Mármoles Roa cumple 30 años de vida comercial
-¿Siempre se dedicó al mármol?
-Mi familia paterna estuvo vinculada al rubro de la construcción. Mi abuelo, albañil; mi padre y su hermano, constructores, y mi hermano, ingeniero civil, ya fallecidos.
En el año ´66, cuando terminé la secundaria, comencé a trabajar junto a mis hermanos en la empresa constructora de mi padre, por un tiempo de cinco años y medio. En el año ´71, la obra pública se redujo y terminamos inexorablemente en un quebranto.
Si tiempo después no hubiera fallecido mi hermano, seguro con él hubiésemos reflotado la empresa.
De esos años me llevé dos cosas importantes que se valoran con el tiempo: un principio ético que mis padres marcaron a fuego y una gran experiencia en la construcción.
-¿Cómo se inicia como marmolero?
-En ese entonces no tenía un mango y Julio Jarque me ofreció hacer unos trabajos de albañilería en el taller de marmolería que estaba instalando en donde funciona en la actualidad, y terminé quedándome 5 años y medio, haciendo distintos trabajos y colocando mármol. Simultáneamente, fui aprendiendo el oficio.
-¿De qué manera se inicia por su cuenta?
-En abril del 73, buscando algo mejor, fui a ofrecerme a la antigua marmolería de los hermanos Ulloa. Sin mucho protocolo Juan, el más chico de los hermanos, me dejó su lugar porque estaba un poco cansado.
Y allí comencé, con lo único que tenía: coraje.
José, el hermano mayor de los Ulloa, también se retira unos meses después. Así, quedé solo y comience a remar? y mucho, tratando de ir incrementando la clientela, porque no me conocían como idóneo en el oficio. Por supuesto que contaba con la ayuda técnica, y el apoyo espiritual y muchas veces financiero de la familia Ulloa.
Esta marmolería se había fundado en el año 1905. Comenzó funcionando en la esquina de Rodríguez y Mitre, donde hoy está instalado Siquet. Luego se trasladó a Mitre 767.
Años después, con las facilidades que me dieron tanto Juan como José y sus hermanas Ana y María, pude comprarles las cinco antiguas maquinas (foto). No eran herramientas competitivas y eso me hacía dificultoso el camino.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email?A pesar de las crisis
nunca bajé los brazos?
-Cuando se independizó, ¿cómo era la situación política y económica del país?
-Los que ya tienen algunos años se acordarán de la frase de un ministro de economía que dijo: ?El que apuesta al dólar, pierde? y dos días después, devaluó el 500 por ciento. Bueno, fue en ese momento que yo comenzaba. La política económica pocas veces te ayuda, pero sin duda esa vez me perjudicó.
Había mucha desconfianza y el costo del dinero era caro como fue casi siempre en Argentina. Por lo general, los períodos predevaluatorios se sienten en los mercados mucho antes de que devalúen y son de gran incertidumbre. El gobierno militar había hecho lo imposible para lograr esa situación.
Tardé mucho tiempo en poder hacer una base medianamente sólida para poder producir lo suficiente para mantener la familia. Ni hablar de competir.
-Por aquel entonces, ¿cómo era su situación personal?
-Yo estaba más seco que una chapa. Vendí un Fiat 1600 para comprar algunas herramientas. Por un tiempo mi único medio de locomoción fue una bicicleta.
Comimos mucho arroz y fideos, pero lo más importante fue que ya era cuentapropista. Debía cuidarme, en los comienzos un simple error te deja mal parado. No tenía chapa y encima, la responsabilidad de estar continuando con una marmolería casi centenaria. Sus dueños vivían en el mismo edificio donde funcionaba y podían monitorear mi evolución. Debía dejar bien sentado el prestigio de ese taller. Ana y María Ulloa eran muy cuidadosas y con justa razón, porque yo estaba llevando adelante un tácito legado de su padre.
A pesar del momento, de la competencia y de los vaivenes políticos, nunca bajé los brazos.
-¿Y la situación de la construcción en Tandil?
-En ese momento había en Tandil algunas obras públicas, y el resto obras chicas.
Las grandes obras las veía pasar, sólo podía arrimar en las obras domésticas. Las grandes empresas no me veía como una opción.
En ese momento, la construcción como negocio inmobiliario era incipiente. Hoy hay complejos de viviendas por todos lados. Tandil es uno de los mayores polos de desarrollo de la Argentina.
Con el tiempo y gracias a distintos factores, el sistema edilicio fue mejorando y creciendo.
El incremento en las matrículas universitarias de la Unicén hizo que se ampliara el mercado de alquileres. Esto fue muy beneficioso para Tandil.
También ahora todos saben que es preferible invertir parte de sus ahorros en remodelar su casa antes de que el gobierno le meta otro corralito o le reduzca sus ahorros con una devaluación.
En su mayoría éramos ingenuos. Hoy la construcción es un buen resguardo para mantener el valor del capital. Gracias a Dios, porque este rubro es el mayor generador de empleo.
La renta en Tandil se mantiene en un buen valor a pesar de la crisis, cosa que no ocurre en otras ciudades. Eso muestra que el poder adquisitivo en esta ciudad es mejor que en otras.
La suerte de Tandil es la diversificada actividad económica que posee.
-¿Hoy Mármoles Roa es una opción en Tandil?
-No sólo en Tandil, también en la zona y ya ingresé al mercado de Capital Federal.
En el año 1991 hacía 45 metros cuadrados por mes; en el año 2001 hacía 90 metros cuadrados por mes: un incremento de cuento por ciento en 10 años
El promedio de los últimos 6 meses es de 245 metros cuadrados: un incremento de 270 por ciento en 8 años.
En el mes de enero del corriente llegué a 280 metros cuadrados.
-¿A qué se debe el incremento?
-El objetivo siempre fue brindar un buen servicio. Tengo que reconocer que hasta hace un año veníamos bien, pero hoy tengo un atraso en la entrega del orden de los 15 días. La gente nos aguanta, pero no se puede estar entregando trabajos atrasados porque el comentario es malo, aparte no te permite salir a buscar trabajo afuera.
Ahora cuento con un equipamiento recientemente instalado con maquinarias de última generación, con la más alta tecnología para la producción de mármoles y granitos y cuarzo sintético, que me permitirá incrementar la producción y acelerar el plazo de entrega.
-¿Cuál es el origen de las máquinas adquiridas?
-Son de fabricación nacional. La planta se encuentra instalada en General Pacheco. El 80 por ciento de la producción se exporta a todo el mundo. Es una empresa orgullo de la industria nacional.
-¿Qué es el cuarzo sintético?
-El granito natural está compuesto por feldespato, mica y cuarzo. Este nuevo producto, nacido en el año 1990, es un compuesto con el 94 por ciento por cuarzo. Sólo el zafiro, el topacio y el diamante son más duras que el cuarzo. Cuenta con tecnología antibacterias que garantiza máxima higiene.
Europa consume este producto casi en su gran mayoría para satisfacer la demanda de mesadas, como también en pisos de alto tránsito, dado que su dureza garantiza la inalterabilidad. El cuarzo tiene una alta variedad cromática permitiendo la más bella conjunción decorativa.
A quienes venimos trabajando la piedra, nos cuesta aceptar el cambio. Es inexorable.
-¿Y el costo?
-Con respecto al granito el precio del cuarzo es más caro, pero con respecto a como se han incrementado la gran mayoría de los materiales de construcción, grifería, aberturas, maderas, etcétera, su valor es competitivo.
Es necesario ?agudizar el
ingenio y bajar los costos para
penetrar fuerte en el mercado?
-Volviendo a la historia, ¿en qué año se radica en la avenida Del Valle?
-Por algún tiempo trabajé en los dos talleres. Definitivamente, en el año 1991.
-¿Con máquinas y taller propio dejó de pagar alquiler?
-Con el traslado de la fábrica a Del Valle se cumplió un anhelo, el de la casa propia, dando comienzo a una etapa de gran expectativa. Si bien se ahorraba por un lado, se incrementaron muchos costos. Primero trasladé las máquinas de la calle Mitre y luego renové en el 1997 el parque de maquinarias, incorporando dos nuevas que hoy acaban de ser reemplazadas.
-¿Hay maquinarias más modernas o complejas que las instaladas?
-El equipamiento instalado recientemente es lo máximo en tecnología para la producción no estandarizada. Sólo hay maquinarias de mayor producción para los productos estándar cuyo consumo es muy bajo en esta plaza.
También hay maquinarias para hacer artesanías. La semántica distorsiona el valor del producto, dado que las artesanías dejan de ser tales cuando son hechas con una máquina.
-¿La producción de materia prima, canteras o corte de piedra se puede hacer en Tandil?
-El granito de Tandil para hacer trabajos ornamentales, a pesar de ser el más duro del mundo, no tiene aceptación en el mercado como para hacer inversiones importantes.
Menos mal, porque tendríamos una discusión con los preservacionistas.
Instalar las máquinas para cortar bloques en Tandil no es lo más apropiado, porque si los mismos no son extraídos de esta ciudad no tiene sentido traerlos de San Luis porque se encarecen los costos por flete. Aparte, en otras provincias todavía existe la promoción minera.
-¿Cuál de los trabajos realizados le causó mas satisfacción?
-Hace unos años, tal vez 10, llegaron a la fábrica dos señores con intención de que les presupuestara una pila bautismal. Para ese entonces yo ya había hecho cinco pilas bautismales y había inventado un sistema para que fueran rodantes. Así son desplazadas al centro del templo en el momento de bautizar. De la conversación se deducía que ellos conocían ese sistema.
Luego de llegar a un arreglo económico, pregunté para dónde era. Grande fue la sorpresa cuando me dijeron que era para la Capilla de la Escuela Juan Vucetich.
Venir desde La Plata a contratar ese trabajo es realmente un orgullo habiendo tantas marmolerías en Capital y el gran Buenos Aires.
Nunca me quisieron decir quién los había recomendado.
-¿ Otro trabajo que recuerde importante?
-El año pasado hice trabajos para casa FOA.
FOA es la mayor exposición de interiores de la Argentina, por la selección de los expositores y por ser a total beneficio de la Fundación Oftalmológica Argentina. Trabajaron varias marmolerías y a cada una se le asignaron trabajos con distintos estudios de arquitectura y decoración.
-¿Se considera un artesano del mármol?
-No, nunca lo fui ni me despertó interés. Uno tiene que hacer lo que lo hace sentir bien. A mí me gusta el taller. Siento la necesidad de proyectar constantemente a corto y mediano plazo. Me considero un empresario inquieto y muy medido.
-¿Cuál es el siguiente objetivo?
-De aquí en adelante hay que agudizar el ingenio y bajar los costos para penetrar fuerte en el mercado.*
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