Más de 40 milímetros caídos complicaron el tránsito en distintas zonas de Tandil
La jornada amaneció negra y amenazante, e invitaba a seguir durmiendo otro rato o aunque más no sea a quedarse en casa, refugiado. Minutos antes de las 9 comenzó a llover con furia y no paró hasta entrada la tarde.
De acuerdo a los registros proporcionados por el Servicio de Meteorología de la VI Brigada Aérea, durante la víspera cayeron 41,5 milímetros, en el preludio de la primavera.
Circular por el centro de la ciudad se convirtió en un verdadero acto de paciencia, ya que se armaron largas filas de vehículos que paraban sobre la izquierda para el descenso y ascenso de los pasajeros.
La situación no empeoró gracias a que algunas escuelas suspendieron los actos por el Día del Maestro, lo que ayudó a descomprimir el tránsito.
Desde Secretaría de Inspección confirmaron que todas las escuelas rurales suspendieron las actividades previstas y reprogramarán los actos para conmemorar otro aniversario del fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento.
Por las rutas de la zona la circulación se vio reducida a las personas que se movilizaban hasta sus puestos de trabajo y desde la delegación de Seguridad Vial destacaron que la mayoría transitó con prudencia teniendo en cuenta las condiciones climáticas.
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de los bomberos
Tanto el Cuartel Central de Bomberos como el de Villa Italia recibieron llamados de auxilio por la inundación de viviendas en diversas zonas de la ciudad.
Los efectivos del centro atendieron un caso en Alem 1586, donde se cayó un cielorraso y filtró agua al interior de una peluquería. También acudieron a Alberdi 983, 25 de Mayo 430 y Belgrano 237.
Por otra parte, recibieron pedidos de emergencia de Pueyrredón 274, Marzoratti 1988 y Wascalde entre Pavón y Bariffi.
Los bomberos de Villa Italia trabajaron en Defensa 513 y en Paseo de los Abuelos 1975.
Uno de los lugares a los que ingresó el agua fue al hall del palacio municipal, donde personal de mantenimiento trabajó para secar y evitar que ganara los despachos.
Las calles, el foco
de todas las quejas
También se registró gran cantidad de reclamos de vecinos que llamaron a El Eco Medios de Comunicación para alertar sobre el preocupante estado de diversas calles. Algunas quejas precedieron de Darragueira; Basílico y Ugarte, Pellegrini y Montevideo; Artigas; y Corrientes y Entre Ríos a la altura del barrio Arco Iris.
Por la mañana temprano fue común observar el agua circulando sobre las veredas, aunque a medida que la lluvia cesó en intensidad los desagües comenzaron a canalizar el caudal correctamente.
Por ejemplo, los vecinos de Arana entre 1100 y 1700 señalaron que el agua llegó hasta la línea de las casas, lo que causó alarma por el peligro de que alcanzara el interior de los hogares.
En una recorrida por diversas calles de Villa Aguirre, este Diario comprobó las dificultades que enfrenta la barriada para circular durante las jornadas lluviosas.
La mayoría de las arterias -incluidas las principales- mostraba enormes pozos y pantanos de barro, además de acumulación de material que arrastraba el agua. El estado de las calles empeoraba donde no existe el cordón cuneta. En esas condiciones, salir del hogar y cruzar se volvía una odisea para cualquier peatón.
Los sectores más afectados fueron Darragueira, en todas sus cuadras de tierra y más aún a la altura de la quinta La Florida; Marzoratti, Casacuberta y Caseros, entre muchas otras de la zona.
El Dique, un
espectáculo
El Lago del Fuerte se mostró a pleno en cuanto al nivel, con un enorme caudal de agua que bajaba de la sierras e ingresaba al espejo de agua. El puente ubicado sobre la Senda Aeróbica ?cerca del playón de estacionamiento- quedó escondido por las olas que se formaban en el sector.
Mientras tanto, el geiser seguía funcionando y las aves que habitan el paseo se posaban en el barro, ajenas a una lluvia penetrante que no dio respiro hasta entrada la tarde y disfrutando de un día solitario.
El sector de las compuertas también trabajó con intensidad y en Beiró y Basílico, Villa Italia Norte, la desembocadura del entubamiento del arroyo Blanco se mostró a pleno. El paso del agua iba dejando bolsas y papeles en los árboles, en un llamado de atención para quienes arrojan basura a las bocas de tormenta.
El arroyo Langueyú, que hoy es objeto de obras para concretar su saneamiento, también lució un nivel de agua superior al habitual, ilusionando a los espectadores cotidianos con un proyecto atractivo para Tandil. *
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