Matilde Marín presentó su obra en el Mumbat
Dice Marcedes Casanegra que ?El enfoque de la obra y el pensamiento artísticos de Matilde Marín se situaron con persistencia desde América Latina. El proceso de maduración de esa perspectiva emergió con la novedad de la fotografía y el video como sus nuevas herramientas de trabajo desde hace diez años.
Esta exposición se centra en dos temas tratados por la artista con insistencia: una visión de lo urbano, desprendida del desborde de las ciudades y de los temas sociales que acarrea, y el otro, miradas diversas sobre el medio natural. La esencia en ambos es la conflictiva relación del ser humano con su contexto en el presente.
La artista ha procesado su lenguaje a través de situaciones de la realidad muy concretas: la crisis de 2001 en este país y sus consecuencias, y la investigación de los modos actuales de interacción entre el ser humano y la naturaleza. Ha elaborado, construido y registrado imágenes de situaciones puntuales y de paisajes específicos para intentar respuestas a temas vivos de la situación cultural global del presente. Su propuesta artística, surgida de estas condiciones, se inscribe en un tipo de ecología ampliada para estos tiempos.
Hoy parece no haber lugar para utopías, sino que se trata de un momento para heterotopías. La conciencia ecológica ha tenido que redoblar sus apuestas en pos de inminentes reparaciones. Un tono romántico de las obras de Matilde Marín se refiere al retorno de una memoria atávica que incluya el deseo secreto de un mayor equilibrio. Pero está también la reflexión sobre tantas condiciones anómalas que se producen a causa de forzar a la naturaleza sino al ser humano como parte del mismo.
Las obras de Matilde Marín son hitos contemporáneos, poseen carácter de presente, y como tales, además de emergentes de este tiempo, se confrontan con la historia, pero no solamente con la historia del arte, sino con la de la cultura considerada globalmente a lo largo de su transcurso. Conllevan una memoria permanente del ser. Sus imágenes conducen a revisar la relación naturaleza y cultura como si hubiera en ellas un inmanente intento de recuperación de un equilibrio?.
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-Llegó ?De Natura? al Mumbat…
-Es un fragmento de una muestra que se hizo en 2008 en el Centro Cultural Recoleta. Traje al Mumbat la serie de la recolección, y otra, que tiene que ver con paisajes alterados.
-¿Cómo podés definir esta obra?
-La serie de la recolección la inicié en 2002 a consecuencia de la crisis que vivió Argentina. Está trabajada de una manera muy estética. Si bien trata de todo lo que el hombre puede recolectar en la calle para sobrevivir y que en Buenos Aires sigue sucediendo, elegí hacerlo en forma estética porque todo eso que se recolecta hay que cuidarlo, sirve para que la gente siga viviendo.
-Se suele ver que los artistas argentinos han quedado muy marcados por la crisis de 2001 y lo plasman en su trabajo.
-Pienso que estamos viviendo una época bastante compleja en el mundo y entonces, me he puesto a pensar bastante en cuál es el rol del artista, porque hay distintas artes y hay algunas que son más directas, como el cine. Las artes plásticas a veces se alejan de la situación. Pero si uno mira la historia del arte, se puede dar cuenta de un registro de la época, se han documentado situaciones.
Pienso que en el siglo XXI tenemos esa obligación y, además, de elegir lo que queremos demostrar. Muchas cosas que uno hace, quedan en documentos.
La crisis de 2001, 2002, fue muy fuerte y los que estábamos en Buenos Aires, la vivimos con fuerza. Es complejo porque todavía seguimos viviendo con las consecuencias y cada vez es más difícil caminar en la calle y ver familias enteras viviendo allí.
Percepciones
-Es una obra con una imagen muy fuerte.
-Sí, por ejemplo, la imagen de la carne se llama ?Cuidado Natural?. Es una serie hecha en 2002, 2003, 2004. Pero cuando veo esa obra, por ejemplo, noto que tiene mucha actualidad respecto a la crisis con el campo.
En esta serie y en la de paisajes alterados, que son imágenes más surrealistas, trato de situarme como artista testigo. Pienso que el arte no va a cambiar el mundo, pero sí que puede mostrarlo de una manera distinta, hacer llamados de atención sobre cosas que suceden y ser testigo de la realidad.
-¿Qué paisajes elegiste?
-Entre los paisajes hay lugares variados: de la Patagonia Argentina, de la zona de Chubut, de Los Alerces, La Pampa, del norte de Chile en la región de Atacama. Es toda fotografía analógica, pero a los paisajes les incorporo algo. Están intervenidos digitalmente.
En la foto donde hay un paisaje de La Pampa agregué un faro; eso tiene una explicación. Faro viene de la palabra latina ?farus? que quiere decir ?luz que guía del destino del hombre?. Yo lo relaciono con una serie que voy a comenzar ahora que tiene que ver con faros de diferentes países.
-¿Cómo se puso en contacto con el Museo de Bellas Artes?
-El año pasado fui invitada a ser jurado del Salón de Arte Sacro. Yo acababa de terminar la muestra del Cultural Recoleta y se interesaron por mi muestra. Allí combinamos la posibilidad de hacer la exposición. A mí me parece que es un museo inusual de encontrar en el interior del país, porque no siempre se colabora en los aspectos culturales. Hay museos, pero subsisten con muchas dificultades. A mí me parece que éste es un museo que ha progresado muchísimo, que tiene unas salas muy lindas. Además, la directora ha creado un equipo de trabajo que es muy eficiente, y para Tandil es importante. Me gusta porque hacen las cosas como se tienen que hacer, trabajan muy bien.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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