Martha Bianchi habló sobre el tráfico de mujeres y niños, el último año, en el país
-Nos gustaría saber cómo trabaja la ONG La Mujer y el Cine.
-Esta organización tiene ya veinte años de tarea ininterrumpida, de estimular a las mujeres en la medida que podemos, a través de distintas acciones, a ejercer roles de liderazgo en el cine y promover, difundir una producción creativa que no siempre cuenta con el apoyo de circulación y exhibición. Es un puente entre los distribuidores, el público haciendo que algunas películas circulen en ámbitos más comerciales. Y esto ha pasado con los festivales que hemos hecho durante años y también llamamos la atención sobre la importancia de la mujer detrás de la cámara, un rol que ha sido bastante difícil para ellas; si bien se fueron incorporando lentamente a medida que fueron irrumpiendo en los diferentes ámbitos sociales alrededor de los ´80. Antes, eran excepciones. Especialmente en nuestro país a fines del siglo pasado y principios de éste se produce una gran eclosión de mujeres dirigiendo cine que mucho tiene que ver con la cantidad de escuelas de cine donde estudian varones y mujeres. Se animan más a dirigir, en proporción, ellos, antes que las mujeres, por ahora. Estas tienen que hacer un camino que significa demostrar más porque estuvimos siglos sin participación en el ambiente público y eso hace que todavía estemos demostrando y prueba de ello es que las mujeres son las mejores alumnas en las escuelas de cine, en las universidades, en los colegios secundarios. Son doblemente estudiosas por un problema de arrastre histórico y eso no siempre se refleja después en los espacios de decisión. Pero cada vez caminamos con paso más firme.
-¿Continúa con la gira por el país con películas sobre la trata de mujeres y prostitución?
-En el Instituto de Cine Nacional y Artes Audio Visuales cubrimos un programa de género que se propuso varios objetivos que están cumplidos. Uno fue la restauración del Premio Opera Prima Mujer, que en este momento está evaluando el jurado los 30 trabajos presentados para un largometraje con 650 mil pesos de premio. El IX Concurso de Cortos La Mujer y el Cine, el programa que el Incaa tomó dada la experiencia positiva que había tenido la ONG ya que por esos concursos pasaron la mayoría de las actuales realizadoras argentinas, consideramos que era una vidriera, un estímulo para que las chicas sigan trabajando. La otra pata de este programa es cine con género que comprende Violencia y Relaciones de Poder y otro sobre Tráfico y Trata de Mujeres y Niños. Son jornadas de dos días ?de Tilcara a Tierra del Fuego-, llevo películas dirigidas por hombres o mujeres que sirven de disparador para el debate para hacer prevención, información para que la gente que atraviesa esa problemática sepa qué mecanismos y recursos existen para salir adelante y hacer conciencia y sensibilizar. Tratamos de que llegue a todo el público haciendo un trabajo conjunto con organizaciones gubernamentales y no gubernamentales. Un especialista en el tema da un taller de capacitación para gente que quiera seguir trabajando la temática, ya que lo que nosotros hacemos es movilizar a través de lo emocional.
-¿Es tan así que la trata de blancas es el segundo gran negocio del mundo?
-Ha superado al tráfico ilegal de armas y mueve 32 mil millones de dólares. El tráfico de drogas y de personas compra policías, jueces, políticos de todo el mundo y en todas las provincias argentinas. Tenemos una cantidad de chicas desaparecidas de entre 14 y 23 años que el último año son ya casi cerca de 600, a las que están llamando ?las desaparecidas de la democracia?.
-De todas las películas que ha filmado, ¿cuál es su preferida?
-?Made in Argentina?, sin duda. Primero la hicimos en teatro, la llevamos de gira por el país y el exterior y después pasó a la pantalla grande y en teatro la continuó, entre otros, Víctor Laplace.
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