Matías Rueda espera “una pelea larga”
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl sábado, en Unión y Progreso, Matías Rueda afrontará su 23ra. pelea profesional frente al nicaragüense Jimmy Aburto.
El boxeador tandilense, ganador de sus 22 combates en el campo rentado, pondrá en juego el título latino de los pluma, versión OMB.
A días de la que será su tercera presentación ante un púgil extranjero, “La Cobrita” dialogó con El Eco de Tandil:
“Llego muy bien físicamente, el fin de semana hemos trabajado haciendo diez rounds con los sparring. La clave es no parar de entrenar, así mantenés el ritmo y las ganas, que son muy importantes. La base se hace en la pretemporada, después durante el año tenés que mantenerla. En estos días vino a guantear Jeremías Ulibarri, un chico de Tres Arroyos, y yo viajé a Mar del Plata donde entrené todo un fin de semana midiéndome con boxeadores altos, como mi rival del sábado. Todo eso me vino muy bien, porque yo prácticamente no guanteaba desde mi última pelea”, comenzó narrando quien también es campeón argentino de los pluma.
-¿Qué referencias tomaste de Aburto?
-Bajamos algunos videos de internet, me los llevé a mi casa y los analicé, algo que también hizo mi entrenador (Sergio Vega). Cada uno saca sus conclusiones y en estos días nos sentaremos a comparar nuestras opiniones. Igualmente, la estrategia ya la planeamos, está todo encaminado.
-Siempre respetando un patrón de pelea.
-Claro, la estrategia es siempre distinta, porque cada rival es diferente, sí mantengo el estilo ofensivo, con la idea de presionar e impedir que me lleven por delante.
-¿Qué cuidados debés tomar con este rival?
-Las mismas que con los demás. Levantar las manos, y evitar que me golpee demasiado y sufrir cortes. Le gusta trabajar cuerpo a cuerpo, tengo que esquivar los “hombrazos” y codazos para no salir cortado, después, meterle ritmo.
-¿Y qué flaquezas apreciaste?
-No le gusta que lo lleven. Es un poco más alto que yo, tengo que meterme y cortarlo al medio lo antes posible, para quitarle ritmo y movimiento en el ring.
-¿Presagiás una definición rápida?
-No, para nada. El nocaut vendrá sólo si tiene que venir, pero creo que va a ser una pelea larga. Es difícil entrarle a Aburto.
-¿Notaste que soporta el castigo?
-No tanto. Los videos que pude ver son de sus últimas peleas, y sus rivales son más chicos de contextura que él, sin mucha pegada. En una de las salidas de su país, fue noqueado en el segundo round por “Pelenchín” Caballero, en Panamá. Igualmente, no tengo que confiarme, él se ha cuidado y ha trabajado para esta pelea.
-¿Pensás que Aburto tomará una precaución especial a partir de tu condición de noqueador?
-Leí en una nota que tenía pensado aprovechar los defectos que vio en mí, pero que respetará mi pegada. El hombre es esclavo de sus palabras, él mismo se puso presión al decir que aprovechará mis defectos. Me parece que va a ganar quien mejor se haya preparado.
-¿Hubo un momento de tu carrera en el cual comenzaste a percibir un mayor respeto de parte de tus rivales?
-Cuando gané el título latino. En general, son más precavidos que en mis primeras peleas. También hay excepciones, como la de Tapia, que no salió a cuidarse.
-¿Considerás que el boxeador argentino tiene una línea determinada y enfrentar a un extranjero te cambia los papeles?
-No creo que cada país tenga un estilo definido. Puede haber alguna característica, como que al norteamericano le gusta trabajar más. El argentino es un poco más frío y no se toma las cosas en serio, tiene muy buen boxeo, el tema es cómo se prepara, por algo hay más fracasos que éxitos.
-Meses atrás manifestaste que estabas ocho puntos desde lo físico. ¿Seguís acercándote al diez?
-Voy mejorando, pero esto es a largo plazo. Me consideraré diez puntos el día que sea campeón del mundo. Sí me voy acercando, porque todos los días le metemos de la misma forma y eso te hace evolucionar. El único secreto es no flaquear.
-Hace unos días pelearon Medina y Reynoso por el título sudamericano. ¿Te quedó la espina de haber peleado con alguno de ellos?
-Con Medina. En realidad, quiero ese título, que él tenía y perdió en esa pelea. A Reynoso ya le gané por nocaut, es un boxeador que va al frente pero desprotegido, en cualquier momento puede ser derribado. Eso no quiere decir que yo lo vaya a noquear, él entrena y trabaja de la misma forma que yo. Tengo entendido que pidió una revancha conmigo y su equipo no quiso. Llegado el caso, tendrán que hablar con quien corresponda, yo estoy para pelear. Medina era en su momento un buen rival, pero creo que ahora está en decadencia y no me hubiese hecho una pelea pareja.
-¿Quitando a ellos dos, no quedó otra alternativa de un rival nacional?
-No, porque Jonathan Barros tiene proyectada una eliminatoria por título del mundo. Y después, no hay más entre los pluma. Creo que con los del ranking argentino ya peleé con todos.
-¿Qué te dejó la pelea con Estrada?
-Cierta enseñanza, como cualquier pelea. Me tocó sufrir una mano al hígado, que me costó una caída, aunque el árbitro no la vio así. Son cosas que pasan en cualquier pelea. Hubiese preferido que me cuente, para tener más tiempo de recuperación.
-Será ésta tu tercera pelea del año, haciendo una proyección tendrás más que las cuatro de 2014, algo que pretendías.
-Sí, ojalá pueda hacer varias. Igual, tengo que ganar el sábado, no tengo claro qué puede venir más adelante, aunque sé que puede haber algo importante.
-¿Una salida al exterior?
-Puede ser, o ir por otro título. Lo principal es ganar el sábado, dejar una buena imagen y hacer las cosas bien. Tengo la chance de volver a pelear ante mi público, que siempre responde de gran manera, lo cual quiere decir que venimos haciendo las cosas bien.
-¿Cómo manejás las emociones cuando peleás en tu ciudad?
-Me ha pasado de apabullarme. Si bien yo entro a hacer lo mío, en la pelea ves que está tu familia y no querés pasar vergüenza. Inconscientemente, te genera un poquito de presión.
-¿Te gana la ansiedad por definir o el miedo a que te vean golpeado?
-El miedo al ridículo, a que me peguen y no pueda levantarme. No me gustaría que mi familia me vea en esa situación.
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