Martínez Pérez cuestiona a la directora del Mumbat
"Como artista plástico llevo más de dos años sufriendo las características de personalidad de la señora que la llevan a ejercer su cargo con autoritarismo y soberbia tal como he manifestado”, comenzó diciendo.
-¿Por qué no nos aclara un poco más?
-Desde el 2005, por decisión del entonces director del Museo, Rubén Betbeder, el Salón de Pintura Arte Tango Tandil organizado por el Grupo Cultural Apóstoles del Tango, comenzó a realizarse en dicho lugar habida cuenta de la cantidad de público que convocaba y de que el Museo debe dar lugar ha hechos que, surgidos como en este caso, por autogestión, promueven la cultura tanguera a través de la pintura y de distintas manifestaciones artísticas. Sin embargo, cuando la actual Directora se hace cargo empezaron los inconvenientes, o no lo consideraba en la agenda del año siguiente, lo que significaba cambiar la fecha del Salón a otras totalmente inconvenientes, o reducía el tiempo de exposición sin avisar, no daba las invitaciones a distribuir o lo hacía a último momento. Cuando mencionaba las actividades que el Museo realizaba con otras organizaciones u otras instituciones jamás mencionó al Salón de Tango aún en ocasión del Día del Artista Plástico, en el 2008 o 2009 que la exposición estaba abierta en el Museo, la omitió al punto de no invitar a los presentes a la misma y, llegado el 2009, me entero por este diario que, a una semana de la fecha que correspondía al Salón y cuando justamente el Tango era declarado Patrimonio de la Humanidad, la directora Indiana Gnochini decidió borrarlo del calendario. Así como así. El Salón estaba y está declarado de interés municipal y provincial pero eso fue pasado por alto por la funcionaria que lo borró de un plumazo y no tuvo ni el respeto ni el coraje para comunicarnos su decisión.
-¿Qué pasó entonces?
-Inmediatamente conseguimos que la Universidad entienda la importancia de los objetivos del Salón y, con la premura del caso, en el mismo año se organizó en el Salón de los Espejos debiendo asumir una serie de inconvenientes en la organización por la falta de tiempo. Desde entonces lo realizamos allí y pese a la funcionaria y a algunos de sus amigos, la convocatoria sigue teniendo repercusión y este año, con premios en dinero, se organizará el decimotercer Salón.
-¿Lo habla desde el dolor del organizador?
-No, no solamente, ya que la actitud de la directora al parecer no sólo fue con el Salón de Pintura Arte Tango, donde demostró además su total ignorancia sobre la significación del mismo, ahora es con los empleados y, como dije antes, lo sufrí sobre mi persona ya que, como artista plástico me discriminó totalmente, dejó de enviarme invitaciones a las muestras y pese a mi extenso curriculum y antigüedad no me menciona en el libro que hizo el Museo sobre los primeros pintores de Tandil siendo que participé desde el principio con todos ellos y tengo fotos y recortes periodísticos que así lo atestiguan.
-¿No se lo invita a exponer en las salas museístas?
-Ni en el Museo ni en ningún otro lugar simplemente porque no pertenezco a su círculo de amigos ni a la tendencia posmoderna que ella defiende a rajatabla sin informarse siquiera del modo de pensar de países europeos con años de historia en la cultura y en las artes. A la señora le gusta el “todo vale” y eso es lo que promueve. No vale el estudio, la disciplina ni la trayectoria. Eso “ya fue”. Así, durante su gestión hemos visto en el Museo de todo.
-¿Lo cree tan así?
-Sí, Tal vez, para que el que se pare frente a “la obra” se pregunte “¿Y esto? ¿Será que yo no entiendo? Ah, debe ser para especialistas” y ahí aparece la funcionaria con su labia impecable explicando lo inexplicable. Ya no se trata entonces sólo de actitudes autoritarias o de soberbia sino del gran mal que se le ocasiona a los artistas, al arte en general y a la ciudad en particular cuando, un referente importante, como es el director o directora de un Museo prestigioso como el de Tandil decide dirigirlo como si fuera suyo olvidando premisas fundamentales. Alberto Castillo decía “Soy la voz del pueblo y para mi pueblo” y desde esa premisa llegó al mundo enalteciendo la cultura tanguera. No es casualidad cómo le fue. Somos responsables constructores de nuestro destino, para bien o para mal.
-Se dejó entrever desde el Municipio que el episodio con los empleados podría estar enmarcado dentro de la campaña política, ¿qué dice?
-Esto no tiene que ver con las elecciones, ni con ningún partido político. ¿Queda claro? Acá hay alguien ocupando un cargo que siempre le quedó grande. ¿No será momento de preguntar y cuestionar cómo se llega a esos puestos y poner manos a la obra para lograr acercarnos cada vez más a la excelencia?
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