Más circo y menos educación
Señor Director:
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn el mes de junio, casualmente pocos días antes de las elecciones en las que obtuviera una aplastante derrota el partido que lidera el ex presidente Néstor Kirchner, fue entregado por medio de la Coordinación Provincial de Políticas Socioeducativas, dependiente de la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas, un adelanto económico del Programa de Becas de Inclusión.
El mencionado adelanto solamente alcanzó a $150, suma ínfima (aún creyendo en los mentirosos índices de inflación presentados mensualmente por el INDEC), con la que seguramente ninguno de los funcionarios nacionales ni provinciales de los que depende la organización y liquidación de estas becas puede adquirir los materiales indispensables para que sus hijos concurran a la escuela.
Originalmente el Programa Nacional de Becas de Inclusión consistía en ayudas económicas de $900 y/o en la disponibilidad de aportes financieros para el traslado a la escuela, de los cuales serían beneficiarios chicos de 6 a 18 años que se encontraran excluidos del sistema educativo, de manera que pudieran reintegrarse al mismo.
De las mencionadas, los gobiernos nacional y provincial deben aún $750 a cada uno de los más de 50 estudiantes becados de este distrito. Podrían aducir, como consecuencia de un Estado en quiebra, que no poseen fondos para pagar estos montos, sin embargo un argumento de esta clase no tendría solidez, ya que este Programa Nacional de Becas obtiene sus ingresos del Fondo Escolar para la Inclusión Educativa, conformado por diferentes aportes financieros de Organismos de Crédito Internacionales (BID, Banco Mundial, FMI?) y con contribuciones millonarias, que deberemos reintegrar luego todos los argentinos con el pago de nuestros impuestos.
No solamente como consejera escolar, sino también como ciudadana, siento vergüenza de un Gobierno Nacional que últimamente sólo se preocupa por el tratamiento de una Ley de Medios Audiovisuales que atañe a un pequeño número de personas y de empresas monopólicas, olvidando que más del 25 % de la población de nuestro país no alcanza los niveles mínimos de ingresos económicos, además de desconocer el descenso de la actividad industrial y el empleo, y la prevalencia de una tasa de inflación que supera los dos dígitos. También el absurdo de esta situación alcanza a un Gobierno Provincial que únicamente asiente y consiente los caprichos de la clase política nacional, dejando de lado las necesidades de quienes representa. En este contexto será preciso perseverar en nuestros reclamos para que aquel segmento de la población, postergado por un sistema político preocupado únicamente por su imagen mediática y sus aspiraciones políticas, posea los ingresos económicos imprescindibles para enviar a sus hijos a la Escuela.
Quizá la falta de determinación para liquidar estas partidas fuera menos aberrante si las sumas monetarias salieran de las arcas del Estado, pero no es así. El dinero para pagar las Becas de Inclusión existe. Seguramente -como me comentara alguna vez una de las asesoras del ex Ministro de Educación de la Nación, Prof. Juan Carlos Tedesco- estancado en una cuenta de algún banco, a la espera de una decisión política que permita su distribución.
Tratados Internacionales, la Constitución Nacional, la Ley Nacional de Educación, La Constitución de la Provincia de Buenos Aires, la de Ley Provincial de Promoción y Protección de los Derechos del Niño y la Ley de Educación de la Provincia de Buenos Aires, en sus articulados, refieren a la obligación ineludible del Estado para proteger y garantizar el ejercicio pleno de los derechos y garantías de los jóvenes hasta los 18 años, entre ellos, el derecho a educarse.
El olvido de las clases postergadas, la falta de iniciativas a favor del mejoramiento de la calidad de vida de todos los ciudadanos, la desatención de las necesidades educativas de los chicos -entre otras- son claras muestras de ilegalidad y de incumplimiento de los deberes de muchos de nuestros funcionarios públicos. Como ciudadanos, partes de un Estado ausente en materia de políticas sociales a corto, mediano y largo plazo, debemos demandar un desempeño político de nuestros Gobiernos Nacional y Provincial que procure dar respuestas a las necesidades de todos los sectores sociales, ya que los jóvenes excluidos del Sistema Educativo, se encuentran, también, marginados de la sociedad.
Prof. María de los Ángeles Ganderatz
DNI 22671403
Consejera Escolar
Consejo Escolar Tandil
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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