Marín criticó las trabas para la reapertura del Policlínico, al cambiar las condiciones del país
Edgardo Marín, uno de los propietarios del ex Policlínico Ferroviario que el año pasado llevó adelante diversas acciones con el objetivo de comprar la parte a sus socios y reabrir el centro de salud, anunció que el viernes 24 concurrirá a una audiencia convocada por la Justicia.
El profesional dijo a Multimedios El Eco que ?la situación había entrado en un impasse, no por decisión mía ni de la gente que me acompaña sino judicial?, ya que ?se paró el remate varias veces?.
Tras presentaciones de sus asesores legales ante cámaras azuleñas, ?fuimos citados a una audiencia para el 24 de abril. Estaré presente y escucharé lo que nos tiene que decir la Justicia en estas instancias?, indicó Marín.
Durante el programa ?Disculpe las molestias? (Tandil FM 104.1), Marín acotó que ?lo único que tengo entendido es que hay una sentencia; se había pedido a un martillero que la ejecute, ya que era un remate judicial. Eso es lo único que se tiene que resolver y no demorar más?.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl paso del tiempo
Para Edgardo Marín, las demoras ?lo único que hicieron es retrasar una alternativa de que la ciudad de Tandil y Villa Italia tengan un efector de salud. Lo trasladaron en el tiempo y todos sabemos que la Argentina y el mundo hoy no es lo que era hace un año, por lo que en definitiva han agravado situaciones?.
Recordó que el año pasado ?tenía ya hablado y ciertos compromisos para ponerlo en funcionamiento, los que obviamente -con el tiempo pasado y al no tener una resolución- han quedado en la nada?.
Marín enfatizó que el paso del tiempo ?lo único que hacen es deteriorar al Policlínico, porque obviamente algo que no se mantiene se deteriora?.
Posteriormente, recordó que ?el Policlínico tiene dos dueños. Uno de ellos soy yo, que hice una oferta de compra que la otra parte no aceptó. Inicié una división de condominio que llegó a una sentencia y el remate se suspendió tres veces. Todo esto lleva más de cinco años?, dijo con indignación.
Acotó que ?todos sabemos qué es lo que pasa con la Justicia en este país. No voy a hablar de ello. Es vox pópuli la opinión popular de lo que sucede. Si los que tienen que impartirla no la imparten, ya no sé que decir…?, exclamó.
Cuanto antes mejor
-¿Cuál fue su última oferta?
-En su momento, hace más de tres años -antes de iniciar el juicio-, ofrecí 600.000 pesos. Había hecho una propuesta de pagarlo en diez cuotas y su no aceptación motivó el juicio.
-Si se destraba la situación, ¿está firme la posibilidad de que se abra un nuevo centro de atención de la salud?
-Mi decisión es que eso sea un centro de salud. Obviamente que las condiciones no son las mismas y probablemente tampoco lo son los tiempos de apertura. Lo que uno en determinado momento pretendía en calidad y equipamiento, probablemente me demore en poder conseguirlo, ya que los créditos que habitualmente tienen estas empresas hoy no están.
Habrá que ver cómo nos acomodamos. En definitiva, cuanto más se demore esto, peor es.
-¿Qué opina de quienes decían que no se cumplirían sus promesas, que iba a haber un vaciamiento o se iba a transformar en otra cuestión? ¿Por qué han discutido desde la otra parte tanto a su figura?
-No sé. Estarían seguros de que podían manejar a la Justicia. Para afirmar eso, déjenme hacer. Si no hacía, que hablen todo lo que quieran.
Convengamos que esto lo hago con mi plata, que nadie me dio nada, que el Estado no me dio nada y, en definitiva, todo lo hice con lo mío. Esto es como el perro del hortelano: no quiero… ni dejo.
Del otro lado tendrían que hablar y explicar por qué no quisieron y por qué no dejaron.
-¿Tiene pensado venir a la ciudad?
-Sigo teniendo contacto con la gente de Villa Italia. Mi actividad se desarrolla en Buenos Aires y me es imposible instalarme en forma definitiva si no tengo algo firme.
Voy a ir un par de días antes de la audiencia y hablaré con la gente. Los voy a poner en conocimiento porque creo que es mi obligación y mi deber decirle en qué situación está, a pesar de que mis abogados y yo les hemos explicado cuál es la situación judicial.
Por más que quiera, si estoy atado de pies y manos, es poco lo que puedo hacer.
-No se lo nota con muchas expectativas…
-Para nada, porque esto era algo tan simple. Era decir: se remata y se acabó. No sé cuáles son los intereses que se están protegiendo atrás de todo esto. En algún momento se sabrán, porque todo se puede ocultar hasta un determinado tiempo y después todo sale a la luz. Después, los responsables pagarán, obviamente.
-¿Evaluó sentarse a hablar con el Intendente para que pueda mediar en el conflicto?
-No me cabe la menor duda que si puedo lograr tener una ayuda para que alguien destrabe esto -llámese el Intendente, los medios o quien sea- no tengo problemas en sentarme.
Sé que el Intendente es un profesional y no creo que en ningún momento se oponga a esto, al contrario.
Hay algo que no puedo entender nunca: más allá de que se necesita otro efector de salud, esto es una fuente de trabajo que se abre. No voy a llevar gente de Buenos Aires, sino que trabajaré con gente que vive en Tandil. Hasta de esa parte, los mismos dueños, que son de Tandil, se despreocupan y no se interesan.
Ojalá que el Intendente medie y se destrabe esto.
-¿El problema es sólo una cuestión de dinero?
-Tal vez sea algo personal. A veces, algunos profesionales del interior ?me ha pasado como médico- te miran con desconfianza y no te quieren. Cuando te conocen se dan cuenta que somos todos iguales, vivamos donde vivamos. La verdad que desconozco por qué se ha trabado todo esto.
Quiero dejar bien en claro que la idea original de ese Policlínico -la compra, los contactos y la oferta- fue mía. Ellos (por sus socios) no me trajeron el negocio. Yo se los llevé para poder hacer con la comunidad médica de Tandil un policlínico.*
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