Matías Civale aclaró cuestionamientos sobre la nueva Subsecretaría de Cultura y Deporte
La Subsecretaría de Cultura y Deportes contará con las coordinaciones de: museo, patrimonio histórico, eventos y espectáculos para el desarrollo del calendario cultural; y de proyectos de infraestructura cultural.
También deportes contará con tres coordinaciones en las áreas de: deporte social, barrial y departamento de educación física, de deportes federados y de pruebas y eventos deportivos, y otra dirigida puntualmente al mantenimiento y desarrollo de la infraestructura deportiva.
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“No al bajón cultural”
La convocatoria dice: “La Multisectorial por los Medios Públicos, entre cuyos integrantes se encuentran trabajadores de la cultura, convoca a los ciudadanos tandilenses a manifestarse a favor de la cultura y en contra de la desjerarquización de la hasta hoy Dirección de Cultura de la Municipalidad que según trascendidos sería rebajada a Coordinación en conjunto con deportes. Porque queremos que sea secretaría, por más presupuesto para cultura, convocamos para el martes 20 de diciembre a las 18 horas frente al Monumento a los Compañeros Desaparecidos”.
La respuesta
-¿Cómo recibieron la convocatoria del “No al bajón cultural”?
Matías Civale: -Llama la atención en el sentido de que, a través de redes sociales, mail y algunas declaraciones, algunos actores están planteando una convocatoria en defensa de la cultura, del nombramiento de un cargo, como si ese simple hecho implicara, por sí mismo, una modificación sustancial al proyecto de gestión que tiene el gobierno con cultura. Esos mismos actores no dijeron nada el día que la universidad eliminó la secretaría de cultura.
Puntualmente, en el caso del Municipio llama la atención, porque en el área de cultura hubo un reconocimiento mayor y se dio una jerarquización de cargos y presupuesto.
-¿Qué te parece que lleva a este grupo a hacer el reclamo?
M.C.: -Se inicia una nueva gestión, aún no hay presupuestos aprobados. Esta gestión tiene una historia de ocho años donde ha fijado la cultura como prioridad, por eso nos llama la atención. Creo que tiene que ver más con intereses políticos que otras cuestiones.
Se trata de cuestionar decisiones de un gobierno legitimado en las urnas y me parece que los dos espacios que más aportaron a la cultura fueron la Universidad y la Municipalidad y nosotros estamos planteando una jerarquización del área.
-Cuando hay cambios se generan expectativas y debe incluirse la posibilidad de debatir y discutir…
M.C.: -Yo les preguntaba si ellos conocían la propuesta y el presupuesto que se iba a desarrollar y no… Entonces, manifestar sin saber si va a haber bajón o no… mejor vayamos y pidamos una reunión para escuchar.
-¿Se ha ofrecido un espacio de diálogo?
M.C.: -No hubo ni siquiera un pedido. Nosotros nos juntamos mucho, por ejemplo, esta semana nos reunimos tres veces con las murgas para dialogar con la gente de Carnaval. Dialogamos con cada uno de los sectores. Esto, en vez de plantear desde el diálogo, se plantea desde la manifestación, y es legítimo, pero llama la atención que antes de plantear el diálogo se haga la manifestación, sin saber bien lo que va a suceder.
Y éste ha sido un gobierno que se plantea el diálogo, las decisiones no se han tomado unilateralmente. Hemos dialogado prácticamente con la totalidad de los actores.
-¿Cómo recibieron la convocatoria del “No al bajón cultural”?
Matías Civale: -Llama la atención en el sentido de que, a través de redes sociales, mail y algunas declaraciones, algunos actores están planteando una convocatoria en defensa de la cultura, del nombramiento de un cargo, como si ese simple hecho implicara, por sí mismo, una modificación sustancial al proyecto de gestión que tiene el gobierno con cultura. Esos mismos actores no dijeron nada el día que la universidad eliminó la secretaría de cultura.
Puntualmente, en el caso del Municipio llama la atención, porque en el área de cultura hubo un reconocimiento mayor y se dio una jerarquización de cargos y presupuesto.
-¿Qué te parece que lleva a este grupo a hacer el reclamo?
M.C.: -Se inicia una nueva gestión, aún no hay presupuestos aprobados. Esta gestión tiene una historia de ocho años donde ha fijado la cultura como prioridad, por eso nos llama la atención. Creo que tiene que ver más con intereses políticos que otras cuestiones.
Se trata de cuestionar decisiones de un gobierno legitimado en las urnas y me parece que los dos espacios que más aportaron a la cultura fueron la Universidad y la Municipalidad y nosotros estamos planteando una jerarquización del área.
-Cuando hay cambios se generan expectativas y debe incluirse la posibilidad de debatir y discutir…
M.C.: -Yo les preguntaba si ellos conocían la propuesta y el presupuesto que se iba a desarrollar y no… Entonces, manifestar sin saber si va a haber bajón o no… mejor vayamos y pidamos una reunión para escuchar.
-¿Se ha ofrecido un espacio de diálogo?
M.C.: -No hubo ni siquiera un pedido. Nosotros nos juntamos mucho, por ejemplo, esta semana nos reunimos tres veces con las murgas para dialogar con la gente de Carnaval. Dialogamos con cada uno de los sectores. Esto, en vez de plantear desde el diálogo, se plantea desde la manifestación, y es legítimo, pero llama la atención que antes de plantear el diálogo se haga la manifestación, sin saber bien lo que va a suceder.
Y éste ha sido un gobierno que se plantea el diálogo, las decisiones no se han tomado unilateralmente. Hemos dialogado prácticamente con la totalidad de los actores.
Cambios
-¿Por qué deciden reunir cultura con deporte a través de la subsecretaría?
M.C.: -Entendemos que debíamos trabajar articuladamente en una agenda única que, a veces, se superponía y donde hay vínculos en común, como los Juegos Buenos Aires, que son deportivos y culturales. Ahí hay una inversión significativa desde el estado municipal y provincial. Ninguna de las dos áreas, por sí solas -desde el punto de vista presupuestario y desde su tamaño- tiene la posibilidad de ser subsecretaría por sí sola, ya que tiene que tener programa, presupuesto, personal de determinada envergadura para justificarse.
Nosotros creemos que se debe trabajar coordinadamente y, además, deporte necesitaba salir del área de Desarrollo Social.
-En principio es difícil entender la unión entre cultura y deporte…
M.C.: -En el 80 por ciento de los Municipios de la provincia de Buenos Aires cultura y deporte están juntos.
Desde el punto de vista de la gestión, tratamos de fortalecer las áreas, pero en definitiva, estamos unificando en una sola cabeza todas esas temáticas.
No pasa por considerar a alguien vinculado estrictamente al ámbito de la cultura para liderar el proceso. Nosotros hemos creado cuatro estamentos que se están fortaleciendo.
Hay otro punto coincidente entre cultura y deporte es que, más allá de las actividades culturales y del apoyo al artista y deportista tandilense, este proceso apuesta mucho a la infraestructura cultural y deportiva.
-De hecho se ha creado una coordinación de infraestructura.
M.C.: -Cuando hace ocho años nos hicimos cargo, teníamos un teatro que no era tal, porque no tenía butacas, telón, iluminación en condiciones y hoy tenemos un Teatro del Fuerte como corresponde. Hoy el Mumbat también se ha modificado sustancialmente. El Teatro de la Confraternidad se ha recuperado, hay una Escuela de Música, las salas de los cines Plaza recibieron una inversión para infraestructura con el acuerdo con el Club de Teatro.
Para el año próximo se viene un proyecto de patrimonio histórico y la recuperación de la casa de Juan Fugl, donde se va a mudar el archivo histórico.
-¿Para eso se crea la coordinación de patrimonio?
M.C.: -Uno de los proyectos más ambiciosos que nosotros tenemos tiene que ver con poner en valor la cuestión de patrimonio. Por eso el archivo histórico se traslada y habrá un nuevo ámbito destinado a ello. Lo que queda pendiente es que la casa que era de Juan Fugl, que está cedido para la Escuela de Cerámica, pueda concretar el traslado, así podemos llevar el archivo allá.
Además, tenemos el Centro Cultural del Bicentenario al norte de la Ruta 226, como otro espacio cultural.
-Hasta el momento había una Dirección de Cultura, una dirección del Museo, de patrimonio…
M.C.: -En sí, no era una dirección la del museo. Desde el punto de vista del orden tenía la figura, pero no era una dirección. La única dirección era la Dirección de Cultura, que también tenía una responsable del museo, otra de cada escuela, una del Teatro de la Confraternidad y ése era el esquema.
En el nuevo esquema se plantea una nueva Subsecretaría con sus respectivas coordinaciones.
-Entonces, ¿cómo se definen hoy los cargos?
M.C.: -Jerarquizamos el cargo de Indiana Gnocchini que no sólo se hace cargo del Museo de Bellas Artes, sino con todas las intervenciones en las artes visuales. En el centro cultural que inauguramos en Alem y Del Valle hubo una intervención en un vagón que fue pensada como sala de exposiciones. Indiana será responsable de ello. Habrá intervenciones urbanas, también a su cargo, dos proyectos que tienen que ver con trabajar con estampillas y monedas.
-¿Qué pasará con la coordinación de patrimonio, de eventos y de infraestructura?
M.C.: -Quedarán a cargo, respectivamente, Magdalena Conti, Miguel Rouaux y Alejo Alguacil.
Todos los cargos fueron jerarquizados, salvo el caso de Miguel, que era director, y pasa a ser coordinador y asume las responsabilidades exclusivas del área.
-¿Cómo pensás que se dará la coordinación entre deportes y cultura?
M.C.: -Nosotros queremos hacer un trabajo fuerte con los Juegos Buenos Aires que apuntan a los jóvenes y a los abuelos. Nos parece que la propuesta cultural y deportiva es un punto donde se tiene que articular por el manejo presupuestario.
También se tiene que articular en actividades especiales y actos puntuales.
-¿Por qué deciden reunir cultura con deporte a través de la subsecretaría?
M.C.: -Entendemos que debíamos trabajar articuladamente en una agenda única que, a veces, se superponía y donde hay vínculos en común, como los Juegos Buenos Aires, que son deportivos y culturales. Ahí hay una inversión significativa desde el estado municipal y provincial. Ninguna de las dos áreas, por sí solas -desde el punto de vista presupuestario y desde su tamaño- tiene la posibilidad de ser subsecretaría por sí sola, ya que tiene que tener programa, presupuesto, personal de determinada envergadura para justificarse.
Nosotros creemos que se debe trabajar coordinadamente y, además, deporte necesitaba salir del área de Desarrollo Social.
-En principio es difícil entender la unión entre cultura y deporte…
M.C.: -En el 80 por ciento de los Municipios de la provincia de Buenos Aires cultura y deporte están juntos.
Desde el punto de vista de la gestión, tratamos de fortalecer las áreas, pero en definitiva, estamos unificando en una sola cabeza todas esas temáticas.
No pasa por considerar a alguien vinculado estrictamente al ámbito de la cultura para liderar el proceso. Nosotros hemos creado cuatro estamentos que se están fortaleciendo.
Hay otro punto coincidente entre cultura y deporte es que, más allá de las actividades culturales y del apoyo al artista y deportista tandilense, este proceso apuesta mucho a la infraestructura cultural y deportiva.
-De hecho se ha creado una coordinación de infraestructura.
M.C.: -Cuando hace ocho años nos hicimos cargo, teníamos un teatro que no era tal, porque no tenía butacas, telón, iluminación en condiciones y hoy tenemos un Teatro del Fuerte como corresponde. Hoy el Mumbat también se ha modificado sustancialmente. El Teatro de la Confraternidad se ha recuperado, hay una Escuela de Música, las salas de los cines Plaza recibieron una inversión para infraestructura con el acuerdo con el Club de Teatro.
Para el año próximo se viene un proyecto de patrimonio histórico y la recuperación de la casa de Juan Fugl, donde se va a mudar el archivo histórico.
-¿Para eso se crea la coordinación de patrimonio?
M.C.: -Uno de los proyectos más ambiciosos que nosotros tenemos tiene que ver con poner en valor la cuestión de patrimonio. Por eso el archivo histórico se traslada y habrá un nuevo ámbito destinado a ello. Lo que queda pendiente es que la casa que era de Juan Fugl, que está cedido para la Escuela de Cerámica, pueda concretar el traslado, así podemos llevar el archivo allá.
Además, tenemos el Centro Cultural del Bicentenario al norte de la Ruta 226, como otro espacio cultural.
-Hasta el momento había una Dirección de Cultura, una dirección del Museo, de patrimonio…
M.C.: -En sí, no era una dirección la del museo. Desde el punto de vista del orden tenía la figura, pero no era una dirección. La única dirección era la Dirección de Cultura, que también tenía una responsable del museo, otra de cada escuela, una del Teatro de la Confraternidad y ése era el esquema.
En el nuevo esquema se plantea una nueva Subsecretaría con sus respectivas coordinaciones.
-Entonces, ¿cómo se definen hoy los cargos?
M.C.: -Jerarquizamos el cargo de Indiana Gnocchini que no sólo se hace cargo del Museo de Bellas Artes, sino con todas las intervenciones en las artes visuales. En el centro cultural que inauguramos en Alem y Del Valle hubo una intervención en un vagón que fue pensada como sala de exposiciones. Indiana será responsable de ello. Habrá intervenciones urbanas, también a su cargo, dos proyectos que tienen que ver con trabajar con estampillas y monedas.
-¿Qué pasará con la coordinación de patrimonio, de eventos y de infraestructura?
M.C.: -Quedarán a cargo, respectivamente, Magdalena Conti, Miguel Rouaux y Alejo Alguacil.
Todos los cargos fueron jerarquizados, salvo el caso de Miguel, que era director, y pasa a ser coordinador y asume las responsabilidades exclusivas del área.
-¿Cómo pensás que se dará la coordinación entre deportes y cultura?
M.C.: -Nosotros queremos hacer un trabajo fuerte con los Juegos Buenos Aires que apuntan a los jóvenes y a los abuelos. Nos parece que la propuesta cultural y deportiva es un punto donde se tiene que articular por el manejo presupuestario.
También se tiene que articular en actividades especiales y actos puntuales.
Los perfiles
-¿Por qué no se ha nombrado al subsecretario?
M.C.: -Hay una Subsecretaría que circunstancialmente está a cargo mío, porque la persona que en su momento consideramos que tenía el mejor perfil, nos pidió un tiempo y lo está evaluando. Pero eso no cambia la cuestión.
-Cada gestión de cultura ha tenido un perfil completamente distinto. Entonces, quizá lo que los tandilenses esperan ver es quién está a cargo, qué tipo de gestión va a realizar…
M.C.: -Yo no considero que sea una gestión ni de Claudia Castro, ni de Miguel Rouaux ni de Betbeder. Entendemos cada espacio municipal no como un compartimento estanco. Es posible que se hagan determinadas cosas en cultura a partir del esfuerzo que hacen todas las áreas para invertir la plata ahí.
-Pero la formación de cada funcionario genera un perfil de trabajo diverso…
M.C.: -Sí, está bien, y es valorable. Cada uno le ha puesto su impronta.
Ahora, nada de lo que hagan o de lo que hizo Claudia Castro o Miguel Rouaux o cualquier otro director de cualquiera de las áreas, sale sin el aval del secretario que, en definitiva, es el responsable político del área y sin el aval del Intendente. Entonces, lo que puede haber son propuestas de los directores de ir hacia determinado lugar pero, en definitiva, la decisión es del Intendente. Muchas de las actividades culturales que han surgido han sido propuestas por el propio Intendente.
Nosotros intentamos romper con esta idea de “esto es de tal dirección” porque el gobierno es una cuestión única. Si hoy podemos invertir un millón cuatrocientos mil pesos en clubes de barrio y bibliotecas populares es porque todas las áreas han hecho esfuerzo, porque se fijó como prioridad esto, que antes no estaba.
Obviamente que quien está a cargo le da su impronta, pero la gestión política del área no depende exclusivamente del director, ni mucho menos, por eso nos llama la atención que hagan planteos antes de conocer el presupuesto, viendo la inversión que se hace. Nosotros estamos haciendo una propuesta muy fuerte en lo que tiene que ver con artes visuales que excede al museo. Va a haber intervenciones urbanas, estamos pensando en armar una bienal de arte contemporáneo y el 29 de febrero vamos a conmemorar el centenario de la Piedra Movediza y cultura y deporte van a tener mucho trabajo ahí.
-Entonces, ¿cómo se decidirá el cargo de subsecretario?
M.C.: -Más allá de los nombres, la cultura no es un compartimento ajeno a la gestión.
-Pero la formación y el perfil de quien gestiona da la impronta al trabajo…
M.C.: -Sí, pero si no hay acompañamiento político significativo desde la secretaría o el Intendente, el mejor gestor cultural se va a caer a pedazos. Y ha pasado sistemáticamente en todos los lugares.
Nosotros no podemos hablar de la gestión de la cultura como algo ajeno, es la propuesta del gobierno de Lunghi, no lo entendemos como un compartimiento estanco, sino caés en el personalismo.
-Pero lo que se discute aquí es que la idoneidad de quien se forma o no se forma en la gestión cultural…
M.C.: -Yo coincido en parte, porque me parece que uno tiene que encontrar esa persona para el área específica. El que tiene que estar a cargo de los espacios tiene que estar formado en la gestión cultural de la cuestión específica, pero el máximo responsable, que unifique toda esa diversidad cultural, tiene que ser un funcionario político, porque necesita el acompañamiento político. En todos los lugares, si uno lo mira, la secretaría de cultura está dependiendo de un ministerio y eso yo lo entiendo así, me parece un cargo político.
Sí me parece que quien esté frente a los espacios específicos, sea el mejor en el área y a esa línea estamos apostando.
Después, las cuestiones de decisión política, como el presupuesto, pasan por el Intendente, no del que lleva la gestión cultural.
Yo no considero que se pueda hacer un concurso para designar al responsable del área de cultura, porque es un cargo político. Podemos discutir quién es el responsable del museo, pero para llevar adelante una propuesta cultural, no se puede ser ajeno a la línea del Intendente.
-Entonces no habría lugar para voces diferentes…
M.C.: -Todos los cargos políticos que define el Intendente son personas de su confianza. Yo no me imagino a alguien que lo critique en su propia gestión. Nosotros formamos parte de un equipo de gobierno que apuesta a determinada cuestión, lo que no quiere decir que uno no pueda escuchar la diversidad y que tenemos diferentes miradas. Además, lo que la gente vota cada cuatro años, es una propuesta de gestión y entonces, uno también elige los colaboradores para ello.
M.C.: -Hay una Subsecretaría que circunstancialmente está a cargo mío, porque la persona que en su momento consideramos que tenía el mejor perfil, nos pidió un tiempo y lo está evaluando. Pero eso no cambia la cuestión.
-Cada gestión de cultura ha tenido un perfil completamente distinto. Entonces, quizá lo que los tandilenses esperan ver es quién está a cargo, qué tipo de gestión va a realizar…
M.C.: -Yo no considero que sea una gestión ni de Claudia Castro, ni de Miguel Rouaux ni de Betbeder. Entendemos cada espacio municipal no como un compartimento estanco. Es posible que se hagan determinadas cosas en cultura a partir del esfuerzo que hacen todas las áreas para invertir la plata ahí.
-Pero la formación de cada funcionario genera un perfil de trabajo diverso…
M.C.: -Sí, está bien, y es valorable. Cada uno le ha puesto su impronta.
Ahora, nada de lo que hagan o de lo que hizo Claudia Castro o Miguel Rouaux o cualquier otro director de cualquiera de las áreas, sale sin el aval del secretario que, en definitiva, es el responsable político del área y sin el aval del Intendente. Entonces, lo que puede haber son propuestas de los directores de ir hacia determinado lugar pero, en definitiva, la decisión es del Intendente. Muchas de las actividades culturales que han surgido han sido propuestas por el propio Intendente.
Nosotros intentamos romper con esta idea de “esto es de tal dirección” porque el gobierno es una cuestión única. Si hoy podemos invertir un millón cuatrocientos mil pesos en clubes de barrio y bibliotecas populares es porque todas las áreas han hecho esfuerzo, porque se fijó como prioridad esto, que antes no estaba.
Obviamente que quien está a cargo le da su impronta, pero la gestión política del área no depende exclusivamente del director, ni mucho menos, por eso nos llama la atención que hagan planteos antes de conocer el presupuesto, viendo la inversión que se hace. Nosotros estamos haciendo una propuesta muy fuerte en lo que tiene que ver con artes visuales que excede al museo. Va a haber intervenciones urbanas, estamos pensando en armar una bienal de arte contemporáneo y el 29 de febrero vamos a conmemorar el centenario de la Piedra Movediza y cultura y deporte van a tener mucho trabajo ahí.
-Entonces, ¿cómo se decidirá el cargo de subsecretario?
M.C.: -Más allá de los nombres, la cultura no es un compartimento ajeno a la gestión.
-Pero la formación y el perfil de quien gestiona da la impronta al trabajo…
M.C.: -Sí, pero si no hay acompañamiento político significativo desde la secretaría o el Intendente, el mejor gestor cultural se va a caer a pedazos. Y ha pasado sistemáticamente en todos los lugares.
Nosotros no podemos hablar de la gestión de la cultura como algo ajeno, es la propuesta del gobierno de Lunghi, no lo entendemos como un compartimiento estanco, sino caés en el personalismo.
-Pero lo que se discute aquí es que la idoneidad de quien se forma o no se forma en la gestión cultural…
M.C.: -Yo coincido en parte, porque me parece que uno tiene que encontrar esa persona para el área específica. El que tiene que estar a cargo de los espacios tiene que estar formado en la gestión cultural de la cuestión específica, pero el máximo responsable, que unifique toda esa diversidad cultural, tiene que ser un funcionario político, porque necesita el acompañamiento político. En todos los lugares, si uno lo mira, la secretaría de cultura está dependiendo de un ministerio y eso yo lo entiendo así, me parece un cargo político.
Sí me parece que quien esté frente a los espacios específicos, sea el mejor en el área y a esa línea estamos apostando.
Después, las cuestiones de decisión política, como el presupuesto, pasan por el Intendente, no del que lleva la gestión cultural.
Yo no considero que se pueda hacer un concurso para designar al responsable del área de cultura, porque es un cargo político. Podemos discutir quién es el responsable del museo, pero para llevar adelante una propuesta cultural, no se puede ser ajeno a la línea del Intendente.
-Entonces no habría lugar para voces diferentes…
M.C.: -Todos los cargos políticos que define el Intendente son personas de su confianza. Yo no me imagino a alguien que lo critique en su propia gestión. Nosotros formamos parte de un equipo de gobierno que apuesta a determinada cuestión, lo que no quiere decir que uno no pueda escuchar la diversidad y que tenemos diferentes miradas. Además, lo que la gente vota cada cuatro años, es una propuesta de gestión y entonces, uno también elige los colaboradores para ello.
Los fondos y las conexiones
-¿La Subsecretaría articulará su trabajo con la Universidad?
M.C.: -Yo me he reunido puntualmente con autoridades de la facultad porque no nos podemos dar el lujo que toda la gente que está vinculada con el arte trabaje por afuera. Hemos tenido algunas experiencias con la Facultad de Arte, hemos aceitado algunas cuestiones. Creo que no tiene sentido trabajar cada uno por su lado, eso no suma nada.
Por ejemplo si bien el Club de Teatro es una asociación civil, privada, todos los actores tienen que ver con la Facultad de Arte, lo mismo que la recuperación de la fachada del Teatro Cervantes que significó un proyecto muy ambicioso.
-¿Cuál será el presupuesto para esta Subsecretaría?
M.C.: -Este gobierno presupuestó para este año 700 mil pesos para las bibliotecas populares, que hoy tienen wi fi por inversión municipal.
No había dinero para lo que tenía que ver con los Carnavales de Mi Tandil, que finalmente, van a estar costando alrededor de cien mil pesos.
Más allá de la agenda que se va a seguir haciendo, que tiene que ver con la Música en los Jardines del Palacio, Tangos por los Bares, con la movida de rock, se hace una apuesta de mucho dinero y para el gobierno es una prioridad.
Lo importante es que no sólo se jerarquiza con la creación de la Subsecretaría, sino porque las áreas específicas crecen de rango y desde el punto de vista presupuestario.
El área de cultura crece proporcionalmente más que el resto de las áreas, en un 26 por ciento.
-¿La Subsecretaría articulará su trabajo con la Universidad?
M.C.: -Yo me he reunido puntualmente con autoridades de la facultad porque no nos podemos dar el lujo que toda la gente que está vinculada con el arte trabaje por afuera. Hemos tenido algunas experiencias con la Facultad de Arte, hemos aceitado algunas cuestiones. Creo que no tiene sentido trabajar cada uno por su lado, eso no suma nada.
Por ejemplo si bien el Club de Teatro es una asociación civil, privada, todos los actores tienen que ver con la Facultad de Arte, lo mismo que la recuperación de la fachada del Teatro Cervantes que significó un proyecto muy ambicioso.
-¿Cuál será el presupuesto para esta Subsecretaría?
M.C.: -Este gobierno presupuestó para este año 700 mil pesos para las bibliotecas populares, que hoy tienen wi fi por inversión municipal.
No había dinero para lo que tenía que ver con los Carnavales de Mi Tandil, que finalmente, van a estar costando alrededor de cien mil pesos.
Más allá de la agenda que se va a seguir haciendo, que tiene que ver con la Música en los Jardines del Palacio, Tangos por los Bares, con la movida de rock, se hace una apuesta de mucho dinero y para el gobierno es una prioridad.
Lo importante es que no sólo se jerarquiza con la creación de la Subsecretaría, sino porque las áreas específicas crecen de rango y desde el punto de vista presupuestario.
El área de cultura crece proporcionalmente más que el resto de las áreas, en un 26 por ciento.
Puntos a debatir
-Este año realizaron la Feria del Libro y el Festival de Cine con numerosas críticas respecto a años anteriores.
M.C.: -A la Feria del Libro se le está ‘buscando la vuelta”. Ambas actividades tienen que ver con proyectos colectivos, donde las decisiones se toman en base a un conjunto. En la Feria del Libro tenemos la Facultad de Arte, el Municipio, con intereses de bien común y después están las cuestiones empresariales, de las editoriales, que es la venta.
Antes estaba muy bien recibida la cantidad de público que asistía, porque había presentaciones, artistas, pero desde el punto de vista comercial, las editoriales se quejaban porque no vendían. Las editoriales de Buenos Aires no se sienten atraídas desde el punto de vista comercial. Es muy difícil combinar esas cuestiones.
-El tema es que, finalmente, se desjerarquiza un evento que es interesante para muchos…
M.C.: -Lo que sucede es que hay intereses diferentes. Con el Festival de Cine pasa lo mismo, porque se entiende de manera diferente lo que debiera ser el festival. Las primeras ediciones tenían una mirada más comercial y hoy se apunta al cine independiente, de culto, con propuestas de jóvenes. También porque en las propuestas se va tratando de encontrar identificación.
Pero es cierto que a la Feria del Libro hay que ‘buscarle una vuelta’ porque crecer en tamaño en esas cuestiones, sin las editoriales de afuera es complicado, sino será una muestra de artistas y exposiciones. Sin las editoriales, la Feria del Libro no está.
-El Municipio ofrece numerosos cursos pero siempre han faltado talleres literarios, ¿por qué?
M.C.: -Se ha planteado y ahora se plantea de manera diferente. En este nuevo esquema, a las tradicionales escuelas de artes visuales se le incorporó un centro de oficios, que probablemente esté en Villa Italia. Entonces, las propuestas culturales se canalizarán en las escuelas y en talleres. Eso nos libera horas cátedras para armar algunos esquemas. Una de las propuestas que acercamos tenía que ver con el subsidio que hoy damos a las bibliotecas, que es de 700 mil pesos al año, que es mucho dinero, pero notamos que no hay una contraprestación por parte de la biblioteca para con la comunidad. Una de las cuestiones que le había planteado a algunas bibliotecas era que salieran a las plazas, al barrio, los fines de semana, para dar talleres de literatura en los barrios.
Si no se le ‘busca la vuelta’, pierden espacio de contención, porque hoy, el hecho de que exista Internet, hace que la biblioteca no sea tan apetecible para los jóvenes. Desde el Municipio podemos ayudar, sacándola hacia el barrio, que era el espíritu original.
-Igualmente, vemos que las bibliotecas están muy en contacto y preocupadas por dar servicio a la comunidad. La mayoría son pequeñas, luchan por tener un espacio…
M.C.: -El Municipio invierte un dinero, no sólo para el mantenimiento edilicio, sino porque invertir este dinero significa que está haciendo una apuesta hacia un lugar, me parece que no ha habido iniciativa de las bibliotecas para salir. No se está haciendo un aprovechamiento de todo el dinero que se invierte.
-Pero los subsidios se usan para pagar al bibliotecario, el mantenimiento, la compra de libros…
M.C.: -Cuando mirás los números de asociados, no ves un crecimiento. Uno de los puntos que se tiene para dar el subsidio es la cantidad de socios, que no han aumentado. Ves que no crecen, que les cuesta, que es dificultoso. Entonces, desde las bibliotecas hay que plantear algunas cuestiones adicionales.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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