Más testigos desligaron al imputado del atraco y se desvanecen las expectativas de la acusación
En la nueva audiencia prevalecieron testimonios aportados por la defensa, cuyo contenido no iban a variar de otros testigos que aludieron a que el sospechoso nada tenía que ver con aquel suceso delictivo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEs más, tampoco dudaron en endilgar el hecho a otros “viejos conocidos” que, al decir del acusado como sus amigos, le “plantaron” en el patio de su casa la bolsa con algunos de los elementos robados, en la propiedad de los Marchioni, por una especie de venganza a partir de un conflicto personal poco claro, que intentaron inscribirlo en un asunto pasional.
Testigos del acusado
Tal se detalló sobre la primera jornada, padre e hijo fueron los primeros testigos que se dijeron amigos de Díaz y que afirmaron que la noche del asalto estuvieron con él (en la casa de éstos), drogándose todo el fin de semana.
Carlos y Cristian Del Río dijeron no recordar mucho precisamente por la cantidad de cocaína que por esos días habían consumido, pero no dudaron que desde el viernes hasta el domingo, sin dormir, habían estado juntos, buscando así desligar a su amigo del asalto ocurrido el viernes.
En esa misma dirección iban a comparecer las personas citadas para la ocasión, con el aditamento que fueron contestes con lo que oportunamente el propio imputado dijo, acerca de nombres propios, ex amigos, que fueron los autores del atraco y que le tiraron la bolsa y realizaron la llamada a la policía para “mandarlo en cana”.
También desfiló frente al juez la ex novia de Pico Díaz, quien dijo que esa noche habían mantenido una permanente comunicación vía mensajes de texto.
La joven confió también que a raíz de sus dichos en el expediente sufrió amenazas de parte de quienes sindicaron como los verdaderos autores del hecho.
También otro joven, quien dijo que había formado parte del encuentro de amigos entre los que se encontraba Pico Díaz la noche del asalto, repetiría que a él también le había llegado el comentario de quiénes habían sido los autores del hecho, nombrando al menos dos conocidos para el ardid policial, que por aquellos días mantenían diferencias con el ahora imputado por cuestiones de celos por sus novias.
Cabe consignar que la línea investigativa sobre estos otros sospechosos se profundizó oportunamente, pero no se arribó a nada, ningún elemento se les encontró como para relacionarlos en el caso, como sí ocurrió con Díaz, en el patio de su casa con la famosa bolsa.
Sin mucho más por debatir, el juez Echevarría dio un cuarto intermedio hasta el jueves, cuando las partes realicen sus respectivos alegatos.
Buscado
Sólo queda un interrogante, un testigo citado por el fiscal Gustavo Morey. El buscado precisamente es a quien los amigos y el propio Pico Díaz le endilgan no sólo el asalto, sino también quien le plantara aquellos elementos sustraídos de la vivienda de Marchioni.
Hasta ayer, la policía no lograba hallarlo. Al parecer, con la ayuda de su abogado habría logrado alejarse de las miradas de quienes lo querían en el recinto para escuchar su versión de un caso que, hasta aquí, evidencia una trama oculta que esconde más de lo que se esclarece en los estrados judiciales, y todo parece favorecer al único que fue apresado por semejante suceso delictivo. Las pruebas parecieran escasas para llevarlo a una condena.
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