Más testimonios y peritajes de adn por el misterio de la mujer hallada muerta en su casa
Pasan las horas y se acrecienta el misterio por el hallazgo de la mujer muerta en su casa de avenida Balbín al 1100. Ayer, se propiciaron nuevas diligencias procesales y nada alienta a pensar en un pronto esclarecimiento sobre las causales del fallecimiento.
Como se informó, a estas alturas, fiscalía y personal policial asumieron el caso como una investigación de homicidio, principalmente a partir del primer informe de la autopsia que reveló un contundente golpe en la zona craneana, lo que desestimó consecuentemente el suicidio.
Empero, queda la hipótesis del accidente doméstico, habida cuenta de los escasos indicios hasta aquí hallados para conjeturar en una tercera persona involucrada en el deceso, producto, por caso, de un asalto.
Tal lo detallado en la edición pasada, la víctima llevaba una vida solitaria aunque tenía dos hijas, de las cuales con la que vivía en la ciudad mantenía un trato casi nulo producto de una desavenencia familiar. La otra hija vive en el sur y no hacía mucho tiempo sí había mantenido contacto, incluso con un viaje de la mujer a la ciudad donde reside su segunda hija.
Sobre la posibilidad del asalto en la antevíspera se toparon con otro “inconveniente” que aporte a esa hipótesis. Tras requisar la casa se halló una importante suma de dinero (unos 40 mil pesos y 10 mil dólares) y tampoco se registró la ausencia de objetos de valor económico.
Como se había indicado, la víctima manejaba importantes sumas de dinero a partir de las rentas que cosechaba por el alquiler de más de 10 propiedades, y no se maneja con una inmobiliaria de intermediario, ni tampoco los bancos.
Asimismo, la escena de los hechos tampoco evidenció signos de algún forcejeo o suceso violento. Cabe consignar que sólo hay rastros de sangre en el cuerpo de la víctima y el baño donde fue hallada desnuda. El resto de las dependencias del hogar no da indicio alguno de una presencia extraña. Tampoco en lo concerniente a las puertas de ingreso y egreso a la casa, que estaban cerradas con llave y la misma estaba dentro de la casa de la víctima.
Nada extraño en su entorno
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailA su vez se sumaron nuevas testimoniales a personas del entorno de la mujer, entre familiares e incluso los inquilinos que pagaban su alquiler en mano a la señora en su vivienda.
De los declarantes tampoco se evidencia sospecha alguna. Todos refirieron a un trato normal y no hay elemento que promueva a pensar en alguna inconveniente personal con los citados.
Frente a ello, las expectativas entonces quedan centradas sino sujetas a resultados peritales de algunos elementos secuestrados en una casa, se insistió desde la pesquisa, que no presenta escena alguna compatible con una hecho virulento entre dos personas o más.
En ese mismo correlato se requisó el teléfono celular y la CPU de la computadora que poseía. El diagnóstico es el mismo, nada que aliente a una sospecha. En tren de especulaciones, ahora resta el detalle de las llamadas entrantes como salientes del teléfono fijo.
La noche del 23
Tratando de reconstruir los últimos días, horas de la mujer, se pudo corroborar que la alarma que tenía en su casa fue desactivada a las 20 del día 23. Después, la última vez que se la vio fue esa misma noche regando las plantas del balcón, según supo consignar una vecina que fue testigo y sus dichos constan en el expediente.
Así, se desprende que la muerte de la mujer ocurrió durante esa noche y el 25. No hay otro margen.
Por otro lado, los investigadores recogieron algunos elementos que serán sujetos a peritajes de adn, en pos de determinar algún patrón genético por fuera de la víctima. Dichos elementos son externos a la mujer, dentro de la casa, como del propio cuerpo de la víctima, por caso el análisis de un moretón que se evidenció en su cuerpo y el peritaje debajo de las uñas.
A priori, se dijo que los otros elementos secuestrados con antelación como una barreta y un palo hallado, ya fueron descartados en cuanto a posibles huellas.
También desconcierta a los investigadores que a la hora de inclinarse por un crimen de una persona extraña a la casa, no pudo haber salido de la finca si no tenía llave, cuando las llaves fueron encontradas en la vivienda. Es imposible entrar y salir de la casa de la puerta trasera que daba a una losa, se explicó.
El hecho
Vale reseñar que el cuerpo fue hallado el jueves por la tarde en el interior de la propiedad de avenida Balbín 1026 a raíz de la preocupación planteada por los vecinos que desde hacía varios días no la veían por el barrio.
Ante su ausencia, se contactaron con una de sus hijas que vive en la ciudad, quien ante la imposibilidad de establecer contacto por vía telefónica, autorizó a uno de los vecinos a acceder a la casa gracias a que contaba con una copia de las llaves.
Así, el jueves alrededor de las 15 uno de los habitantes de la cuadra ingresó y encontró el cadáver en el baño. Al toparse con la escena, inmediatamente advirtió al servicio de emergencias 101 Mejorado.
Al lugar acudieron móviles policiales y minutos después entraron a la morada el secretario del fiscal Marcelo Fernández, el jefe de la Seccional Segunda, comisario Jorge López, el médico de policía y el cuerpo de peritos, que no pudieron determinar en un primer contacto las causales de muerte, por lo que solicitaron la operación de autopsia.
El cuerpo de la víctima fue hallado con un golpe en la cabeza en el interior de un baño, donde también se encontró una mancha de sangre. Por ello una de las hipótesis planteadas sobre la base de un examen preliminar apuntó a que la muerte habría ocurrido a raíz de un golpe de un objeto contundente en la cabeza, a raíz de la intervención de un tercero o un accidente doméstico, aunque las fuentes consultadas resaltaron la importancia de aguardar los resultados de la autopsia y los peritajes para establecer fehacientemente lo sucedido.
En efecto, las fuentes consultadas detallaron que la autopsia realizada por el cuerpo forense de Azul dio cuenta que el deceso se produjo por un paro cardiorrespiratorio traumático, a consecuencia de un golpe sufrido en la región craneana.
En ese contexto, se ordenó remitir las vísceras a la ciudad de La Plata, donde se buscará determinar si los pulmones de la mujer presentan lesiones compatibles con una asfixia. u
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