Más Lunghi, en su versión popular
Nadie puede negar el impacto que podría tener para Tandil contar con un moderno estadio de fútbol, ni mucho menos con un autódromo. Tampoco, que son anhelos añejos de miles de tandilenses que disfrutan de los dos deportes con más seguidores de la Argentina. Sorpresivamente, el Intendente, mostrando su versión más popular, anunció ambas obras promediando esta semana.
La propuesta, celebrada por los referentes de ambas disciplinas, causó estupor entre la oposición.
El primero en mencionar la posibilidad de construir un autódromo en el marco de esta incipiente campaña “encubierta” había sido Néstor Auza. El ex rector de la Unicén prometió concretar el proyecto si se convertía en intendente, durante una cena “tuerca” celebrada en la Universidad Barrial, hace ya varios meses.
Esta vez más cerca de las pasiones, Lunghi volvió a picar en punta y largó al ruedo otros dos proyectos “estratégicos” sobre el final de una semana en la que cortó las cintas del Centro de Salud Mental y rubricó con la Provincia la regionalización del Hospital de Niños.
Fue sólo eso, un mero anuncio. Nada dijo sobre las características del circuito o del tamaño del campo de juego. Mucho menos, del presupuesto estimativo o de dónde obtendrá los recursos.
Pese a los resonantes adelantos, su jefe de campaña Julio Elichiribehety reiteró que el Intendente se lanzará a mediados de septiembre. Pero, parece que, mientras tanto, el pediatra se entretiene largando a cuentagotas, y de forma inesperada, las propuestas que formarán parte de su plataforma.
Que Tandil cuente con dos polos que atraerán eventos de magnitud ilusiona, entusiasma, permite avizorar la llegada de deportistas de renombre y porqué no, de artistas que elijan el centro sur bonaerense para brindar sus shows.
Tal vez este Lunghi popular ya imagina los carteles en las tribunas de un moderno estadio, similares a los de Daniel Scioli, esos que gobiernan el espectacular estadio Ciudad de La Plata –conocido como el estadio Unico-, donde todavía perduran los ecos de Bono, luego de tres recitales de U2 que hicieron historia.
Muchas veces pensar en grande catapulta a los espíritus inquietos y también los fortalece ante los agoreros de siempre. Tal vez ni el mismo Lunghi esté en el sillón de Duffau el día en que los tandilenses contemplen el nuevo estadio y el autódromo, pero acaso ¿no fue el mismo pediatra el que invitó a la comunidad a seguir soñando proyectos en la apertura del período de sesiones legislativas?
Aquí, otra vez Lunghi, y en su versión más popular.*
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