco de suplentes? Y enumera los casos del Preolímpico, Juego Olímpicos, Inter y Porto, pero le aclaramos que en el Preolímpico fuiste titular.
-Sí, en el Preolímpico jugué todos los partidos de titular. Pero es como todo, el que jugó al fútbol sabe, es verdad que me tocó estar en tres grandes equipos donde participé menos que los titulares pero hice goles, corrí, marqué un poco menos que los titulares, pero me siento partícipe y me alcanzó para salir campeón. Igualmente la gente habla de eso, pero sino sería un equipo de once y con once jugadores nadie sale campeón. Ser titular es mucho más gratificante, yo jugué más de 30 partidos este año y fui 8 ó 10 veces titular pero me siento de la misma manera campeón y la participación que tuve es importante sino no me querrían comprar.*
¡Leandro Peredo ganó cerca del cierre!
El concurso cerraba a las 15 del miércoles 28 de mayo y el lector que resultó escogido por Mariano González envió su correo a las 14.39 de ese mismo día.
La pregunta, su respectiva respuesta y por qué la escogió Mariano:
-¿En qué estabas pensando en el entretiempo del partido Boca 3-Racing 4, cuando Racing perdía 2-0 en la Bombonera y se venía la noche? ¿Imaginaste un desenlace como el que hubo, dándose en ese partido -creo yo- lo que finalmente fue tu salto al fútbol europeo? (Leandro Peredo. DNI 30.062.172).
-Sí, mirá lo que voy a contar. Me acuerdo que tenía dos pares de botines Nike muy parecidos, solamente cambiaban en el color. Yo jugaba siempre con los mismos y ése día no sé porqué me puse los otros en el primer tiempo y había jugado mal, me los cambié? (piensa) esto nunca lo conté, no lo sabe nadie. Me los cambié y anduve mejor después (convirtió el tanto del triunfo agónico) pero estaba preocupado no solamente porque no había jugado bien sino porque pensé que nos iban a golear, veníamos jugando mal y luego de la charla con el técnico (Ardiles) corregimos algunas cosas y salió mejor.
Mariano González, al final de todas las consultas, pidió releerlas rápidamente y luego confesó: ?Elegí la del entretiempo de Boca-Racing porque el que pregunta debe ser hincha de Racing y porque nunca me habían preguntado eso?.
El ganador deberá comunicarse con la Redacción de El Eco de Tandil para la entrega del premio o escribir a luispepoibarra@yahoo.com.ar.*
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